Los académicos y estudiantes de educación superior de la UE y América latina esperamos que la educación superior recupere su lugar para arribar a un Acuerdo de Integración Académica que conduzca al anhelado y necesario Espacio Común, justamente para potenciar el dinamismo de la comunidad académica birregional, como por los dos objetivos estratégicos antes señalados y sustentar el diseño y las decisiones de los líderes políticos y las instituciones comunitarias de ambas regiones, para dar un salto cuántico desde la actual asociación hacia una Alianza Política Eurolatinoamericana
HÉCTOR CASANUEVA[1]
Introducción
Pensar y proponer el paso de la actual asociación estratégica entre la UE y América Latina y el Caribe, iniciada en 1999 en la Cumbre de Río de Janeiro en circunstancias muy diferentes a las actuales, a una alianza política eurolatinoamericana con base en la Comunidad Política Europea y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe, es situarse en el terreno de la prospectiva estratégica[2], la geopolítica y las relaciones internacionales, materia en la que el mundo intelectual de ambas regiones tiene mucho que aportar a los tomadores de decisiones.
En este mar de complejidad e incertidumbre en el que no sabemos cuál es el futuro al que apunta la humanidad, excepto el riesgo existencial que señalan el Secretario General de las Naciones Unidas y centros de estudios de distintas partes del mundo, una alianza geopolítica entre Europa y América latina y el Caribe se hace imprescindible. Necesitamos preservar nuestra común existencia como grupo de naciones, que representamos 1,100 millones de personas, un 18% de la población mundial, pero que actualmente corremos el riesgo de quedar fuera de la construcción de un nuevo orden global basado en principios y objetivos no compatibles con los nuestros.
Para ello, requerimos de la claridad prospectiva de la que actualmente carecemos, tanto en Europa como en ALC. La retórica de la asociación estratégica ALC-UE no llega a plasmarse más allá de programas de cooperación, importantes y bienvenidos, por cierto, pero sin la perspectiva de escenarios de futuros con los que orientar las decisiones de gobernanza anticipatoria[3] para la creación de un futuro común, anhelo que ha sido expresado reiteradamente pero no ha sido concretado.
La IV y V Revolución Industrial, los nuevos parámetros de la economía y el comercio en un entorno digital y la revolución tecnológica acelerada por la inteligencia artificial y la computación cuántica, deben ser materia de análisis prospectivo para sustentar un diseño de nuevas relaciones eurolatinoamericanas en clave de futuro.
Escenarios de futuros posibles que permitan iluminar decisiones del presente, afirmando nuestras identidades, combinando capacidades y potenciando la fuerza geopolítica como población, como generadores de recursos y como base de un nuevo multilateralismo inclusivo y eficaz, como plantea el Secretario General de la ONU.
Es preciso entonces llamar nuestra atención a un hecho de vital importancia para el futuro común, cuál es la necesidad de vincular los estudios de futuros y la prospectiva estratégica con la geopolítica, y más concretamente, con las relaciones entre Europa y América Latina y el Caribe, en un momento en el que ambas regiones se enfrentan a un escenario de alta complejidad e incertidumbre, tanto por los desafíos globales y las amenazas estratégicas y existenciales, que muy bien ha caracterizado el Millennium Project en sus sucesivos Informes sobre el Estado del Futuro[4], como por la disputa por el dominio del mundo entre dos potencias económicas, tecnológicas y militares, que van dejando poco espacio a la participación de regiones y países menos adelantados, incluso limitando a la propia Unión Europea y algunas relevantes potencias emergentes.
La IV y V Revolución Industrial, los nuevos parámetros de la economía y el comercio en un entorno digital y la revolución tecnológica acelerada por la inteligencia artificial y la computación cuántica, deben ser materia de análisis prospectivo para sustentar un diseño de nuevas relaciones eurolatinoamericanas en clave de futuro. Esa tarea puede ser cumplida por la comunidad académica de ambas regiones, de manera articulada, institucionalizada y vinculada a la toma de decisiones.

