Sí, el uso de la tecnología está marcando diferencias significativas entre las universidades públicas y privadas, tanto en la docencia como en la gestión

Entrevista a Miguel Ángel Fernández Sánchez es Secretario General de ANCYPEL

Cuando hablamos de universidades, solemos escuchar la voz de los académicos. Cuando hablamos de transformación digital y del impacto de la tecnología en la experiencia universitaria, son los equipos de gobierno los que habitualmente comparten sus proyectos y reclamaciones. Desde EsdiES queremos enriquecer esta visión unilateral con la incorporación de las opiniones e iniciativas de la industria de la tecnología educativa, un colectivo de enorme pujanza que conoce con precisión, desde una experiencia directa, la realidad del sistema universitario. Para ello, hemos entrevistado a 20 entidades, clústeres, asociaciones, así como grandes, medianas y pequeñas empresas, nacionales o internacionales. El resultado es un análisis con una riqueza excepcional que nos ilumina aspectos tan esenciales como ignorados para la tan añorada transformación digital de las universidades.


Miguel Ángel Fernández Sánchez es Secretario General de ANCYPEL (Asociación Nacional de Centros y Proveedores de e-Learning). ANCYPEL es la patronal del sector de la educación a distancia en España. La asociación agrupa a centros y proveedores de e-learning, promoviendo la formación online de calidad y representando los intereses del sector ante las instituciones y la sociedad. Su objetivo es fomentar la innovación educativa y garantizar estándares elevados en la enseñanza no presencial.

¿Es una prioridad el cambio cultural ante la digitalización?

Sí, el cambio cultural en torno a la digitalización es, sin duda, una prioridad en la educación superior, y lo ha sido aún más después de la pandemia del COVID-19. A medida que las universidades y otras instituciones educativas continúan adaptándose a un mundo cada vez más digital, el cambio cultural se vuelve esencial para que la digitalización no solo sea una cuestión de tecnología, sino una transformación profunda en cómo se enseña, se aprende y se organiza la educación.

El confinamiento aceleró un proceso que ya venía gestándose, pero la digitalización no es solo una cuestión de infraestructura tecnológica; se trata de un cambio cultural que implica la aceptación y adopción de nuevas formas de interacción, trabajo colaborativo y enseñanza, tanto por parte de los docentes como de los estudiantes. 

Algunos puntos clave de la evolución y el estado actual de la transformación digital: adopción acelerada de herramientas digitales, modelos híbridos y flexibles, desigualdades y brechas digitales, mayor personalización del aprendizaje y desafíos pedagógicos y de formación docente

Hemos cumplido los cinco años desde que el confinamiento por el COVID nos obligó a repensar el mundo, también la educación superior. ¿En qué ha quedado la denominada “transformación digital” que en aquel momento se plantearon las universidades? 

La pandemia del COVID-19 marcó un punto de inflexión en muchos sectores, y la educación superior no fue la excepción. En 2020, se habló mucho de la «transformación digital» como una necesidad urgente para garantizar la continuidad de la enseñanza en un contexto global de confinamiento. En ese momento, las universidades se vieron obligadas a adaptarse rápidamente a las plataformas digitales, a adoptar herramientas tecnológicas para mantener la interacción con los estudiantes y repensar los modelos de enseñanza.

El panorama actual de transformación digital tiene diferentes impactos, dependiendo de la región, la institución y sus recursos. Algunos puntos clave de la evolución y el estado actual de la transformación digital: adopción acelerada de herramientas digitales, modelos híbridos y flexibles, desigualdades y brechas digitales, mayor personalización del aprendizaje y desafíos pedagógicos y de formación docente.

la digitalización no es solo una cuestión de infraestructura tecnológica; se trata de un cambio cultural que implica la aceptación y adopción de nuevas formas de interacción, trabajo colaborativo y enseñanza, tanto por parte de los docentes como de los estudiantes

¿Cómo ha cambiado en las universidades presenciales la docencia con el uso de las tecnologías del aprendizaje en estos cinco años?

