«Se ha enfatizado en todas las declaraciones de las Cumbres Académicas, que la integración científica y la movilidad pueden progresar sin convergencia económica-política plena, mediante mecanismos flexibles (acuerdos sectoriales, financiamiento específico). Sin embargo, la profundización de estas dinámicas requiere que existan determinadas condiciones como una armonización normativa (ej.: reconocimiento mutuo de títulos, seguridad social portátil); agendas científicas autónomas que prioricen problemas regionales minimizando la concentración en los temas de interés de las regiones desarrolladas o centros, de acuerdo con la teoría cepalina; un diálogo político para superar desconfianzas en áreas sensibles (ej.: transferencia tecnológica) entre otros» .señala en la entrevista Beatriz Peluffo, miembro de la Secretaría Ejecutiva del FAP ALC-UE y decana de la Facultad de Ciencias de la Educación, Universidad de la Empresa, Uruguay.
Beatriz Peluffo es investigadora en temas de formación profesional, en especial en perfeccionamiento docente, aseguramiento de la calidad educativa y la Gestión de Conocimiento aplicada a la educación superior.
Integra el Foro Académico Permanente – FAP ALCUE- a cargo de las Cumbres Académicas orientadas a la integración birregional entre Europa, América Latina y el Caribe y a crear un espacio común de educación superior. Se ha especializado en internacionalización de la educación superior y la investigación. Integró el grupo de trabajo que llevó adelante la construcción de la Matriz sobre actividades birregionales liderada por la Fundación EULAC con sede en Hamburgo. Beatriz Peluffo ha ocupado cargos directivos en instituciones de educación superior en Uruguay y Chile.
En la II Cumbre de presidentes de la Unión Europea y América Latina Caribe celebrada en Bruselas, se incorporó al Plan de Acción la consecución del Espacio común de educación superior. Pasados 10 años, de cara a la IV Cumbre CELAC-UE, cuya realización se prevé en noviembre de 2025 en Bogotá, existe una sensación de que la situación no ha cambiado sustancialmente. ¿Qué ha fallado para que exista esta percepción?
En realidad, no se podría hablar de un fracaso, aunque uno lo perciba así, sino más bien que las transformaciones que el mundo ha venido experimentando en estos últimos cinco años, han modificado los intereses que los gobiernos han planteado en cada Cumbre de Jefes de Estado y Gobierno donde los temas que se colocan en la agenda, a primera vista, la creación de un Espacio Común de Educación Superior ALCUE no aparece como una prioridad.
La pandemia marcó un hito en el contexto global, así como los conflictos bélicos como el que sucede en Ucrania con Rusia, y el cambio en el contexto internacional por las medidas tomadas por el actual gobierno de Estados Unidos. Por lo que el foco de los temas abordados en la última Cumbre reflejan las urgencias que implican las transformaciones del paradigma donde se venían construyendo las relaciones birregionales y su repercusión en las sociedades.
ningún cambio o transformación en una sociedad se puede llevar delante de manera pacífica, sino a través de la Educación Superior, la Ciencia, la Tecnología y la Innovación en todas sus dimensiones
La III Cumbre CELAC-ALCUE fijó sus prioridades en torno a tres ejes de esa transformación, Transición Verde Justa, Transformación Digital Inclusiva y la Cohesión Social, si bien no aparece la Educación Superior como un eje clave, ningún cambio o transformación en una sociedad se puede llevar delante de manera pacífica, sino a través de la Educación Superior, la Ciencia, la Tecnología y la Innovación en todas sus dimensiones. En el fondo al mencionar la sociedad del conocimiento y del aprendizaje son los sistemas educativos en todos sus niveles los que permiten realizarlas.
Finalmente, será una meta de la VI Cumbre Académica ALCUE realizar esa tarea e incorporar en la agenda y en la futura declaración de la IV Cumbre CELAC-ALCUE, la importancia de contar una alianza estratégica entre ambas regiones la constitución del Espacio Común de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación ALCUE.
Al margen de los convenios internacionales y las declaraciones institucionales. ¿Cómo cree usted que ha evolucionado la colaboración entre las universidades de uno y otro lado del Atlántico?
En este punto es necesario tomar en cuenta el origen del sistema universitario latinoamericano, marcado por la influencia de los modelos europeos y paradigmas universitarios representados, principalmente por las Universidades de Salamanca, Alcalá de Henares y Bologna. Esto marca una afinidad entre ambas regiones desde el nacimiento, así como un intercambio histórico que han ido transitando hacia procesos informales de cooperación, incluso estos aspectos explican el proceso “europeizante” de la educación superior de la región latinoamericana, más que caribeña donde la influencia del modelo anglosajón es mayor.
