¿Qué universidad pública queremos fortalecer y consolidar?

Conclusiones de la Jornada Parlamentaria “Educación Superior: Bien común o negocio”

AGHM

«Las Universidades Públicas, sometidas a procesos cíclicos de adecuación a entornos cambiantes, afrontan una situación crítica. Los cambios en las formas y contenidos de la enseñanza, las nuevas vías de acceso a la formación, la crisis demográfica, los nuevos actores en las tareas educativas, los retos derivados de los cambios tecnológicos, acentuados por la explosión de la IA, el desapego del mundo estudiantil, los problemas de gobernanza, se unen a una pérdida progresiva de autonomía. Dichas circunstancias, unidas a los problemas endémicos de infrafinanciación, conducen a una situación de crisis multi-causal que llega a poner en discusión su utilidad social» Conclusiones de la Jornada Parlamentaria “Educación Superior: Bien común o negocio”

FRANCISCO MARCELLÁN


Introducción

“El centro del debate sobre su función y futuro proviene de la misma ideología iliberal que discute todos los servicios públicos que no se pueden monetizar. Se pone en cuestión la educación pública, como se viene haciendo con otros ejes claves del Estado del Bienestar; en particular, la sanidad.

Frente a este cuestionamiento, la Universidad debe mantener su función de formación de ciudadanos y cultura crítica, que le permita conservar su papel de ascensor social, elemento clave de una sociedad democrática. La Universidad Pública española ha sabido responder al reto que supuso la explosión de alumnado, al tiempo que se dotaba de una capacidad científica significativa, pero solo podrá revertir la situación actual si la sociedad en su conjunto participa en su reorientación y recupera la confianza en su papel central en la generación de una sociedad culta, crítica y democrática”.

 Introducción al documento Conclusiones de la Jornada Parlamentaria “Educación Superior: Bien común o negocio” organizada por IU y SUMAR,celebrada el 9  de diciembre de2024-

La estructura de nuestro sistema educativo, con competencias prioritarias de las Comunidades Autónomas, y un papel subsidiario de la administración estatal… ha generado disfunciones notables en el sistema de educación superior

Un  punto de partida

La universidad (y la enseñanza pública) deben considerarse como un bien común, asumido por la sociedad. Debería constituir  una seña de identidad colectiva basada en el papel motor del conocimiento a través de la investigación, la innovación y la divulgación.  En ese sentido, una de las hipótesis de trabajo es el reforzamiento de las universidades públicas como “marca” de país en tanto en cuanto deberían reflejar una dinámica de contribución a nuestra aportación a la ciencia y cultura en el marco internacional y la asunción y defensa de ese papel por la sociedad.

Se trata de un proceso de interacción, promovido desde la asunción de responsabilidades de todos los agentes del ecosistema de educación superior ( la rendición de cuentas a la sociedad por parte de las instituciones universitarias, pero también de los compromisos de los agentes de financiación y regulación jurídica) con la indispensable actitud reivindicativa de una sociedad que aspira a ver reflejado el esfuerzo económico para mantener un sistema  de educación pública que no debería estar alejado de sus preocupaciones inmediatas.

La debilidad o inacción de los poderes públicos (estado y comunidades autónomas)… se ha traducido en un equilibrio inestable del ecosistema universitario

Ideas fuerza

1.-Estructuras, financiación, regulaciones.

La estructura de nuestro sistema educativo, con competencias prioritarias de las Comunidades Autónomas, y un papel subsidiario de la administración estatal, a través de Ministerios de Educación o Universidades, con denominaciones cambiantes en cada conformación de gobiernos, ha generado disfunciones notables en el sistema de educación superior.

Iniciativas legislativas reguladoras del marco general (LRU, LOE, LOMLOE, LOGSU) no han conseguido atajar los problemas de raíz y se han limitado a poner parches con la mirada en el corto plazo y la ausencia de un consenso que debería garantizar una estabilidad en la acción.

La debilidad o inacción de los poderes públicos (estado y comunidades autónomas) de cara a articular políticas coordinadas, con objetivos a medio plazo, seguimiento dinámico externo, financiación plurianual y reducción de la burocracia en la gestión se ha traducido en un equilibrio inestable del ecosistema universitario.

En ese sentido, objetivos más ambiciosos como una inversión pública de un 1,3% del PIB (frente al 1% en 2021, según datos de la Fundación CyD)  junto a una planificación presupuestaria  plurianual en el marco de un sistema financiero finalista  de al menos 6.678,15 € por alumno(media nacional) en todas las Comunidades y que se traduzca en unos precios públicos por alumno acorde a las características de las comunidades autónomas (en la actualidad la comunidad de Madrid “lidera” este apartado con 1620 € frente a los 1166 € de media nacional).  Pero también, sintonía entre las regulaciones autonómicas y nacionales que confluyan en POLITICAS DE ESTADO EN BASE A LA COORDINACION DE ACCIONES NO SOLO DE FINANCIACION, CONDICION NECESARIA PERO NO SUFICIENTE.