En los cinco años desde el confinamiento por el COVID-19, la docencia en las universidades presenciales ha experimentado cambios significativos gracias al uso de las tecnologías del aprendizaje. Aunque las universidades han vuelto en su mayoría a la modalidad presencial, la pandemia aceleró el proceso de digitalización de los entornos educativos, y las lecciones aprendidas durante ese período de adaptación aún continúan influyendo en cómo se en

Las principales transformaciones que han ocurrido en la docencia presencial con el uso de las tecnologías, se confirman con la Integración de herramientas digitales en el aula presencial, modelo híbridos y blended learning de apredizaje, el uso de tecnologías interactivas en el aula y el fomento de la colaboración entre docentes y alumnos. 

el cambio cultural se vuelve esencial para que la digitalización no solo sea una cuestión de tecnología, sino una transformación profunda en cómo se enseña, se aprende y se organiza la educación

¿Cómo ha cambiado el aprendizaje en estos cinco años en las universidades virtuales?

En los últimos cinco años, el aprendizaje en las universidades virtuales ha experimentado una transformación significativa. La pandemia aceleró la adopción de plataformas digitales, pero hoy en día las universidades virtuales han consolidado su oferta educativa con tecnologías más avanzadas. El uso de plataformas de aprendizaje como Moodle, Blackboard y Canvas se ha perfeccionado, permitiendo a los estudiantes acceder a contenidos interactivos, videos, foros de discusión y tareas en cualquier momento y lugar.

La personalización del aprendizaje ha mejorado mediante el uso de herramientas adaptativas que ajustan el contenido según el rendimiento del estudiante, lo que fomenta una experiencia más autónoma. Las tecnologías de inteligencia artificial y análisis de datos permiten a las universidades identificar las necesidades de los estudiantes y proporcionar retroalimentación o intervenciones m.

El aprendizaje colaborativo también ha crecido a través de herramientas digitales como Google Workspace, Zoom y plataformas de discusión, lo que permite que los estudiantes trabajen en proyectos grupales virtuales y participen en debates globales. Además, las universidades virtuales han integrado simuladores, laboratorios virtuales y tecnologías emergentes como la realidad aumentada, enriqueciendo la

A pesar de estos avances, persisten desafíos en cuanto a la retención estudiantil, la motivación y la formación continua de los docentes para adaptar sus métodos a este nuevo entorno. 

La personalización del aprendizaje ha mejorado mediante el uso de herramientas adaptativas que ajustan el contenido según el rendimiento del estudiante, lo que fomenta una experiencia más autónoma

¿Cuál es el nivel de digitalización de las universidades españolas comparadas con las anglosajonas o centro europeas? 

El nivel de digitalización de las universidades españolas ha avanzado significativamente en los últimos años. Sin embargo, en comparación con las universidades anglosajonas y centroeuropeas, España sigue estando algo rezagada en cuanto a infraestructura tecnológica y recursos digitales. Las universidades en países como Estados Unidos, Reino Unido o los países nórdicos, como Suecia y Finlandia, han logrado integrar tecnologías de manera más fluida ya gran escala, no solo en la enseñanza, sino también en la administración.

En estos países, las universidades suelen tener una infraestructura tecnológica más robusta, con plataformas de aprendizaje integradas, acceso a herramientas digitales avanzadas y una mayor capacidad de ofrecer programas de educación a distancia de alta calidad. Además, la formación digital para docentes y estudiantes es más extensa, lo que facilita la adopción de nuevos

En comparación, las universidades españolas han avanzado, pero el proceso de digitalización varía dependiendo de la institución. Las grandes universidades urbanas y las públicas han dado pasos importantes, pero hay disparidad entre las universidades más grandes y las de menor tamaño, especialmente en regiones menos desarrolladas. La digitalización en España también enfrenta desafíos relacionados con la brecha digital, tanto en términos de acceso a dispositivos como de habilidades digitales de docentes y estudiantes.

