JIMENA GARCÍA ROMEU Las prácticas universitarias pierden su potencial al no existir un sistema estructurado de retroalimentación con las empresas. Este intercambio sería fundamental para mejorar la empleabilidad y adaptar la oferta académica a la evolución de las demandas empresariales
Temas ESdiES
ÁNGELA MEDIAVILLA Las universidades más destacadas, en el top 10, por su compromiso social y medioambiental conjunto son públicas.
Francisco José Torres Alfosea La sociedad va cambiando, de manera muy rápida y la universidad debe estar preparada para dar respuesta a esas necesidades formativas
FERNANDO BOTELLA Los MOOC, los infoproductos y las bootcamps suelen ganar a las universidades porque son más cortos, más flexibles y más centrados en habilidades concretas
AMALIO REY
La universidad está desconectada del mercado. Es un reproche frecuente, casi un mantra. Pero, ¿y si esa desconexión fuera precisamente su mayor virtud?
CECILIA LLOP
La educación superior se transforma: la transición digital y ecológica difumina los límites entre formación profesional y universitaria
ESTEBÁN ROMERO FRIAS La Universidad de Granada es, sin duda, el principal actor institucional en la provincia de Granada, tanto por su tamaño como por su capacidad de influencia.
CECILIA LLOP La educación ya no puede entenderse como un proceso lineal ni cerrado: los ciclos de estudio se fragmentan, se personalizan y se integran en la vida laboral
JAVIER UCEDA La falta de flexibildad en el sistema público y los modelos de financiación vigentes dificultan la participación en una mayor oferta de máster y online
MIGUEL COPETTO La coherencia entre el discurso y la práctica exige que las universidades apliquen a sí mismas los principios que defienden
BERTA LÁZARO Si lo piensas bien, no creo que importe demasiado si un aprendizaje es universitario o no. La universidad es una institución validada socialmente. Es reconocible. A día de hoy, está instalada una lógica de ir a la universidad como parte de una trayectoria profesional
MARTA CARRETERO NAVARRO Los debates se polarizan entre la fascinación tecnológica y el miedo a la sustitución humana, dejando poco espacio para la reflexión crítica basada en datos