Se debe proveer a las universidades públicas de una financiación basal que contemple también la más que necesaria renovación de las infraestructuras que presentan déficits notables en el caso de la comunidad de Madrid Comunidad. A modo de ejemplo, las paralizaciones de financiación en esa dirección por parte de los gobiernos de Esperanza Aguirre, posteriormente rectificadas por los tribunales de justicia, son un buen ejemplo de lo que no se debe hacer.

Iniciativas legislativas reguladoras del marco general (LRU, LOE, LOMLOE, LOGSU) no han conseguido atajar los problemas de raíz y se han limitado a poner parches con la mirada en el corto plazo

2.- Universidad , sociedad.

Se debe resaltar el papel de las universidades como instituciones comprometidas con la sociedad, motores de pensamiento no orientado a su autoconsumo sino a una transferencia de cara a aportar soluciones a los problemas más urgentes, su asunción de rendición de cuentas y su apertura dinámica a necesidades tanto de formación como de participación en debates ciudadanos.

En ese sentido, hay que reivindicar unas UNIVERSIDADES PÚBLICAS CON VOCACION Y ACCION DE SERVICIO PÚBLICO. Pero el ecosistema universitario ha sufrido un cambio de paradigma en los últimos 30 años. La última  universidad pública (de las 50 existentes en la actualidad fue creada en 1998 (la Universidad Politécnica de Cartagena. Sin embargo,  desde esa fecha las universidades privadas han crecido de 16 a 46, con un papel destacado en el caso de la comunidad de Madrid.

Junto a las restricciones en la oferta de plazas en universidades públicas (por su impacto en las necesidades docentes de profesorado), las significativas notas de corte han sido un elemento de estimulo para acudir a las universidades privadas con costes de matrícula hasta 6 veces los de los precios públicos.

La redefinición de la colaboración público-privada en investigación y docencia para que no sea una estrategia de desfinanciación ni de fagocitación/parasitación de lo público por lo privado

A modo de ejemplo, un 60% de estudiantes de máster están inscritos en las universidades privadas. Las regulaciones para la creación de éstas acaban vinculadas a las políticas de las comunidades autónomas y de sus consejerías ad hoc, que, en muchos casos, obvian procedimientos de garantías contemplados en las diferentes legislaciones. En ese sentido en la anteriormente citada jornada parlamentaria, se apuntaban las siguientes consideraciones.

a) La regulación estricta de la creación y aprobación de universidades privadas modificando el RD 640/2021 para que los informes de los organismos de evaluación de las universidades y del Ministerio sean preceptivos y vinculantes. En consecuencia, ninguna Comunidad Autónoma podrá autorizar nuevas universidades privadas que no cuenten con la valoración positiva de estos organismos.

b) La redefinición de la colaboración público-privada en investigación y docencia para que no sea una estrategia de desfinanciación ni de fagocitación/parasitación de lo público por lo privado. El modelo de concertación en la enseñanza no universitaria no debe reflejarse en la educación superior.

c) En la fase de normalización de esta situación se recomienda una moratoria de 10 años en la creación de nuevas universidades privadas, dado el excesivo número existente, su aprobación en contra de los informes de los organismos pertinentes y su finalidad esencial de negocio.

el profesorado debe alejarse de su burbuja de confort basada en el individualismo académico y su sustitución por la promoción de un espíritu cooperativo e interdisciplinar

3.- ¿Qué comunidad universitaria queremos?

Asumiendo que la universidad alberga una comunidad de personas que tienen voluntad de aprender junto con  generadores de conocimiento y lo transmiten, así como quienes constituyen el soporte para que los procesos de aprendizaje lleguen a buen puerto, la situación actual adolece de debilidades manifiestas.

En mi opinión, el profesorado debe alejarse de su burbuja de confort basada en el individualismo académico y su sustitución por la promoción de un espíritu cooperativo e interdisciplinar.  Debe involucrarse en la definición de las apuestas estratégicas a medio plazo de las universidades así como  su puesta en práctica y seguimiento como objetivos a medio y largo plazo.

Según datos del informe de la Fundación CyD la disfuncional estructura actual del profesorado permanente funcionario  (11,2% de CU, 25%  de TU) frente a un peso desproporcionado de profesores asociados se refleja en los ECTS (16,3% en el caso de los CU y 35% en los TU) frente al 8,1% en el caso de los asociados pone de manifiesto una  situación crítica. Junto al envejecimiento de las plantillas (50% de CU de más de 60 años y un 47% de TU entre 50 y 60 años) y la edad de acceso a plazas de TU y CU (44 y 50 años respectivamente) aparecen problemas de renuncia de jóvenes a trayectorias académicas dinámicas que contemplen condiciones dignas de trabajo, no solo salariales sino de lucha contra la precarización así como políticas decididas de atracción de talento.  