Las evidencias se observan en las transformaciones materializadas en la creación de un lenguaje común como pueden ser los sistemas de créditos transferibles, los sistemas de aseguramiento de la calidad de la oferta educativa, el cambio en las estructuras curriculares y de titulación, entre otras.
Construir un lenguaje común para definir aprendizajes y titulaciones que sean equivalentes, y la necesidad de una mayor articulación entre la Educación y la Sociedad
Esa base cultural y académica fue construyendo procesos de cooperación a lo largo de los años, pero que hizo un parteaguas con el proceso llamado de “Bologna”, que implica una articulación e integración entre las instituciones de educación superior de la Unión Europea, a partir de la movilidad de estudiantes, docentes y profesionales en dicho espacio. Construir un lenguaje común para definir aprendizajes y titulaciones que sean equivalentes, y la necesidad de una mayor articulación entre la Educación y la Sociedad.
Por esa razón, a lo largo del tiempo, los fondos europeos de cooperación ALCUE, incluida la creación de la Fundación EULAC, han consolidado estos procesos y la vocación por avanzar a una integración mayor de nuestros sistemas universitarios.

El Servicio Alemán de Intercambio Académico (DAAD) ha publicado recientemente un documento estratégico para fortalecer la cooperación académica entre Alemania e India (43 millones de estudiantes). ¿Por qué posibilitar un Espacio común de educación superior UE-ALC es un tema que debería ser ineludible para nuestros gobernantes en este momento?
La tendencia a la europeización de la educación superior latinoamericana y caribeña, facilita los puentes para abordar las asimetrías existentes en la cooperación norte sur y sur sur. Sin embargo, en respuesta a la pregunta, y al caso expuesto, las razones clave por las que este tema es ineludible para nuestros gobernantes en el contexto actual son, entre otras:
Una relación clave: la competencia a nivel global y contar con talentos para construir ventajas competitivas: En el caso planteado, la estrategia alemana hacia India es un ejemplo de cómo la cooperación académica internacional se convierte en un eje estratégico para atraer talento, fomentar la innovación y posicionar a los países en el escenario global. Si la América Latina, el Caribe y la Unión Europea no avanzan en la integración de sus sistemas educativos, corren el riesgo de quedar rezagados frente a otras potencias que ya están consolidando alianzas con mercados emergentes de gran escala, como es el caso de la India.
Un tema clave: la movilidad académica y el reconocimiento de títulos: La formalización del Espacio Común ALCUE facilitaría aún más la movilidad de estudiantes, docentes e investigadores, así como la homologación de títulos, lo que permitiría aprovechar el potencial humano de ambas regiones y responder a la demanda de formación internacional y multicultural de las nuevas generaciones. Iniciativas como Erasmus+ ya han demostrado el impacto positivo de estos intercambios, pero aún existen barreras estructurales que solo un marco común puede superar.
Si la América Latina, el Caribe y la Unión Europea no avanzan en la integración de sus sistemas educativos, corren el riesgo de quedar rezagados frente a otras potencias
Un eje clave: la cooperación en Ciencia, Tecnología, Innovación y los ODS Desarrollo Sostenible: A pesar de que cada vez se hace más presente la Teoría de Centro-Periferia de Prebisch, la región latinoamericana ha ido avanzando en temas como el desarrollo tecnológico, en especial, la IA. De allí que la cooperación científica y tecnológica como elemento fundamental para enfrentar desafíos globales como el cambio climático, la transición digital y la sostenibilidad. La consolidación de un Espacio Académico y Científico Común fortalecería el impulso de proyectos conjuntos de investigación, compartir infraestructuras y recursos, y fortalecer la transferencia de tecnología, tal como lo están haciendo Alemania e India en sectores estratégicos.
Integración Regional y Agenda 2030: Tal como mencioné más arriba, más allá de la cooperación, la integración educativa es un instrumento clave para avanzar en la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible, cuando se promueven la equidad, la inclusión y la calidad educativa como bienes públicos. La experiencia de la Fundación EU-LAC y las declaraciones de la V Cumbre Académica ALC-UE subrayan que la educación superior debe ser vista como un motor de cohesión social y desarrollo regional.
