La Formación Profesional sigue considerándose como una puerta de salida (abandono) hacia el mundo laboral

Entrevista a Antonio Arenas, ex vicerrector de la Universidad Pontificia de Comillas

«Por tanto, para revertir el citado imaginario se plantearía una campaña que muestre que la FP es un camino paralelo al Bachillerato para acceder a los Grados universitarios, mostrando que este camino forma personas con los mismos valores humanos que el Bachillerato y en lo profesional es escalonado, progresivo, y que conecta de forma natural (continuidad en los contenidos) y razonable (duración de los estudios) con los grados universitarios», según Antonio Arenas Alonso ex Vicerrector de Ordenación Académica y Profesorado de la Universidad Pontificia Comillas


Antonio Arenas Alonso, ingeniero y docente de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería ICAI, perteneciente a la Universidad Pontificia Comillas. Antonio representa una de esas figuras que encarnan con naturalidad la doble vocación del ingeniero y del educador. Su trayectoria en ICAI no se limita a la transmisión de conocimientos técnicos: es alguien profundamente comprometido con el desarrollo integral del estudiante, con la idea de que la educación de calidad va mucho más allá del aula.

Lo que distingue especialmente a Antonio Arenas es su firme convicción en el valor de la formación profesional como motor de transformación personal y social. En un momento en que el mercado laboral exige perfiles cada vez más preparados, adaptables y con sólidos fundamentos éticos, su enfoque pedagógico pone el acento en conectar la teoría con la práctica, en preparar a los futuros ingenieros no solo para resolver problemas técnicos, sino para afrontarlos con responsabilidad y criterio propio.

A lo largo del informe “La relación entre la Formación Profesional y la Universidad” habláis de la “anomalía española” de separar la educación superior en dos ámbitos administrativos distintos (MEFPD y MCIU). ¿Qué resistencias políticas y corporativas concretas habéis identificado que dificultan avanzar hacia un verdadero espacio nacional integrado de educación superior que incluya FPGS y universidad?

En mi opinión es un problema histórico de la Universidad, considerando que el Sistema Educativo tiene un camino principal para acceder a ella: el Bachillerato. La Formación Profesional sigue considerándose como una puerta de salida (abandono) hacia el mundo laboral.

Lo anterior queda latente a pesar de que las diversas leyes educativas de carácter general incorporan la Formación Profesional de Grado Superior junto con la formación universitaria como Educación Superior (LOE, articulo 3.5, 2006 y LOMLOE, 2020) y la UNESCO y OCDE como Educación Terciaria. La diversa legislación universitaria aleja a la universidad de la FPGS, bien considerándose a la universidad como la competente en Educación Superior (LO, de Reforma universitaria, artículo 1.1, 1983; LO de universidades, artículo 1.1, 2001).

Actualmente la LOSU, artículo 2.1, 2023) se limita a declarar que “El sistema universitario presta y garantiza el servicio público de la educación superior universitaria”. A lo anterior se suma la actual organización administrativa al separar ambos niveles en distintos ministerios, la FPGS en el Ministerio de Educación y Formación Profesional (junto a las enseñanzas primaria, secundaria y postsecundaria) y la formación universitaria en el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades.

La desalineación entre sistema educativo y estructura del empleo exige reconfigurar la relación entre Formación Profesional y universidad como un itinerario integrado, flexible y socialmente revalorizado

Señaláis que la percepción social sigue viendo el Bachillerato como la vía “natural” hacia la universidad y la FP como una opción de menor prestigio. ¿Qué tipo de campaña nacional o pacto social consideráis imprescindible para revertir de verdad este imaginario, más allá de cambios puntuales en la normativa?

La primera cuestión es que este “imaginario” no lo es tal, sino una realidad que se refleja tanto en la legislación vigente como en los planteamientos académicos,

El menor prestigio se manifiesta claramente al analizar los principios generales que rigen el Bachillerato y la FP, que claramente tienen objetivos educativos y profesionales distintos, pero no pueden tener distintos objetivos formativos, personales, humanos y de valores, proponiéndose estos para quienes estudian Bachillerato mientras que están ausentes en quienes estudian FP .

Así, la legislación vigente (LOE, 2006) establece en su artículo 32.1, como principios generales del Bachillerato: “El bachillerato tiene como finalidad proporcionar formación, madurez intelectual y humana, conocimientos, habilidades y actitudes que permitan desarrollar funciones sociales e incorporarse a la vida activa con responsabilidad y competencia. Asimismo, esta etapa deberá permitir la adquisición y logro de las competencias indispensables para el futuro formativo y profesional y capacitar para el acceso a la educación superior”.