Sí, el uso de la tecnología está marcando diferencias significativas entre las universidades públicas y privadas, tanto en la docencia como en la gestión. Las universidades privadas suelen estar más avanzadas en la adopción de tecnologías debido a sus mayores recursos económicos, lo que les permite invertir en infraestructuras más modernas, plataformas de aprendizaje avanzadas y sistemas de gestión eficientes

¿El uso de la tecnología, tanto en la docencia como en la gestión, está marcando diferencias entre las universidades públicas y privadas?

Sí, el uso de la tecnología está marcando diferencias significativas entre las universidades públicas y privadas, tanto en la docencia como en la gestión. Las universidades privadas suelen estar más avanzadas en la adopción de tecnologías debido a sus mayores recursos económicos, lo que les permite invertir en infraestructuras más modernas, plataformas de aprendizaje avanzadas y sistemas de gestión eficientes. Esto se traduce en una experiencia más personalizada y flexible para los estudiantes, con opciones de aprendizaje híbrido y accesibilidad a recursos digitales de última generación.

Por otro lado, las universidades públicas, aunque han hecho avances importantes, a menudo enfrentan limitaciones presupuestarias que ralentizan la digitalización. Las grandes universidades públicas en las ciudades principales suelen estar más digitalizadas que las de menor tamaño o ubicadas en zonas rurales. Además, las universidades públicas, debido a su tamaño y burocracia, tienden a tener una implementación tecnológica más gradual y menos flexible en comparación con las privadas.

En la gestión, las universidades privadas pueden ser más ágiles en la adopción de herramientas digitales para la administración, lo que mejora la eficiencia en procesos como la matrícula, la gestión de pagos y la comunicación. Mientras tanto, las universidades públicas están avanzando en la digitalización, pero los cambios son más lentos y dependen de la disponibilidad de fondos y de una mayor coordinación interna.

El uso de la tecnología está marcando diferencias significativas entre las universidades públicas y privadas, tanto en la docencia como en la gestión

¿Cómo están aprovechando las universidades españolas las posibilidades de la tecnología para la internacionalización de sus instituciones?

Las universidades españolas están utilizando la tecnología para potenciar su internacionalización mediante diversas estrategias innovadoras, apoyadas con el uso de herramientas tecnológicas.

El uso de plataformas de educción en línea que permitan el acceso de estudiantes internacional, intercambios colaborativos que faciliten la colaboración con alumnos de todo el mundo y programas de alianzas internacionales para atraer nuevos perfiles de alumnos,   

Gracias a estas estrategias, las universidades españolas han logrado expandir su impacto sobre todo en el mercado LATAM.

¿Puede haber en el siglo XXI una educación superior que no tenga plenamente integrada en su práctica docente y en su relación con el estudiantado a los agentes digitales?

En el siglo XXI, es prácticamente imposible concebir una educación superior sin la plena integración de los agentes digitales en la práctica docente y en la relación con el estudiantado. La digitalización ha transformado la enseñanza, desde la administración universitaria hasta la metodología.

Las plataformas virtuales son esenciales para la gestión académica, facilitando la entrega de materiales, la evaluación y la comunicación entre docentes y estudiantes. Además, la inteligencia artificial y el big data permiten personalizar el aprendizaje, analizando el rendimiento.

Los MOOCs y la educación a distancia han democratizado el acceso al conocimiento, permitiendo que estudiantes de cualquier parte del mundo accedan a contenidos de calidad. Asimismo, los intercambios virtuales y la enseñanza híbrida han eliminado muchas barreras geográficas.

La digitalización también ha impactado la investigación, con herramientas avanzadas de análisis de datos y acceso a bibliotecas digitales globales. Además, el blockchain se usa cada vez más para certificar títulos de manera segura.

Las plataformas virtuales son esenciales para la gestión académica, facilitando la entrega de materiales, la evaluación y la comunicación entre docentes y estudiantes

¿Está amenazado el futuro de las universidades por las plataformas digitales de aprendizaje?