Fortalecimiento de la soberanía y autonomía académica: La dependencia de fondos externos y la fragmentación de los sistemas de investigación en ALC, son factores negativos que se han repetido a lo largo de los años como debilidades de la región latinoamericana y caribeña, poder contar con un Espacio Común con la UE permitiría aumentar la inversión en I+D, crear redes de cooperación sostenibles y reducir la vulnerabilidad de las universidades latinoamericanas.
la integración educativa es un instrumento clave para avanzar en la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible
¿Podemos separar las políticas educativas de las políticas migratorias? ¿Puede haber un espacio común educativo sin reconocer cierta libertad de circulación a los trabajadores?
En relación con la primera pregunta sobre separación entre políticas educativas y políticas migratorias, la respuesta va asociada a la experiencia personal que se ha producido en Uruguay con estos temas.
En principio, resulta difícil desvincular las políticas educativas de las políticas migratorias, ya que, en especial con el caso de los migrantes que tienen formación universitaria, están interrelacionadas y no pueden separarse completamente en contextos de movilidad humana como en el caso uruguayo, profesionales venezolanos, cubanos, entre otros, cuando, por razones de fuerza mayor deben emigrar de sus países de origen.
A nivel internacional y regional se puede observar claramente la relación entre las trayectorias educativas de estudiantes migrantes, condicionadas por su estatus migratorio, las prácticas institucionales y las normativas que rigen tanto la educación como la migración. Por ejemplo, la Convención Internacional sobre la Protección de los Derechos de Todos los Trabajadores Migratorios y de sus Familiares establece que los hijos de trabajadores migratorios tienen derecho al acceso a la educación en condiciones de igualdad, sin importar la situación migratoria de sus padres.
Esto implica que las políticas educativas deben adaptarse para garantizar la inclusión y equidad, lo que requiere necesariamente coordinarse con las políticas migratorias. En Uruguay se ha trabajado el tema a nivel de educación inicial, primaria y secundaria generando una experiencia interesante en el caso de los niños y adolescentes que emigran con sus padres, así como en el caso de los reconocimientos de formación y titulación cuando han tenido que emigrar por razones políticas, y no tienen evidencias de su formación.
cuando uno aborda la construcción de un espacio educativo común también debe tener presente que es necesario tener políticas integrales que reconozcan la movilidad humana como un derecho y garanticen la igualdad de oportunidades para todos, sin distinción de origen o estatus migratorio
En relación con la segunda pregunta respecto del espacio educativo común y la libertad de circulación, es necesario contar con un reconocimiento efectivo de cierta libertad de circulación para los trabajadores y sus familias. La libre circulación es uno de los principios fundamentales en regiones como el Mercosur, y está directamente vinculada al acceso igualitario a derechos sociales, donde está incluida la educación. Sin libertad de circulación, se generan obstáculos materiales y simbólicos que limitan el acceso a la educación y perpetúan la desigualdad y la exclusión social de los migrantes.
Además, en el caso uruguayo, supuso tomar en cuenta la movilidad de los trabajadores emigrantes y sus familias, generando políticas educativas y sociales integrales e interculturales, que han apuntado al acceso, a la permanencia y el éxito escolar de los estudiantes migrantes en todos los niveles educativos. Esto implicó un desarrollo de nuevas competencias en los principales actores del sistema educativo para abordar la diversidad cultural y garantizar derechos independientemente del estatus migratorio, a partir de un marco legal y político que ha reconocido y facilitado esa movilidad humana.
En conclusión, cuando uno aborda la construcción de un espacio educativo común también debe tener presente que es necesario tener políticas integrales que reconozcan la movilidad humana como un derecho y garanticen la igualdad de oportunidades para todos, sin distinción de origen o estatus migratorio.

Igualmente, ¿puede haber una mayor integración de la actividad científica y movilidad de los investigadores sin un espacio común de actividad económica y cierta convergencia en temas políticos, como la seguridad nacional?
Es complejo hacerlo sostenible solamente a partir de los investigadores de manera individual o colectiva. Es necesario contar con marcos políticos y económicos comunes, aunque no necesariamente dependen de una convergencia total en estos ámbitos, sino de una articulación entre las diferentes dimensiones de los sistemas nacionales. Existen factores que impulsan la integración son los Programas bilaterales y las redes internacionales.
Por ejemplo, el programa de movilidad entre el Consejo Superior de Investigaciones Científicas CSIC y América Latina es una iniciativa de colaboración científica diseñada para fomentar el intercambio de investigadores, personal técnico y gestores entre el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de España y organizaciones científicas latinoamericanas. Fomenta la movilidad como herramienta de cooperación incluso entre países con diferencias políticas, siempre que existan incentivos institucionales y financieros claros.