Un Pilar Académico para la alianza política eurolatinoamericana, con dos objetivos estratégicos.
La alianza necesita de un pilar académico. El potencial de la educación superior birregional para estos efectos es contundente: en la comunidad académica de América Latina, el Caribe y la Unión Europea, contamos en conjunto con 8.700 universidades (5.700 en la UE y 3000 en ALC), 51 millones de estudiantes (20 millones en la UE y 31 millones en ALC) y 4 millones de profesores (1,5 millones en la UE y 2,5 millones en ALC).
Este Pilar Académico puede cumplir dos objetivos estratégicos: uno, lo ya mencionado, introducir claridad prospectiva al diseño de largo plazo de la alianza, dándole la profundidad política que requiere la construcción de un futuro común y actuar en conjunto como actores globales en la construcción del nuevo orden global. Y dos, ser una fuerza movilizadora y de presión ante los sectores políticos, los gobiernos y los parlamentos, para influir en la toma de decisiones en la dirección correcta que indican los estudios prospectivos.
Un Espacio Común Eurolatinoamericano de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación, como sustento del Pilar Académico.
En 1999, en la primera reunión de Jefes de Estado y de Gobierno ALC-UE en Río de Janeiro, se puso el acento en el futuro común, el nuevo orden internacional, los desafíos en medio ambiente, desarrollo, energía, seguridad, democracia, y la educación superior fue considerada un pilar esencial para llevar adelante una “Asociación Estratégica” de las dos regiones.
La prioridad y desafío común conferido a la educación en general, y a la educación superior en particular, se ha reiterado en las ocho Cumbres oficiales (Río 1999, Madrid 2002, Guadalajara 2004, Viena 2006, Lima 2008, Madrid 2010, Santiago de Chile 2013, Bruselas 2015 (estas dos últimas como CELAC-UE)[5]. Se fueron creando las condiciones para avanzar hacia un Espacio Común, que como objetivo quedó expresamente fijado en la reunión de ministros de educación de ambas regiones en París de 2000 y México 2005[6], y se recoge también de manera explícita en la Cumbre de Viena de 2006:
“Concedemos prioridad a la creación del Espacio Común en materia de Educación Superior ALC-UE, orientado hacia la movilidad y la cooperación”[7]
En 2015, durante la II Cumbre CELAC-UE[8], la Educación Superior se incorporó como uno de los ejes del Plan de Acción CELAC-UE (Eje 9) y también la construcción del Espacio Común. Lamentablemente en la III CELAC-UE de julio de 2023 este eje, junto con los demás acordados en 2015 fue ignorado. Corresponde ahora celebrar la IV Cumbre CELAC-UE en noviembre de 2025 en Santa Marta, Colombia, con la concurrencia esperada de los 33 jefes de Estado y de Gobierno de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC) y los 27 de la Unión Europea (UE). Se ha conocido que los principales objetivos se centran en revitalizar y profundizar la relación birregional, abordando una serie de desafíos globales y oportunidades compartidas.
Los temas clave que se espera sean discutidos en la IV CELAC-UE y conduzcan a compromisos oficiales, son cooperación para el desarrollo sostenible, en especial el cambio climático y la transición energética; comercio e inversión, en lo posible impulsando la ratificación del acuerdo UE-Mercosur; fortalecimiento de la democracia; migraciones; lucha contra el crimen organizado; y definiciones políticas y estratégicas sobre el papel de la asociación entre la UE y América Latina y el Caribe en el cambiante y complejo escenario global. La UE llevará posiblemente un repertorio de resultados de su iniciativa de inversiones “Global Gateway”.
En la comunidad académica de ambas regiones ante este nuevo encuentro de alto nivel político hay mucha insatisfacción por el hecho de que en la anterior III cumbre CELAC-UE de julio de 2023[9] la educación haya estado completamente ausente de la agenda. De hecho, en la declaración final de 3.359 palabras y 41 párrafos, la palabra “educación” figura una sola vez, sin mayor relevancia. En cuanto a la educación superior, no hubo mención alguna, pese a que es uno de los ejes de acción acordados en 2015 en la II CELAC-UE.