El futuro de las universidades no está necesariamente amenazado por las plataformas digitales de aprendizaje, pero sí se enfrenta a un desafío de transformación. Plataformas como Coursera, edX o Udemy han democratizado el acceso al conocimiento, ofreciendo cursos de alta calidad a un costo reducido y con flexibilidad horaria. Esto ha llevado a que algunos estudiantes opten por estas alternativas en lugar de la educación universitaria tradicional.

Sin embargo, las universidades tienen ventajas que las plataformas aún no pueden replicar por completo. La interacción directa entre estudiantes y docentes, la experiencia universitaria en el campus, las redes de contactos y la acreditación oficial de títulos siguen siendo factores clave. Además, la investigación, la innovación y la creación de conocimiento son funciones que van más allá de la simple transmisión de información.

En respuesta, muchas universidades están adoptando modelos híbridos, integrando la educación digital con la presencial. También están colaborando con plataformas en línea para ofrecer microcredenciales y programas más flexibles. Más que una amenaza, las plataformas digitales son un catalizador para que las universidades evolucionen y adapten sus métodos de enseñanza a las demandas del siglo XXI.

Más que una amenaza, las plataformas digitales son un catalizador para que las universidades evolucionen y adapten sus métodos de enseñanza a las demandas del siglo XXI

¿Cuál es la situación de las empresas españolas de tecnología educativa? 

La situación de las empresas españolas de tecnología educativa es bastante dinámica y prometedora. En los últimos años, hemos visto un crecimiento significativo en este sector, impulsado por la digitalización de la educación y la necesidad de soluciones innovadoras. Muchas startups y empresas consolidadas están desarrollando plataformas de aprendizaje en línea, herramientas de gestión educativa y recursos interactivos que facilitan el proceso de enseñanza-aprendizaje.

La pandemia de COVID-19 aceleró esta tendencia, ya que las instituciones educativas tuvieron que adaptarse rápidamente a la enseñanza a distancia. Esto abrió nuevas oportunidades para las empresas de tecnología educativa, que han podido ofrecer soluciones efectivas para enfrentar los desafíos de la educación remota.

Además, el apoyo del gobierno y de diversas iniciativas privadas ha fomentado la inversión en este sector, lo que ha permitido a muchas empresas crecer y expandirse. Sin embargo, también enfrentan desafíos, como la competencia internacional y la necesidad de adaptarse a las cambiantes demandas del mercado.

La situación de las empresas españolas de tecnología educativa es bastante dinámica y prometedora

¿Desde el punto de vista de ANCYPEL en qué faceta se podría mejorar la digitalización de las universidades?

Desde la perspectiva de ANCYPEL, hay varias facetas en las que se podría mejorar la digitalización de las universidades. En primer lugar, la integración de plataformas de aprendizaje más intuitivas y accesibles es fundamental. Muchas universidades aún utilizan sistemas que pueden resultar complicados para los estudiantes, por lo que simplificar la experiencia del usuario podría facilitar el acceso a los recursos educativos.

Además, es crucial fomentar la formación continua de los docentes en el uso de herramientas digitales. Capacitar a los profesores no solo en el manejo de la tecnología, sino también en metodologías de enseñanza online, puede enriquecer la experiencia de aprendizaje y hacerla más interactiva.

Otra área de mejora es la personalización del aprendizaje. Implementar sistemas que utilicen inteligencia artificial para adaptar los contenidos y las actividades a las necesidades individuales de los estudiantes puede aumentar la efectividad del aprendizaje.

Asimismo, la creación de comunidades virtuales de aprendizaje puede ser beneficiosa. Fomentar la interacción entre estudiantes y profesores a través de foros, grupos de discusión y proyectos colaborativos puede enriquecer la experiencia educativa.


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Entrevista Alfonso González Hermoso de Mendoza y Lucía Bécquer


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