Otro caso es el Instituto de las Américas de Francia que ha generado un intercambio entre universidades francesas y latinoamericanas y caribeñas durante décadas.
Es necesario contar con marcos políticos y económicos comunes
Otro factor que estimula a la integración son las agendas científicas compartidas: La cooperación en América Latina, a pesar de sus asimetrías y fragmentaciones, ha ido generando estas agendas a partir de redes temáticas (como las impulsadas por CYTED, Red ICALC, RedClara, Grupo Montevideo, entre otras), priorizando objetivos comunes. Otro ejemplo es Latindex como sistema regional de 24 instituciones que indexa revistas científicas latinoamericanas, con un catálogo de estándares de calidad editorial.
En cuanto a las limitaciones impuestas por divergencias políticas y económicas se pueden materializar en las barreras administrativas y migratorias, la dependencia de agendas externas a la región que suelen responder a prioridades de los países desarrollados, lo que limita la autonomía y la integración regional a pesar de los aportes realizados por Programas como ALFA.
Se puede concluir, y así se ha enfatizado en todas las declaraciones de las Cumbres Académicas, que la integración científica y la movilidad pueden progresar sin convergencia económica-política plena, mediante mecanismos flexibles (acuerdos sectoriales, financiamiento específico). Sin embargo, la profundización de estas dinámicas requiere que existan determinadas condiciones como una armonización normativa (ej.: reconocimiento mutuo de títulos, seguridad social portátil); agendas científicas autónomas que prioricen problemas regionales minimizando la concentración en los temas de interés de las regiones desarrolladas o centros, de acuerdo con la teoría cepalina; un diálogo político para superar desconfianzas en áreas sensibles (ej.: transferencia tecnológica) entre otros.
existe un área gris donde se han integrado ambos, (educación y mercado) en parte por la necesidad de que las Universidades han visto bajar los aportes públicos y tienen que generar nuevos ingresos, y por otro lado los proveedores de cursos han tenido que ajustarse a los criterios de calidad y al control
En la Unión Europea en los últimos años los fondos de inversión han incorporado en sus carteras a empresas que gestionan universidades. En América Latina la mayoría de las universidades influyentes son públicas, conviviendo con universidades privadas gestionadas por empresas. Por otra parte, frente al invierno demográfico en Europa, las previsiones son que el estudiantado siga creciendo en América Latina y que la demanda de trabajadores cualificados en la Unión Europea no pare de crecer. ¿En qué se diferencia un espacio común de educación superior de un mercado común de la formación?
Si bien se puede decir que son realidades diferentes, ambos espacios conviven dentro de un mismo territorio manteniendo sus diferencias, incluso dentro de una misma institución, lo que se ha ido consolidando a partir de la necesidad de la formación o el aprendizaje continuo que se requiere por los profesionales egresados del sistema educativo. En el pasado, los egresados universitarios, en su mayoría estudiaban una carrera y sus titulaciones no sufrían la desvalorización como es el credencialismo. Hoy eso ha ido cambiando.
Ahora bien, si se puede decir que un espacio común de educación superior (como el Espacio Europeo de Educación Superior, EEES) prioriza la armonización académica, la movilidad estudiantil (ej. Erasmus+), y el reconocimiento mutuo de títulos a través de los modelos centrados en estándares de calidad y un sistema de créditos transferibles. Busca eliminar barreras administrativas y fomentar la cooperación en investigación, como se evidencia en programas como Horizonte Europa, que impulsa la colaboración transnacional en I+D+i.
Por otra parte, en un mercado de formación convive la oferta y la demanda por formación profesional de nivel terciario, orientadas a la venta de cursos y carreras asociadas a la formación profesional avanzada por competencias como sucede en Singapur, a los efectos de la actualización y perfeccionamiento de los profesionales universitarios que no se dedican a la investigación. Esta transición la realizó la Universidad de Bologna que combina lo académico con la formación profesional en todos los niveles llegando al doctorado profesionalizante.