Mientras que la misma ley (LOE, 2006) en su artículo 39.2 establece como principios generales de la Formación Profesional: “La Formación Profesional, en el sistema educativo, tiene por finalidad preparar al alumnado para la actividad en un campo profesional y facilitar su adaptación a las modificaciones laborales que pueden producirse a lo largo de su vida, contribuir a su desarrollo personal y al ejercicio de una ciudadanía democrática y pacífica, y permitir su progresión en el sistema educativo, en el marco del aprendizaje a lo largo de la vida.

El menor prestigio se manifiesta claramente al analizar los principios generales que rigen el Bachillerato y la FP, que claramente tienen objetivos educativos y profesionales distintos, pero no pueden tener distintos objetivos formativos, personales, humanos y de valores, proponiéndose estos para quienes estudian Bachillerato mientras que están ausentes en quienes estudian FP

Ante la pregunta de qué hacer para revertir el citado “imaginario” en mi opinión habría que actuar en dos líneas que ofrezcan al alumnado las mismas oportunidades de formación personal, aunque distinta en lo profesional:

Ofrecer en la FP formación en valores, cultura y humanidades al menos similar a la que se imparte en el Bachillerato, aunque sea a costa de reducir la formación en habilidades

Ofrecer desde la universidad planes de estudios y una organización académica de los grados universitarios, que no penalice a quienes proceden del camino FG, ya que en general los planes de estudios de los Grados universitarios se establecen pensando únicamente en los alumnos que proceden del Bachillerato.

Por tanto, para revertir el citado imaginario se plantearía una campaña que muestre que la FP es un camino paralelo al Bachillerato para acceder a los Grados universitarios, mostrando que este camino forma personas con los mismos valores humanos que el Bachillerato y en lo profesional es escalonado, progresivo, y que conecta de forma natural (continuidad en los contenidos) y razonable (duración de los estudios) con los grados universitarios.

El informe plantea la necesidad de una continuidad “natural y razonable” entre FPGS y universidad, pero constata que hoy el reconocimiento suele limitarse a pocos créditos dispersos en varios cursos. ¿Qué modelo concreto de reconocimiento mínimo y homogéneo propondríais a nivel estatal para evitar la “lotería territorial” y de universidad que sufre el estudiantado de FPGS?

Actualmente es posible acceder a la Universidad desde FPGS directamente, sin necesidad de pasar por la prueba de selectividad, pero posteriormente ha de integrarse en un plan de estudios que no está pensado para sus conocimientos y capacidades previas, sino para quienes acceden a la Universidad a través del Bachillerato.

Eso implica que en el caso de reconocer al alumno créditos obtenidos en la FPGS, con muchas dudas sobre el conocimiento que desde la universidad se tiene de las competencias adquiridas en la FPGS, además la mayoría de los créditos reconocidos quedan dispersos a lo largo de los diversos cursos académicos, perdiendo efectividad.

El modelo reclamado es uno tal que las universidades ofrezcan planes de estudios específicos para quienes se incorporan desde la FP, adaptando dichos planes a los conocimientos, experiencias y competencias adquiridos previamente. 

El modelo reclamado es uno tal que las universidades ofrezcan planes de estudios específicos para quienes se incorporan desde la FP, adaptando dichos planes a los conocimientos, experiencias y competencias adquiridos previamente

Indicáis que la legislación de FP impulsa la colaboración con la universidad (LOIFP, RD 659/2023), mientras que la LOSU se queda en declaraciones genéricas sobre formación a lo largo de la vida. ¿Qué reforma concreta de la LOSU consideraríais prioritaria para permitir a las universidades articular vías reales de movilidad y no sólo reconocimientos a la demanda?

Efectivamente la ley de FP (LO 3/2022) dedica su artículo 49 a la relación entre las enseñanzas de Formación Profesional y las enseñanzas universitarias, en su desarrollo reglamentario RD 659/2023, se dedica el capítulo 130 y el Anexo XI al reconocimiento entre créditos de FPGS y Grados universitarios.

Por otro lado, la LOSU se limita a establecer en el apartado e) de su artículo 10 sobre atribuciones para el reconocimiento de créditos “Corresponde al Gobierno, previo informe del Consejo de Universidades, regular: El régimen de convalidaciones y de reconocimiento de créditos entre las enseñanzas oficiales universitarias y las otras enseñanzas que constituyen la educación superior”.

Ello a pesar de que el RD 1618/201, del Ministerio de Educación, no derogado, se dedica íntegramente al “Reconocimiento de estudios en el ámbito de la Educación Superior”, en el cual RD se establecen criterios y número mínimo de créditos a reconocer entre FPGS y Grados universitarios mutuamente (Anexos 1 y 2).