El foco de las universidades estaba y sigue estando en la creación del Espacio Común Eurolatinoamericano de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación para llegar en el mediano plazo a la libre circulación de estudiantes, académicos y personal técnico
La comunidad académica de ambas regiones ha hecho llegar sistemáticamente sus aportaciones a la Comisión Europea, a la Asamblea Parlamentaria EUROLAT y a los jefes de Estado fruto de seminarios, conferencias y cumbres académicas, como la IV Cumbre Académica de Bucarest 2022 y la V Cumbre Académica de Alcalá de 2023, la Cumbre del Conocimiento realizada en Galicia y un encuentro de la Fundación EU-LAC.
El foco de las universidades estaba y sigue estando en la creación del Espacio Común Eurolatinoamericano de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación para llegar en el mediano plazo a la libre circulación de estudiantes, académicos y personal técnico. Esta es una propuesta que un considerable grupo de más de 2000 rectores, decanos, académicos y estudiantes de ambas regiones viene trabajando e impulsando desde enero de 2013 en la primera CELAC-UE de Santiago de Chile.
Hay preocupación porque se percibe que hasta el momento en la agenda y los objetivos anunciados para la IV CELAC-UE de este año no figuran explícitamente la educación ni la educación superior. El sesgo político coyuntural y comercial sigue siendo evidente. No olvidemos que el primer evento de la reunión de Bruselas 2023 fue un encuentro de empresarios, en el que la presidenta de la Comisión Europea manifestó que los negocios “son el corazón de la relación con América latina”.
No podemos estar más en desacuerdo, sin desconocer la importancia del comercio y las inversiones para el desarrollo común. Pero nuestra relación se debe sustentar en una comunidad de valores -la educación es la base- y no solo en una comunidad de intereses, que son volátiles cuando las circunstancias cambian
No podemos estar más en desacuerdo, sin desconocer la importancia del comercio y las inversiones para el desarrollo común. Pero nuestra relación se debe sustentar en una comunidad de valores -la educación es la base- y no solo en una comunidad de intereses, que son volátiles cuando las circunstancias cambian. El ejemplo del desplazamiento de la UE en el comercio latinoamericano en favor de China es un ejemplo de esto.
Los académicos y estudiantes de educación superior de la UE y América latina esperamos que la educación superior recupere su lugar para arribar a un Acuerdo de Integración Académica que conduzca al anhelado y necesario Espacio Común, justamente para potenciar el dinamismo de la comunidad académica birregional, como por los dos objetivos estratégicos antes señalados y sustentar el diseño y las decisiones de los líderes políticos y las instituciones comunitarias de ambas regiones, para dar un salto cuántico desde la actual asociación hacia una Alianza Política Eurolatinoamericana.
Por eso la comunidad académica birregional, en el marco del Foro Académico Permanente ALC-UE ha organizado entre las actividades preparatorias de la IV CELAC-UE la VI Cumbre Académica ALC-UE, en octubre de 2025 en la Universidad Externado, con apoyo del gobierno de Colombia, del Parlamento Andino, la Fundación EU-LAC, la UNESCO-IESALC, la OEI, las universidades colombianas y del área andina, la Asamblea EUROLAT y la participación anunciada de más de 400 representantes de la comunidad académica birregional. Las propuestas serán presentadas a los líderes políticos reunidos en Santa Marta en noviembre.
un Espacio Común de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación que de un marco institucionalizado a la libre circulación de estudiantes, profesores, investigadores y personal cualificado del sistema de educación superior de ambas regiones, servirá de catalizador, difusor y sustento de una revitalizada comunidad de valores en el contexto del Siglo XXI, para crear una verdadera y sólida comunidad política eurolatinoamericana
Resumen y propuestas:
- Además de los tradicionales programas de cooperación académica y científica, un Espacio Común de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación que de un marco institucionalizado a la libre circulación de estudiantes, profesores, investigadores y personal cualificado del sistema de educación superior de ambas regiones, servirá de catalizador, difusor y sustento de una revitalizada comunidad de valores en el contexto del Siglo XXI, para crear una verdadera y sólida comunidad política eurolatinoamericana, que cumpla un rol decisivo en el escenario global y en la construcción de un futuro basado en los principios que se suponen compartidos.
