El presente texto forma parte del artículo «Hablemos de las universidades» en el que se nos ofrece un recorrido por los principales desafíos a los que se enfrenta la institución universitaria planteados desde una perspectiva global. El texto nos invita reflexionar sobre la singularidad y relevancia de las universidades, destacando la importancia de su integración en las sociedades que las acogen.
ALFONSO GONZÁLEZ HERMOSO DE MENDOZA
Las empresas en la ciencia
Cada vez es más frecuente ver cómo grandes investigadores “básicos” se incorporan a la disciplina empresarial. Un ejemplo significativo es la filiación de Katalin Karikó y Alexei Ekimov, últimos premios Nobel en Medicina y Física. Otro indicador de este cambio lo podemos encontrar en la prensa. Cada vez más noticias relacionadas con avances científicos relevantes proceden de empresas como Neuralink, Calico Labs, Altos Labs, Google Quantum, OpenAI. SpaceX, o Helion Energy. Todas ellas corporaciones dotadas de una financiación, así como de una agilidad en la gestión, impensables para las universidades.
Detrás de estos proyectos encontramos a algunos de los hombres que han cambiado el mundo en las últimas décadas, y que han acumulado las mayores fortunas, como Elon Musk, Larry Page, Sergey Brin, Jeff Bezos, Yuri Milner, Sam Altman o Peter Thiel. La apuesta por la ciencia de vanguardia está lejos del capitalismo filantrópico y de la búsqueda de reputación institucional, habiéndose convertido en una línea de negocio esencial en los grandes fondos de inversión.
La búsqueda de la soberanía tecnológica
A esta situación tenemos que añadir la irrupción de nuevos sistemas universitarios altamente competitivos. como el chino o el indio. Proyectos de un capitalismo de Estado que disponen de crecientes y planificados recursos, directamente vinculados a la competitividad económica y a la soberanía tecnológica de sus países.
Ser competitivo en las áreas de lo que podemos denominar “Big Science” exige cada vez más unos ingentes recursos, una planificación y una organización que supera con mucho las capacidades de la inmensa mayoría de las buenas universidades.
La apuesta por la ciencia de vanguardia está lejos del capitalismo filantrópico y de la búsqueda de reputación institucional, habiéndose convertido en una línea de negocio esencial en los grandes fondos de inversión
Ciencia entre todos
Frente al modelo de universidad dominante en las últimas décadas que encuentra sus referentes en la competitividad por la excelencia científica, nos encontramos de manera creciente con otras universidades que buscan realizar sus investigaciones fuera de los límites académicos tradicionales, en nuevos entornos y con nuevos actores. Este es el camino que han emprendido aquellas universidades en donde se han implantado los “curriculum conectados”, o las llamadas “universidades cívicas”.
Universidades cuyo propósito es generar valor en sus territorios, tanto sea a través de la investigación científica de impacto local, como del conocimiento generado en los procesos de aprendizaje, o de la facilitación de la innovación económica y social y de la creación cultural. Universidades vertebradoras de sus comunidades, a la vez que nodos en redes globales de conocimiento. En último término, como señala Wendy Brown, universidades orientadas por los gritos del mundo, sus peligros y sus necesidades.
En este mismo ámbito de favorecer la coproducción de conocimiento nos encontramos con los nuevos entornos de investigación que están generando las actividades vinculadas a la ciencia ciudadana. Detrás de la ciencia ciudadana está la propuesta de crear en las universidades lugares de encuentro entre saberes disciplinares e indisciplinares. “Necesitamos que la ciencia se acerque mucho más a eso que hablamos los que no sabemos, pero queremos ser escuchados. Necesitamos más ciencia, y también que sea más cercana, más arraigada, más entre todos”, señala Antonio Lafuente.
En este mismo ámbito de favorecer la coproducción de conocimiento nos encontramos con los nuevos entornos de investigación que están generando las actividades vinculadas a la ciencia ciudadana
La incorporación de otros saberes
En este apartado de emergencia de nuevos entornos universitarios de conocimiento no podemos dejar de citar el especial empeño que ha puesto la UNESCO en la incorporación a las universidades de formas plurales de conocer y hacer. Esto es, “en la redistribución del poder y el redescubrimiento de las identidades humanas transformando las funciones y el trabajo de las universidades”.
Una propuesta que persigue la justicia epistémica, la plena incorporación de otros saberes como los indígenas, populares o de minorías que suelen ser invisibilizados o deslegitimados, como en su momento hicieron muchas universidades con los saberes artísticos.
La emergencia de nuevos espacios para el conocimiento compromete el futuro de las universidades ofreciéndoles la oportunidad, no exenta de tensiones, de ser el lugar en donde formalizar un nuevo pacto social que acerque a científicos y ciudadanos, cautelosos ante el poder de las corporaciones y vigilantes de los excesos del poder público.