AGHM

Así, se propone que la legislación universitaria tras proceso compartido con la FPGS:

Establecer con claridad y rigor los criterios y número de créditos a convalidad entre los estudios de FPGS y los Grados universitarios.

Establecer la obligatoriedad de cumplimiento por parte de las universidades.

Establecer la obligación a las universidades de ofrecer planes de estudios específicos para un número mínimo de familias de FP. Planes de estudios que se configuren como natural (en su distribución de las materias a cursar) y razonable (en su contenido y duración total) para quienes procedan de dichas familias profesionales. Ello puede facilitar la organización de la universidad si dichos planes se organizan con una componente mayor de créditos optativos.

La nueva Ley Orgánica 3/2022 y su desarrollo reglamentario sitúan la dualización en el centro del modelo, con prácticas desde el primer momento pese a que la FP dual no alcanzaba el 5% del sistema y su implantación es desigual territorialmente. ¿Qué riesgos observáis en esta expansión acelerada de la dualización?

La imposibilidad de conseguir dichas prácticas, dado el elevado número de empresas de pequeño tamaño que configuran el mundo laboral español. La falta de formación cultural y humanidades en los alumnos si ello se encomienda a la formación en la empresa. Nótese que se trata de un colectivo social que teóricamente ocupará el mayor número de puestos de trabajo.

El texto destaca la apuesta por la acreditación de competencias de la población activa. ¿Qué ajustes de diseño del sistema modular y de acreditación serían necesarios para que funcionen como verdaderos itinerarios de progresión y no como dispositivos fragmentados?

La propuesta de la ley de FP por la acreditación de las competencias de los actuales profesionales que carezcan de ellas parece muy loable e importante si se dota de los recursos económicos necesarios. Habría que esperar a ver los frutos de la actual legislación que corre riesgo de ser pobres si no se establecen incentivos para quienes carecen de acreditación.

La propuesta de la ley de FP por la acreditación de las competencias de los actuales profesionales que carezcan de ellas parece muy loable e importante si se dota de los recursos económicos necesarios. Habría que esperar a ver los frutos de la actual legislación que corre riesgo de ser pobres si no se establecen incentivos para quienes carecen de acreditación

Reivindicáis una gobernanza cooperativa que implique administraciones, centros y empresas, pero recordáis la fuerte descentralización y la autonomía universitaria. Si tuvierais que priorizar sólo dos instrumentos de gobernanza a corto plazo para mejorar la coordinación FP-universidad, ¿cuáles elegiríais y por qué?

Uno de los instrumentos más relevante para nosotros es lo que llamamos “Campus Profesionales”. Estos campus de carácter bastante localizado geográficamente pueden ser gobernados mediante patronatos y/o fundaciones, con participación de universidades, empresas y centros de FP de entornos próximos. utilizando conjuntamente instalaciones, laboratorios, procesos de formación del profesorado de FP, participación de este profesorado en la elaboración de los planes de estudios de los grados asociados, e incluso publicaciones conjuntas de ámbito divulgativo.

El informe subraya retos críticos como el abandono de FP de grado medio, la situación de la FP Básica y la necesidad de reforzar la dimensión cultural y en valores frente al riesgo de una FP excesivamente “productivista”. ¿Qué medidas integradas consideráis más importantes para asegurar que la expansión de la FP no vaya en detrimento de su misión educativa más amplia?

Así como la FP Básica sí tiene ese sentido de puerta de salida del Sistema Educativo hacia el mundo laboral, buscando que al finalizar el alumno tenga capacidades mínimas para trabajar, ocupando los puestos de trabajo de bajas cualificaciones, quienes finalizan bajas cualificaciones.

 La FP de Grados Medio y Superior está llamada a formar al grueso de la sociedad, quienes finalizan FP de Grado Medio y más aún quienes finalizan FP de Grado Superior, están llamados a ocupar el mayor número de puestos de trabajo que se demandan en la mayoría de las empresas, es decir constituyen la gran clase media de la sociedad.

Así, debe atenderse a la formación cultural, humanidades y valores, aún a costa de reducir el tiempo de formación en habilidades, para lo cual tiene el resto de su vida profesional al abandonar el proceso formativo.

La FP de Grados Medio y Superior está llamada a formar al grueso de la sociedad, quienes finalizan FP de Grado Medio y más aún quienes finalizan FP de Grado Superior, están llamados a ocupar el mayor número de puestos de trabajo que se demandan en la mayoría de las empresas, es decir constituyen la gran clase media de la sociedad

AGHM

Reflexión adicional.                                                                             

Una línea de muy importante de potenciación de la FP sería potenciar la incorporación de los alumnos a los estudios de FPGS tras cursar el Bachillerato, ello supondría:

Incrementar fuertemente el número de alumnos de este nivel FP, nivel de FP que tiende a ser cada vez más demandado por las empresas por la mayor exigencia de nivel profesional aplicado.