En conclusión, tal como expresé al principio de la respuesta, existe un área gris donde se han integrado ambos, en parte por la necesidad de que las Universidades han visto bajar los aportes públicos y tienen que generar nuevos ingresos, y por otro lado los proveedores de cursos han tenido que ajustarse a los criterios de calidad y al control que, como pasa en Uruguay, el Ministerio de Educación y Cultura, a través de su Área de Educación Superior habilita los programas como licenciaturas, especializaciones, maestrías y doctorados. Además, las universidades han ido incorporando el enfoque por competencias centrado en estándares de calidad para los procesos de acreditación institucional y por carrera.
las universidades han ido incorporando el enfoque por competencias centrado en estándares de calidad para los procesos de acreditación institucional y por carrera
La movilidad de profesorado y estudiantado es un objetivo básico del Espacio Común ALCUE. Ahora, la movilidad es cara, en especial si queremos que sea mínimamente equitativa. ¿Cómo se podría financiar el Espacio Común para que no fuera una declaración formal?
Este es un tema que el Foro Académico Permanente FAP ha venido abordando sobre la necesidad de contar con mecanismos existentes, fondos específicos y modelos innovadores de cooperación, que permitan aumentar la movilidad, por ejemplo, contar con programas virtuales confiables y de calidad como la oferta presencial tanto el grado como en el postgrado.
También es necesario tomar en cuenta las dificultades que se presentan cuando una persona que, ya está trabajando o tiene compromisos personales, que dificultan trasladarse a otro país para realizar sus postgrados o sus investigaciones.
Existen algunos instrumentos financieros vigentes como el Programa Horizonte Europa; el Fondo Europeo de Desarrollo Sostenible Plus (FEDS+); o los programas de acción anuales como las convocatorias conjuntas ALCUE.
En este sentido, el espacio común ALCUE podría preveer y estimular becas focalizadas a grupos o poblaciones estudiantiles que tienen dificultades para poder acceder a estudios en el extranjero.
Uno de los puntos más interesantes es la movilidad virtual y costos compartidos, que durante la pandemia fueron escenarios fundamentales para mantener la actividad universitaria. Por lo que todas las instituciones de educación superior se vieron en la necesidad de utilizar los recursos disponibles, creando mayor confianza en estas modalidades. Esto también trajo como consecuencia menores gastos de traslado.
Finalmente, las microcredenciales y herramientas de flexibilidad curricular permiten que permiten realizar una modalidad hibrida que permite combinar tiempos y procesos en diferentes lugares orientadas a una misma titulación, en especial de postgrado.

El éxito de las universidades virtuales de facto ha creado un espacio común entre UE y ALC, pero también con EEUU, con millones de estudiantes. La irrupción de la IA promete romper todavía más las fronteras del aprendizaje. ¿Cómo puede atenderse la digitalización del aprendizaje en el Espacio común ALCUE?
La digitalización del aprendizaje en el espacio común ALCUE requiere de estrategias diversas que aproveche los avances en educación virtual, las herramientas de IA como las modalidades metaverso, atendiendo a las disparidades regionales y promoviendo la equidad. Algunos de los temas que serían facilitadores para llevar adelante esta modalidad de aprendizaje son:
Cooperación tecnológica y estandarización de plataformas: La creación de plataformas interoperables con estándares comunes facilitaría el reconocimiento de créditos y titulaciones entre regiones por ejemplo Universitas XXI ha sido un ejemplo de ello. Esto incluye: Sistemas de gestión del aprendizaje (LMS) con compatibilidad transregional; bibliotecas digitales compartidas con recursos multilingües y adaptados a contextos locales; certificaciones conjuntas en competencias digitales, basadas en marcos como el Marco de Competencias Digitales para la Ciudadanía DigComp, entre otras.
Inclusión digital y acceso equitativo: Para reducir la brecha tecnológica existente en la región se pueden abordar a través de: programas de subsidios para dispositivos y conectividad, inspirados en iniciativas como el caso uruguayo; contar con centros de acceso comunitario en zonas rurales y periféricas, combinando modelos híbridos; e incluso contenidos descargables para uso sin conexión continua que aborda las dificultades en las zonas rurales o más alejada de los centros.
IA como catalizador de personalización y escala: Este ha sido uno de los temas centrales en la reunión preparatoria de la VI Cumbre Académica, realizada recientemente en Costa Rica, ha puesto de relieve a la inteligencia artificial como potenciadora de ciertos requerimientos como adaptar contenidos en tiempo real según el desempeño del estudiante, usando herramientas como análisis predictivo; automatizar tutorías en áreas disciplinares específicas; detectar riesgos de deserción mediante análisis de patrones de interacción entre otros.
