El alumno ya no se conforma con asistir, quiere participar, personalizar, elegir

Entrevista a Guillermo Torres CEO de marketinhouse

«Demasiadas universidades siguen con webs sin estrategia SEO, sin formularios optimizados, sin CRMs bien integrados y sin procesos comerciales claros. Digitalizar no es tener un campus online. Es tener una estrategia clara para atraer, convertir y retener alumnos con campañas que funcionen, landings que conviertan y equipos que hagan seguimiento en tiempo y forma. En resumen: más foco en el alumno como cliente, más automatización y más marketing inteligente» señala Guillermo Torres CEO de market in house


Guillermo Torres Ríos es el fundador y CEO de marketinhouse, una agencia de marketing digital con sede en Madrid. Inició su carrera en el marketing digital desde muy joven, comenzando a los 14 años de manera autodidacta y emprendiendo sus primeros negocios a pequeña escala en la adolescencia. Antes de crear marketinhouse, Guillermo trabajó como responsable de SEM, SEO y SMM en IMF, y como SEM y SMM Manager en la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), además de desempeñar funciones de community manager en Formación sin Barreras.

Marketinhouse ha sido reconocida por su trato cercano, profesionalidad y resultados efectivos, tanto por clientes como por rankings sectoriales. La agencia se ha posicionado como un referente en el sector del marketing digital en España, especialmente en servicios SEM y gestión de redes sociales.

¿Cuál es la situación de las empresas españolas de tecnología educativa? 

Hay talento, hay soluciones y hay potencial. Lo que falta es escala y colaboración real con las instituciones educativas. Muchas edtechs desarrollan soluciones brillantes, pero se topan con procesos lentos o con falta de visión comercial por parte de los centros.
Desde marketinhouse hemos visto que cuando hay colaboración real entre universidad y proveedor tecnológico, los resultados llegan: más alumnos, mejores ratios y mayor eficiencia operativa.

¿Cuál es el nivel de digitalización de las universidades españolas comparadas con las anglosajonas o centro europeas? 

Todavía estamos lejos, especialmente en visión estratégica y velocidad de ejecución. Mientras las anglosajonas entienden la digitalización como un eje de crecimiento (CRM, automatización, UX, internacionalización digital), muchas universidades españolas la ven como un gasto más que como una inversión.

Las que sí están dando el salto son sobre todo privadas y escuelas de negocio con fuerte foco en captación internacional. En marketinhouse lo vemos cada semana: donde hay liderazgo claro y ganas de competir, hay avance real.

Mientras las anglosajonas entienden la digitalización como un eje de crecimiento (CRM, automatización, UX, internacionalización digital), muchas universidades españolas la ven como un gasto más que como una inversión

¿El uso de la tecnología, tanto en la docencia como en la gestión, está marcando diferencias entre las universidades públicas y privadas?

Sin duda. Las privadas han sido más ágiles y valientes en adoptar tecnología para captar, convertir y retener alumnos. El CRM no es solo una herramienta, es su nuevo corazón comercial.

En las públicas, en cambio, todavía hay estructuras que frenan esta transformación. Desde el marketing lo notamos en procesos más lentos, menor automatización y poca orientación al dato. Pero ojo: también hay ejemplos públicos que están empezando a despuntar gracias a equipos con visión y apoyo institucional.

¿Cómo están aprovechando las universidades españolas las posibilidades de la tecnología para la internacionalización de sus instituciones?

Todavía hay mucho margen. Algunas hacen campañas internacionales, pero sin estrategia digital real: sin SEO multilingüe, sin contenido adaptado, sin automatización del proceso de información y matrícula. Mientras las anglosajonas entienden la digitalización como un eje de crecimiento (CRM, automatización, UX, internacionalización digital), muchas universidades españolas la ven como un gasto más que como una inversión.. Las universidades que entienden esto están multiplicando su captación internacional y reduciendo su dependencia del mercado nacional.

Demasiadas universidades siguen con webs sin estrategia SEO, sin formularios optimizados, sin CRMs bien integrados y sin procesos comerciales claros

¿Puede haber en el siglo XXI una educación superior que no tenga plenamente integrada en su práctica docente y en su relación con el estudiantado a los agentes digitales?

No. Y quien no lo entienda, está fuera de juego. El estudiante actual vive en digital y espera lo mismo de su universidad. Desde la forma en que pide información hasta cómo le responden, cómo accede a contenidos o cómo se relaciona con sus compañeros.
Las universidades que integran lo digital no solo ganan en eficiencia: ganan en captación, conversión, recomendación y marca. Las que no lo hacen, quedan como instituciones del pasado.