El relevo generacional consecuente debería convertirse en un ejercicio clave para la realimentación de las universidades. Retener talento generado en nuestro país, repatriar en condiciones competitivas profesores españoles que trabajan en el extranjero, atracción de talento internacional, deberían ser metas complementarias y eje de coordinación de políticas medio plazo en los ámbitos autonómico y estatal. La variedad de programas existentes en esa dirección, algunos de ellos exitosos como Ramón y Cajal, ICREA e Ikerbasque, se ven oscurecidos por otras propuestas como el María Goyri, María, Zambrano, Margarita Salas con una visión cortoplacista y que requiere compromisos ligados a apuestos institucionales.

El relevo generacional consecuente debería convertirse en un ejercicio clave para la realimentación de las universidades

4.- Los estudiantes como una de las razones de ser de las universidades

Hemos oído recientemente a cargos de comunidades autónomas hablar de que las universidades expiden títulos “como churros” y que no se adecúan a las condiciones del mercado dada la super-especialización de los egresados y la rigidez de los contenidos en los procesos formativos.

Complementarias a las expectativas laborales (dependientes de la estructura económica y social de nuestro país), el intervalo universitario es un periodo de socialización y convivialidad fundamental en la conformación de su personalidad. Los estudiantes constituyen un elemento identificador del papel de la universidad en la creación  de una ciudadanía crítica, responsable y comprometida con el progreso económico y social en base a una orientación autónoma de cara a la toma de decisiones basada en la información contrastada, la reflexión colectiva y la identificación de los agentes ad hoc.

Los modos de participación activa (más allá de las encuestas de valoración docente) en los procesos de aprendizaje, las prácticas externas, la involucración en los órganos de decisión ( su escasa respuesta en los procesos electorales de cargos académicos es muestra de la puesta en cuestión de una incredulidad en el sistema que se refleja posteriormente en la vida real).

la dictadura del “crédito” frente al conocimiento libre y crítico, las deficiencias de espacios de socialización (más allá de las cafeterías), la actitud del `profesorado con unos intereses alejados de la labor docente (no rentable académicamente) frente a la investigadora, constituyen efectos perversos

Por otra parte,  el erial cultural existente en muchas universidades públicas en las que impera la dictadura del “crédito” frente al conocimiento libre y crítico, las deficiencias de espacios de socialización (más allá de las cafeterías), la actitud del `profesorado con unos intereses alejados de la labor docente (no rentable académicamente) frente a la investigadora, constituyen efectos perversos que generan rechazos y problemas sicológicos que estudios recientes sobre salud mental ponen de manifiesto. Junto a ello, la conciliación estudio/trabajo se está configurando como una cuestión importante para abordar en un futuro inmediato.

Las percepciones sobre el grado de satisfacción de los estudiantes en relación con su experiencia universitaria plasmada en la  edición 2024 del Informe de satisfacción del estudiantado universitario  a cargo del observatorio de Espacios de Educación Superior debería ser un toque de atención en relación con los problemas antes apuntados.

que los ESTUDIANTES ASUMAN EL VALOR DE LO PUBLICO Y MUESTREN SU VOLUNTAD DE REVERTIR A LA SOCIEDAD LO QUE LA UNIVERSIDAD LES HA PROPORCIONADO.

Por otra parte,  en el documento resumen de la jornada parlamentaria antes mencionada se señala que hay que apostar por hacer atractivos los campus universitarios públicos a los estudiantes, elemento de identidad del sistema de educación superior, a través de dos vías:

(a) recuperar el valor y la importancia clave de la docencia basada en la evidencia científica de calidad;

(b) a través de un sistema generalizado de becas salario que posibilite la plena dedicación al estudio, donde un factor determinante sea la situación socio-económica, enfocadas al acceso de los sectores económicamente más desfavorecidos .

Como elemento motor para la acción hay que conseguir que los ESTUDIANTES ASUMAN EL VALOR DE LO PUBLICO Y MUESTREN SU VOLUNTAD DE REVERTIR A LA SOCIEDAD LO QUE LA UNIVERSIDAD LES HA PROPORCIONADO.

A modo de conclusión

Debemos enfatizar a vinculación de la sociedad con la universidad como bien público (¿los consejos sociales deben jugar un papel renovador en esa dirección?) en base a un conocimiento mutuo y permeabilidad en las acciones que se lleven a cabo. UNA UNIVERSIDAD PUBLICA SIN LA COMPLICIDAD REAL Y EFECTIVA DE LA SOCIEDAD PIERDE SU IDENTIDAD COMO BIEN  PUBLICO.


Este texto se corresponde con la conferencia impartida en el Ateneo de Madrid el 13 de febrero de 2025 por el profesor Marcellán


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Francisco Marcellán

Profesor Emérito de Matemática Aplicada

Universidad Carlos III de Madrid

Espacios de Educación Superior está dirigido a poner en contacto a las personas e instituciones interesadas en la sociedad del aprendizaje en Iberoamérica y España.