La digitalización del aprendizaje en el espacio común ALCUE requiere de estrategias diversas que aproveche los avances en educación virtual, las herramientas de IA como las modalidades metaverso, atendiendo a las disparidades regionales y promoviendo la equidad
Formación docente y nuevos roles pedagógicos: En este punto se encuentra uno de los factores más determinantes del éxito de estas modalidades y contar con programas de capacitación transnacionales en pedagogía digital y uso ético de IA; redes de profesores-investigadores ALCUE para desarrollar metodologías innovadoras; nuevas modalidades de evaluación, priorizando habilidades críticas sobre la memorización. Los marcos de competencias de UNESCO tanto las competencias digitales como las asociadas a la IA son un referente para la implementación de perfeccionamiento docente.
Gobernanza conjunta y financiamiento: En este punto, se puede afirmar que contar con un Espacio Común de Educación Superior que oriente recursos conjuntos como los fondos birregionales específicos para innovación educativa; los observatorios compartidos que monitoreen indicadores de calidad y equidad; y las políticas públicas y los marcos legales armonizados cuya finalidad es la protección de los datos estudiantiles y la propiedad intelectual.
Internacionalización de la experiencia estudiantil: Los espacios virtuales de aprendizaje permiten desarrollar esta dimensión a partir de redes como los clubes académicos transatlánticos con proyectos colaborativos en línea; las pasantías virtuales en empresas y organismos binacionales; así como los diplomas conjuntos ALCUE con movilidad académica digital.
Ética y sostenibilidad tecnológica. Enfrentar desafíos como: Sesgos algorítmicos en sistemas de IA mediante auditorías interculturales; Huella ambiental de la infraestructura digital con centros de datos neutros en carbono; Derechos digitales estudiantiles, incluyendo transparencia en el uso de sus datos.
Existen buenas prácticas en diferentes países de la región como los programas uruguayos de prácticas en construcción combinando virtualidad y presencialidad, o las estrategias colombianas de reducción de costos para acceso tecnológico.
En definitiva, a partir de los factores mencionados, la clave está en construir un modelo y arquitectura de aprendizaje mediado por tecnología que combine la escala masiva de lo digital con la adaptación local, usando la IA no como fin, sino como herramienta para potenciar la interacción humana.
la clave está en construir un modelo y arquitectura de aprendizaje mediado por tecnología que combine la escala masiva de lo digital con la adaptación local, usando la IA no como fin, sino como herramienta para potenciar la interacción humana
Por último, usted es fundadora del Foro Académico Permanente UE ALC que tiene como uno de sus objetivos fundamentales la consecución del Espacio común de educación superior. ¿Cuáles han sido las aportaciones más relevantes de la FAP UE ALC a este objetivo?
Finalmente, a lo largo de la entrevista, fui marcando los aportes que hemos venido trabajando a lo largo de más de una década concibiendo una visión macro de las relaciones académicas de ambas regiones que ha ido evolucionando con el tiempo y bajo la influencia de los acontecimientos que han marcado la historia de nuestras regiones.
Otro aspecto a destacar es la creación de un espacio, que no es solo exponer la realidad de cada tema, sino transferir aprendizajes en una comunidad de docentes, estudiantes, investigadores, gestores que, de manera democrática abordan y reflexionan sobre la educación superior, la ciencia, la tecnología y la innovación. Esta comunidad es la que se presenta ante los Jefes de Estado y Gobierno, si intermediarios, para tener presencia y visibilidad de esta comunidad que al final del día son los que abordan los problemas y construyen soluciones para apuntar a un desarrollo humano sustentable y sostenible, así como sociedades que enseñen desde la paz.
Otro aspecto fundamental de nuestra construcción son los grupos de reflexión que toman los temas críticos y analizan desde una perspectiva integral e igualitaria la construcción de la voz de la academia y de la investigación en los procesos de transformación que están transitando nuestras sociedades. Docentes, estudiantes, investigadores, gestores universitarios manifiestan sus opiniones y sus diferentes posiciones y pensamientos.
La metodología de trabajo de las reuniones preparatorias y de las Cumbres han ido diseñando una forma bottom up de diagnosticar y marcar alternativas de solución a las fragmentaciones y asimetrías entre ambas regiones.
Finalmente nos ha permitido construir una filosofía, una vocación para la integración y un marco para la construcción de la estructura vertebral del Espacio ALCUE. Todos quienes formamos parte de esta comunidad tenemos la firme convicción que la educación superior es el camino para cumplir con la Agenda 2030 y sus Objetivos de Desarrollo Sostenibles e ir a construir sociedades más justas, inclusivas, a pesar de la contingencia y dificultades que se nos pongan por delante.