Una mayor madurez y formación en cultura y humanidades de ese nivel de estudios tras su paso por el Bachillerato.

Una cualificación profesional más temprana para el ejercicio laboral, con la posibilidad de incorporarse antes al mundo productivo y a la independencia económica.

Una reducción del alumnado universitario sin vocación profesional claramente definida, vocación que podrán madurar tras su contacto con la empresa en las prácticas de la FPGS.

La universidad contará con un colectivo de alumnos que, de incorporarse a sus Grados, gozarán de mayor madurez tras pasar por la FP.

El incremento de dos años, por este camino, para finalizar un Grado universitario podría ser reducido tras un justo y eficaz reconocimiento de los estudios previos. Es decir, si se aplica la conexión natural y razonable demandada.

Otra línea de características similares es la planteada en “La nueva Ley de FP. Aciertos y retos”, propuesta 4.B13: Incorporar el subsistema FP (GM y GS) al camino principal Bachillerato-universidad bajo el nombre de Bachillerato Profesional (o similar).


Consideraciones previas.

1.         El documento “La relación entre la Formación Profesional y la Universidad” responde a una situación de clara anormalidad educativo-profesional reflejada en las siguientes cifras correspondientes del curso 2023-2024:

a.         Sistema educativo según datos oficiales de los ministerios correspondientes:

i.          Matriculados de nuevo ingreso en titulaciones de Grado universitario (CINE  6): 363.494 alumnos

ii.          Alumnos matriculados de nuevo ingreso en FPGS  (CINE 5: 274.149

iii.         Alumnos matriculados de nuevo ingreso en FPGM  (CINE 4): 240.646

iv.         Egresados en las titulaciones de Grado universitario (CINE 6): 204.800 .

v.         Egresados en FPGS (CINE 5): 189.279.

vi.         Egresados en FPGM (CINE 3): 142.163.

b.         Situación laboral, según la EPA del cuarto trimestres de 2024 :

i.          Puestos de trabajo que demandan nivel superior (CINE 5 a 8): 7.735.000

ii.          Puestos de trabajo que demandan nivel intermedio (CINE 2 a 4): 11.528.900

iii.         Población ocupada con nivel de formación superior (CINE 5 a 8): 10.246.100

iv.         Población ocupada con nivel de formación intermedio (CINE 2 a 4): 10.706.240 personas

Así, las anteriores cifras concluyen que según la EPA 2024T4 hay 2.511.100 más de puestos de trabajo de los niveles intermedios que de niveles superiores, pero existe prácticamente iguales cifras de personas con ambos niveles de formación. Ahora bien, según los datos académicos tanto las cifras de matriculados de nuevo ingreso como de egresados en los niveles superiores (CINE 5 y 6) son muchísimo más elevados que los correspondientes al nivel FPGM (CINE 3), 204.800 frente a 142.163 respectivamente.

2.         Las cifras anteriores plantean la urgente e imperiosa necesidad de incrementar el flujo de alumnos hacia la FPGM, puerta de entrada a la FP. Es por ello, por lo que el planteamiento del documento analizado al reclamar una conexión natural y razonable de la Formación Profesional (FP) con la Universidad, busca que el camino FP-universidad resulte un camino de acceso a la Universidad paralelo al camino Bachillerato-universidad, considerado principal.

Este camino FP-universidad:

NO pretende que todo el alumnado que estudie FP acabe en la Universidad.

SÍ pretende:

Revalorizar la misma FP, rompiendo la concepción social de que los estudios de FP son terminales, a través de ver de ellos una opción natural y razonable hacia la universidad.

Ofrecer, a los alumnos que lo recorren, un camino escalonado en el progreso profesional, que permita a los ciudadanos entrar y salir del mundo académico según sus aptitudes y condicionantes, configurando así un claro proceso formativo y profesional a lo largo de la vida.

Así, con esta visión de la FP se busca que un mayor número de estudiantes tomen este camino, con la seguridad de que la mayoría de ellos una vez alcanzado su cualificación profesional GM o GS prefieran quedarse ahí profesionalmente dada la importante demanda de puestos de trabajo, así como las remuneraciones que se ofrecen.


ENTREVISTA POR ALFONSO GONZÁLEZ


Puedes seguir día a día los contenidos nacionales e internacionales más relevantes sobre educación superior en la página de Linkedin del Observatorio de educación superior

Agradeceremos tus comentarios y preguntas sobre este artículo. Envía  un correo electrónico a los editores o envíe una carta para su publicación.


Espacios de Educación Superior está dirigido a poner en contacto a las personas e instituciones interesadas en la sociedad del aprendizaje en Iberoamérica y España.