Confiar en las personas para transformar el mundo

Bienvenidos al proyecto “Espacios de educación superior” 

ESPACIOS DE EDUCACIÓN SUPERIOR


“EspacioS” es una plataforma que persigue despertar en las personas el deseo de aprender; de ser libres, de construir otro mundo posible. Aprendemos con otros,  por eso queremos crear una comunidad de aprendices con la que compartir las experiencias y las emociones. Aprendemos a lo largo de toda la vida, renunciar a aprender es tanto como renunciar a vivir. En EspacioS queremos contribuir a situar el aprendizaje en el centro de la sociedad.

“EspacioS” nace bajo una doble premisa. Desde la vertiente individual; todos somos aprendices. Desde la consideración pública; el derecho a la educación lo es para todas las personas a lo largo de toda su vida. La ignorancia en todas sus formas es la principal amenaza para la convivencia democrática.

Personas capaces de elegir en qué sociedad quieren vivir, y de impulsar las transformaciones en las instituciones, especialmente en las educativas, que permitan hacer posibles sus propuestas

La pandemia y la guerra han acelerado los procesos de cambio en los que vivíamos. Han hecho más evidente la necesidad de volvernos aprendices. Esto es, ciudadanos capaces a través de sus acciones de crear mundos mejores. Personas capaces de elegir en qué sociedad quieren vivir, y de impulsar las transformaciones en las instituciones, especialmente en las educativas, que permitan hacer posibles sus propuestas.

La convivencia democrática que veíamos como un logro inalterable hoy la sentimos amenazada. Ante esta situación la emergencia del compromiso personal con el aprendizaje, así como la urgente transformación de las instituciones del conocimiento se han convertido en una prioridad. 

La resignación, cuando no la indiferencia, corroen lo común y preludian la violencia y los autoritarismos. Es necesario impulsar la esperanza del aprendizaje para luchar contra un mundo que se presenta como inevitable. Un mundo gestionado desde la tecnocracia que exige adaptarnos a realidades incompatibles con la dignidad humana.   

Es necesario impulsar la esperanza del aprendizaje para luchar contra un mundo que se presenta como inevitable

La atención de las demandas para la construcción de una sociedad del aprendizaje equitativa confiere una relevancia extraordinaria a las políticas que faciliten el acceso al conocimiento, así como a las instituciones que lo hacen posible, a la vez que aboca a cambios esenciales en las actuales.

Cada comunidad, y con ellas cada sistema de educación superior, debe emprender su camino acorde con los retos que le son propios, aprendendiendo mientras lo transita. El éxito lo definirá su capacidad para construir un propósito compartido. Sin propósito no hay rumbo correcto y ni recorrido que medir.

Todos somos aprendices

No hay edad para aprender, como no hay lugar, sólo hay vida. Ser aprendiz es una actitud, no un atributo formal. 

Ser aprendiz supone plantear problemas propios y ensayar respuestas. Ser aprendiz es ir más allá de la posibilidad de opinar en los temas que nos vienen dados. “En un mundo en el que -como señala Zygmunt Bauman– al calcular la “efectividad” de la inversión, ya no es necesario tomar en cuenta el coste de afrontar las consecuencias”, entender el aprendizaje como la capacitación para adaptarse a las disrupciones impuestas sin valorar como afectan a la convivialidad, es comprometer la dignidad humana.

Hoy- como dice Joaquín Rodríguez- disponemos de un conocimiento histórico que nos advierte del interés de no perder lo que ya poseemos y de evaluar el impacto de lo que todavía tiene que llegar”

Ser aprendiz es adueñarse de las preguntas, y con ello, calmar los tiempos, humanizar la incertidumbre y construir entre todos las mejores respuestas posibles. Ser aprendiz es desvelar lo que realmente nos afecta. “Hoy- como dice Joaquín Rodríguez– disponemos de un conocimiento histórico que nos advierte del interés de no perder lo que ya poseemos y de evaluar el impacto de lo que todavía tiene que llegar”.

Una propuesta para la acción 

Los contenidos de “EspacioS” son creados por sus protagonistas, nos hablan desde:

La experiencia. Queremos recoger y compartir la singularidad y la riqueza de las experiencias personales y colectivas. Cómo, dónde, cuándo, con quién hemos aprendido, y qué estamos dispuestos a hacer para seguir aprendiendo. Queremos conocer y compartir la vivencia del aprendizaje, dentro y fuera de las instituciones. 

La honestidad. Queremos contar las cosas como las sentimos. Tan diversas como lo son la curiosidad y la necesidad que nos mueven a cada uno. Queremos mirar el conflicto, de igual manera que aceptar las contradicciones e incompatibilidades. Queremos impulsar prototipos de convivialidad.

Cómo, dónde, cuándo, con quién hemos aprendido, y qué estamos dispuestos a hacer para seguir aprendiendo. Queremos conocer y compartir la vivencia del aprendizaje, dentro y fuera de las instituciones

El compromiso. Queremos hacer evidente el ataque a la credibilidad de las instituciones del conocimiento, así como el progresivo abandono de la defensa del interés público que las justifica. De la misma manera que queremos ayudar a superar las restricciones en el acceso al aprendizaje que limitan el desarrollo personal y profesional. 

En “EspacioS” queremos que los contenidos se centren en cómo el aprendizaje transforma la vida de las personas y de las comunidades, así como, en mostrar la manera, muchas veces desapercibida, en la que la actividad de las instituciones del conocimiento, y en concreto las universidades, incide en la prosperidad y cohesión social. 

Reconocimiento y transformación son dos caras de la misma moneda. Muchas de las prácticas en la enseñanza de la educación superior  no han sido revisadas durante décadas; en algunos casos, siglos. Es el momento de cuestionarse si estas maneras de actuar benefician a estudiantes, académicos o personal de administración; si detrás de su respeto no se está perpetuando desigualdades e ineficiencias. 

La pandemia primero y la guerra después han catalizado un proceso que viene de lejos y nos obliga a un replanteamiento de todos los aspectos de la educación superior, así como a la consideración de enfoques alternativos. Las instituciones del conocimiento, fundamentalmente las universidades, deben tomar conciencia de esta oportunidad, a la vez que de los riesgos de su desapego a las demandas  sociales. 

Desde “EspacioS” vamos a entrelazar confianzas, atraer la atención sobre el aprendizaje, abrir vías de comunicación informales, compartir buenas prácticas, conocer a los nuevos actores en el ecosistema del aprendizaje, estudiar los desafíos de las instituciones de referencia, favorecer la ciencia abierta, valorar e impulsar las políticas públicas, pero, sobre todo, atender a la experiencia de los aprendices

Desde “EspacioS” vamos a entrelazar confianzas, atraer la atención sobre el aprendizaje, abrir vías de comunicación informales, compartir buenas prácticas, conocer a los nuevos actores en el ecosistema del aprendizaje, estudiar los desafíos de las instituciones de referencia, favorecer la ciencia abierta, valorar e impulsar las políticas públicas, pero, sobre todo, atender a la experiencia de los aprendices.

Sólo así es posible promover el liderazgo social de los sistemas universitarios, así como su adaptación a las demandas reales, conseguir su legitimación como referentes locales y favorecer su vertebración internacional. Sólo así es posible dar forma a una comunidad iberoamericana de aprendices en el ámbito de la educación superior


LICENCIA FOTOGRAFÍAS

Espacios de Educación Superior está dirigido a poner en contacto a las personas e instituciones interesadas en la sociedad del aprendizaje en Iberoamérica y España.