- Para estos efectos, en la próxima IV Cumbre CELAC-UE, los jefes de estado y de gobierno deberían impulsar un acuerdo específico de “Integración Académica CELAC-UE para la creación del Espacio Común de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación, cuyos términos deberán ser estudiados con la participación de la comunidad académica birregional, en particular con las universidades integradas en el Foro Académico Permanente ALC-UE y las redes universitarias de ambas regiones, y considerando los actuales programas de cooperación académica y las iniciativas en marcha de la OEI y la SEGIB.
- Con miras a contar con un estudio prospectivo de las relaciones futuras eurolatinoamericanas y de la alianza para la constitución de una Comunidad Política Eurolatinoamericana, que pueda responder a estas interrogantes estratégicas, crear un grupo de trabajo ad-hoc constituido por universidades, servicios especializados como ESPAS y JRC, la CEPAL y las Comisiones Parlamentarias de Futuros de ambas regiones, especializadas en estudios prospectivos, que convoque también a otros referentes de la sociedad civil, para abocarse a realizar un ejercicio de prospectiva estratégica común, para fijar un escenario de futuro deseable y posible al que apuntar, que ofrecer a los niveles de decisión política de ambas regiones.
Este artículo forma parte del LIBRO La alianza estratégica de Europa y América Latina en un nuevo escenario global: la integración académica birregional para preservar nuestra comunidad de valores e intereses Francisco Aldecoa Luzárraga, Héctor Casanueva (Ed.)

[1] Vicepresidente del Foro Académico Permanente América Latina, el Caribe y la Unión Europea (FAP ALC-UE). Profesor-investigador del Instituto Universitario de Análisis Económico y Social (IAES), UNIVERSIDAD DE ALCALÁ, Alcalá de Henares, España. Coordinador de la Cátedra de Prospectiva y Relaciones Internacionales del Instituto de Estudios Internacionales, UNIVERSIDAD DE CHILE. Ex Embajador de Chile en Ginebra y Montevideo
https://www.linkedin.com/in/h%C3%A9ctor-casanueva-3872625a
[2] https://commission.europa.eu/strategy-and-policy/strategic-foresight_en?prefLang=es
[3] https://www.oecd.org/en/topics/anticipatory-governance.html
[4]https://millennium-project.org/publications/state-of-the-future-version-20-0/
[5] Un resumen y los textos de las Declaraciones de las ocho Cumbres de Jefes de Estado y de Gobierno realizadas, se pueden consultar en: CUMBRES ALC-UE – celare-alcue.org
[6] “un espacio de educación superior interregional, bajo la denominación de Espacio ALCUE y se espera poder implementar en el 2015….cuando integre los 60 sistemas de educación participantes será “el mayor espacio común de educación superior del mundo”. Barlete, Aliandra, “La construcción del Espacio Común ALCUE de educación superior”. Universidades, núm. 44, enero-marzo, 2010, pp. 3-13
[7] Declaración de Viena, párrafo 52, Cuarta Cumbre Unión Europea – América Latina y Caribe, Viena, Austria, 12 de mayo de 2006.
[8] https://www.europarl.europa.eu/cmsdata/266609/EU-CELAC%20Action%20plan_ES.pdf
[9] https://www.consilium.europa.eu/es/press/pressreleases/2023/07/18/declaration-of-the-eu-celac-summit-2023-17-18-july-2023/






