De la privatización a la mercantilización de la educación superior

"De la privatización a la mercantilización de la educación superior" UNAM

AGHM Leganes

«La universidad pública aparece como problemática o conflictiva y de una calidad dudosa por lo que debe evaluarse de manera constante, mientras que la privada lo hace como una suerte de modelo de excelencia, pero también de control y disciplina que garantiza la devolución del pago en caso de insuficiencias. Pero el asunto va más allá, pues está asociado a la idea de que lo que se cobra tiene un mayor beneficio y calidad porque compromete una mayor responsabilidad de profesores, estudiantes y directivos a cambio de dinero. Este planteamiento llega incluso a penetrar diversos servicios de las instituciones públicas que mejoran sólo aquellos aspectos o programas (educación continua) sujetos a pagos extraordinarios. En este sentido, se abandona la importancia de que los bienes púbIcos como la educación deben estar sujetos a los más altos niveles de excelencia, independientemente de si media o no un pago«.Axel Didriksson Takayanagui «De la privatización a la mercantilización de la educación superior«

VERÓNICA GARCÍA RODRÍGUEZ


En la década de los ochentas del siglo pasado México experimentó un aumento considerable de las instituciones de educación privada para los niveles medio superior y superior. El dato podría parecer, a primera vista, un signo de mejora en nuestro sistema educativo nacional. Sin embargo, este dato responde más a una tendencia comercial y mercantilista de la educación, lo que Novoa y Aluim (2022), en su artículo Los profesores después de la pandemia, denominan la industria global de la educación. Novoa y Aluim (2022), parten de una crítica constructiva a la escuela y a los profesores para avanzar hacia escenarios educativos realistas que conserven la idea de que la escuela tiene una función social muy importante para la formación de personas y ciudadanos funcionales en un mundo en el que la industria global de la educación busca predominar. Cuestionan que esta industria global de la educación tiene como base un discurso atractivo e innovador para la formación de emprendedores creativos que van a dominar el mundo con tecnología pero que promueve, en el fondo, una educación vacía, sin sentido social, ni responsabilidad.

En el libro De la privatización a la mercantilización de la educación superior (UNAM, 2016), en el que participan investigadores como Axel Didriksson, Alma Herrera, Lidia Jaqueline Villafán, Bolivar Huerta y Dante Torres se reflexiona sobre las consecuencias que ha tenido en el ámbito educativo la carencia de una política educativa nacional sobre la educación superior que ha llevado a México, así como a distintos países la región latinoamericana, a avanzar en el camino que ellos llaman la mercantilización de la educación superior.

“La educación superior privada
se ha convertido en un negocio
de particulares que opera
estrictamente bajo
las reglas del mercado,
y no, como dice la ley, de
acuerdo con un interés público

En este libro se sintetiza el estudio que, en su momento, se realizó sobre el contexto en el cual surge la educación superior privada en nuestro país hasta llegar a la realidad que hoy en día se nos presenta con nuevos actores vinculados con la dinámica económica global. En este sentido, este libro, que se adelanta un poco a su tiempo, nos aporta elementos fundamentales para comprender con mayor claridad la compleja situación educativa que vivimos en la actualidad.

Como resultado del descontrolado avance de la educación privada, en julio del año 2008 la Secretaria de Educación Pública (SEP), clausuró cerca de 500 instituciones educativas del nivel medio superior, previo retiro del Reconocimiento de Validez Oficial de Estudios (RVOE). Para los autores “Este asunto sería sólo una cuestión anecdótica si en México se hubiera tomado la decisión de diseñar una política de Estado para la educación superior en el marco general de un proyecto de nación que defina nuestras prioridades como punto de partida para insertamos críticamente en la globalización; por supuesto que esta política deberá incluir tanto la especificación del importante papel que juegan la educación pública y aquella que se ofrece en instituciones particulares, como la obligatoriedad del Estado para asegurar su financiamiento.” (pág. 9)

En México, la marcada segmentación de la educación media superior y superior pública y privada no existiría si se hubiera tomado la decisión de impulsar una política educativa nacional que regulara las rutas a seguir para la formación integral de futuros profesionistas y ciudadanos en un mundo global y que requieren de una educación con sentido humanista, incluyente, de calidad y, por lo tanto, basada en la responsabilidad social. Asimismo, la educación privada en México ha pasado de ser un polémico proceso de privatización por parte de empresarios nacionales ha operar más desde la lógica mercantilista dirigida por intereses que colocan a la educación como una mercancia que se vende y se regula a apartir de los acuerdos globales transfronterizos.

Las instituciones de educación
superior no sólo son esos
espacios donde se construye y
se difunde el conocimineto
científico, son también esos espacios
en los cuales reflexionamos
como personas que habitamos
el mundo y que formamos
parte de toda su complejidad

El enfoque de una educación privada que funciona más como un negocio a través de la fórmula de la oferta y la demanda ha tenido, como una de sus más graves consecuencias, el aumento de la brecha de la desigualdad educativa y social en nuestro país. En México, estudiar en una escuela privada es un hecho que se encuentra estrechamente ligado al prestigio y nivel socioeconomico de los estudiantes y, por ende, a las oportunidades sociales a las cuales tienen acceso y, casi de manera automática y erroneamente, se asocia escuela privada con mayor calidad y desarrollo de habilidades en los estudiantes.

Desde la década de los ochentas del siglo pasado hasta nuestros días la educación superior privada sigue operando de forma independiente, con sus aciertos y sus carencias, sin dejar de lado que, al interior de estas instituciones educativas, también se manejan distintos niveles los cuales se definen por el estatus socioeconómico de los estudiantes que logran captar.

Como bien concluye Axel Didriksson “La educación superior privada se ha convertido en un negocio de particulares que opera estrictamente bajo las reglas del mercado, y no, como dice la ley, de acuerdo con un interés público. Los únicos afectados por esta visión mercantilizada de la educación son los alumnos que, en su mayoría, reciben una educación de baja calidad que no los prepara para enfrentar un mundo complejo e incierto. Quienes ganan todo son los particulares que no están obligados a rendir cuentas en esta materia y que pueden aprovechar múltiples recursos legales para evadir impuestos.” (pág. 93)

En este contexto, la defensa de una polìtica educativa nacional que impulse la función social de la educación,  así como la consolidación de las instituciones de educación superior como espacios en los cuales se forman integralmente profesionistas y personas. Las instituciones de educación superior no sólo son esos espacios donde se construye y se difunde el conocimineto científico para el beneficio y desarrollo de las sociedades y de la humanidad, son también esos espacios en los cuales reflexionamos sobre nosotros mismos, como personas que habitamos el mundo y que formamos parte de toda su complejidad.

De la privatización a la mercantilización de la educación superior (UNAM, 2016)


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VERÓNICA GARCÍA RODRÍGUEZ

Jefa del Proyecto de Innovación Docente de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Cuajimalpa


Espacios de Educación Superior está dirigido a poner en contacto a las personas e instituciones interesadas en la sociedad del aprendizaje en Iberoamérica y España.