Profesores inspiradores

Cuando enseñar se convierte en una vocación

Los mejores profesores no son recordados únicamente por lo que enseñaron; son recordados por lo que despertaron en los demás. Si estás buscando una posición docente —o si ya la tienes—, te invito a ver la enseñanza no solo como un trabajo o un avance profesional, sino como una vocación. Porque un profesor inspirador puede ayudar a hacer del mundo un lugar mejor, un estudiante a la vez

HÉCTOR ESCAMILLA


The Chronicle of Higher Education publicó recientemente una guía completa sobre el proceso de contratación de profesores: Everything You Need to Know About Getting a Job. Es un recurso excelente para quienes están interesados en buscar una posición docente en una universidad.

Pero más allá de los aspectos técnicos de postularse, participar en entrevistas, presentar la investigación propia e iniciar la vida académica, quisiera compartir dos reflexiones dirigidas a quienes aspiran a una carrera docente y a quienes ya tienen el privilegio de enseñar.

A lo largo de mis interacciones con miles de profesores en México y España, con frecuencia los he invitado a hacer una pausa y reflexionar sobre la extraordinaria oportunidad, la gran responsabilidad y el privilegio que implica estar frente a los estudiantes.

Suelo hacerles una pregunta sencilla: Durante tus estudios universitarios, probablemente tuviste 40 o 50 profesores. ¿A cuántos recuerdas verdaderamente porque tuvieron un impacto positivo en tu vida? La respuesta casi siempre es la misma: tres, cuatro, cinco, a veces seis. Entonces pregunto: ¿Por qué los recuerdas? ¿Qué los hizo diferentes?

Las respuestas son poderosas. Los estudiantes recuerdan a los profesores que creyeron en ellos, a quienes abrieron su mente, a quienes los desafiaron con respeto, a quienes conectaron el conocimiento con la vida y a quienes vieron no solo a un estudiante, sino a una persona en formación. Ese es el corazón de la enseñanza.

Un profesor no solo transmite información. Puede despertar confianza, curiosidad, disciplina, propósito y esperanza. Un docente influye en la manera en que una persona joven ve el mundo y en cómo se ve a sí misma dentro de él. Por eso, invito a los educadores a convertirse, de manera intencional, en profesores inspiradores.

Tres maneras de entender el trabajo académico

Una segunda reflexión proviene del trabajo de Amy Wrzesniewski y sus colegas en su influyente artículo Jobs, Careers, and Callings: People’s Relations to Their Work. En él describen tres formas en que las personas se relacionan con su labor:

Un profesor no solo transmite información.
Puede despertar confianza, curiosidad,
disciplina, propósito y esperanza.
Un docente influye en la manera en
que una persona joven ve el mundo
y en cómo se ve a sí misma dentro de él

El trabajo como empleo:

Enfoque: Ingreso económico.

Perspectiva: «Enseño para recibir un sueldo. La docencia es solo un empleo».

El trabajo como carrera:

Enfoque: Avance profesional.

Perspectiva: «Enseño para crecer profesionalmente. La docencia es progreso y estatus».

El trabajo como vocación:

Enfoque: Sentido, contribución y servicio a la sociedad.

Perspectiva: «Enseño para impactar positivamente en la vida de los demás. La docencia es un compromiso social».

Para quienes están considerando una carrera académica, esta distinción importa profundamente. Una posición docente ciertamente puede ser un empleo y puede convertirse en una carrera. Pero en su expresión más alta, enseñar es una vocación: una oportunidad para ayudar a los estudiantes a descubrir conocimiento, confianza, propósito y posibilidades.

Una decisión con propósito

Antes de elegir el camino de la docencia, pregúntate no solo si quieres el puesto, sino por qué lo quieres.

  • Si eliges la academia solo como un empleo, puede volverse pesada.
  • Si la eliges solo como una carrera, puede volverse extremadamente competitiva y agotadora.
  • Pero si la eliges como una vocación, se convertirá en una de las formas más significativas de contribuir a la sociedad.

Los mejores profesores no son recordados únicamente por lo que enseñaron; son recordados por lo que despertaron en los demás. Si estás buscando una posición docente —o si ya la tienes—, te invito a ver la enseñanza no solo como un trabajo o un avance profesional, sino como una vocación. Porque un profesor inspirador puede ayudar a hacer del mundo un lugar mejor, un estudiante a la vez.


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Referencias

  1. The Chronicle of Higher Education. Everything You Need to Know About Getting a Job. Guía completa sobre el proceso de contratación de profesores.
  2. Wrzesniewski, A., McCauley, C., Rozin, P., & Schwartz, B. (1997). Jobs, Careers, and Callings: People’s Relations to Their Work. Journal of Research in Personality, 31, 21–33.

Héctor Mauricio Escamilla
linkedin.com/in/escamillahm
Ex-Rector de la Universidad Tecmilenio, Ex-Rector de la UCJC y Ex-Vicepresidente de Desarrollo del Tecnológico de Monterrey


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