Hemos cumplido los cinco años desde que el confinamiento por el COVID nos obligó a repensar el mundo, también la educación superior. ¿En qué ha quedado la denominada “transformación digital” que en aquel momento se plantearon las universidades? ¿Es una prioridad el cambio cultural de la digitalización?

La transformación digital ya no es opcional, pero tampoco está completa. Muchas universidades pusieron parches digitales durante la pandemia: aulas virtuales, Zoom y poco más. Pero cinco años después, las que realmente están despegando son las que han entendido que el cambio no va solo de tecnología, sino de mentalidad. Lo que está en juego es cómo captar alumnos, cómo mejorar su experiencia, cómo automatizar procesos y cómo competir en un mercado ultra saturado. La digitalización real es estratégica, comercial y cultural. Y sí, el cambio cultural es imprescindible: sin equipos formados, estructuras más ágiles y decisiones data-driven, la tecnología solo será una fachada.

¿Cómo ha cambiado en las universidades presenciales la docencia con el uso de las tecnologías del aprendizaje en estos cinco años?

La presencialidad se ha digitalizado. Hoy el aula va mucho más allá de las paredes físicas. Herramientas como pizarras digitales, plataformas asincrónicas, dinámicas tipo Kahoot o contenido grabado han redefinido la experiencia.

Desde el punto de vista del marketing educativo, esto es crucial: el aula también es parte del producto. Si la experiencia del alumno no está a la altura, si no se siente escuchado o motivado, se marcha. Y eso no es solo un problema académico, es una fuga directa de ingresos y reputación. El alumno ya no se conforma con asistir, quiere participar, personalizar, elegir.

Si la experiencia del alumno no está a la altura, si no se siente escuchado o motivado, se marcha

¿Cómo ha cambiado el aprendizaje en estos cinco años en las universidades virtuales?

El alumno online de hoy no tiene nada que ver con el de 2020. Es más exigente, más informado, y quiere experiencias de aprendizaje similares a las de Netflix, Spotify o Duolingo: intuitivas, personalizadas y accesibles.
Las universidades virtuales que han sabido adaptarse no solo ofrecen contenido, ofrecen comunidad, seguimiento, gamificación y dinamismo. Desde el marketing, esto se traduce en una mayor fidelización y mejores ratios de prescripción. Las que siguen con campus lentos y formatos antiguos, directamente están perdiendo alumnos.

¿Está amenazado el futuro de las universidades por las plataformas digitales de aprendizaje?

Amenazado no, pero sí condicionado. Las plataformas tipo Coursera o Udemy han puesto el foco en la eficiencia y el precio. Las universidades deben poner el foco en el valor diferencial: comunidad, red, reputación, seguimiento, networking. Pero eso hay que comunicarlo bien. Muchas aún siguen vendiendo un máster como si estuviéramos en 2005. El reto está en reposicionar la propuesta de valor académica para que tenga sentido en un mundo con alternativas low cost a golpe de clic.

¿Desde el punto de vista de Marketinhouse en qué faceta se podría mejorar la digitalización de las universidades?

Clarísimo: en el área de captación, automatización y seguimiento de leads.
Demasiadas universidades siguen con webs sin estrategia SEO, sin formularios optimizados, sin CRMs bien integrados y sin procesos comerciales claros. Digitalizar no es tener un campus online. Es tener una estrategia clara para atraer, convertir y retener alumnos con campañas que funcionen, landings que conviertan y equipos que hagan seguimiento en tiempo y forma. En resumen: más foco en el alumno como cliente, más automatización y más marketing inteligente.


ENTREVISTA ALFONSO GONZÁLEZ


Otras entrevistas de esta serie:

Cuando hablamos de universidades, solemos escuchar la voz de los académicos. Cuando hablamos de transformación digital y del impacto de la tecnología en la experiencia universitaria, son los equipos de gobierno los que habitualmente comparten sus proyectos y reclamaciones. Desde EsdiES queremos enriquecer esta visión unilateral con la incorporación de las opiniones e iniciativas de la industria de la tecnología educativa, un colectivo de enorme pujanza que conoce con precisión, desde una experiencia directa, la realidad del sistema universitario. Para ello, hemos entrevistado a 20 entidades, clústeres, asociaciones, así como grandes, medianas y pequeñas empresas, nacionales o internacionales. El resultado es un análisis con una riqueza excepcional que nos ilumina aspectos tan esenciales como ignorados para la tan añorada transformación digital de las universidades.

Espacios de Educación Superior está dirigido a poner en contacto a las personas e instituciones interesadas en la sociedad del aprendizaje en Iberoamérica y España.