El informe de Euroepan Students Network, «El Futuro es Erasmus», nos recuerda que Erasmus+ es mucho más que un programa de movilidad: es una puerta abierta a la Europa del futuro, donde la educación, la diversidad y la cooperación son los pilares del progreso. Sin embargo, para que esta oportunidad sea realmente universal y transformadora, es imprescindible superar las barreras económicas y sociales que aún persisten. Solo así lograremos que el lema “Enriqueciendo vidas, abriendo mentes” sea una realidad para todos los estudiantes europeos. ¿Te animas a ser parte de este cambio?
ISABEL ALONSO GÓMEZ
Erasmus+ transforma vidas y amplía horizontes
Desde su creación en 1987, el programa Erasmus+ ha permitido que más de 16 millones de personas estudien, realicen prácticas o voluntariado en el extranjero, promoviendo la cooperación internacional, el diálogo intercultural y el sentimiento de ciudadanía europea1. Los datos muestran que, tras una experiencia Erasmus, los estudiantes sienten un mayor vínculo con Europa y una mayor pertenencia a la Unión Europea, reforzando valores como la tolerancia, la diversidad y la solidaridad. Además, la movilidad internacional se traduce en una apertura de mente y una capacidad de adaptación que son cada vez más valoradas en el mercado laboral global.
Fomenta competencias clave para el siglo XXI
Participar en Erasmus+ no solo implica aprender en otro país, sino también desarrollar habilidades transversales como la comunicación intercultural, la resolución de problemas, el trabajo en equipo y la autonomía personal. Según la Comisión Europea, la educación y el desarrollo de competencias son una inversión que multiplica las oportunidades de empleo y crecimiento profesional1. Muchos estudiantes regresan a sus países de origen con una visión más amplia, mayor confianza en sí mismos y una red internacional de contactos que les acompaña toda la vida.
Construye una comunidad inclusiva y solidaria
ESN y otras organizaciones asociadas trabajan para que la experiencia Erasmus+ sea integradora desde el primer día. Programas de mentoría (“Buddy Programmes”), actividades de voluntariado, talleres de sensibilización y eventos culturales facilitan la integración social y práctica de los estudiantes internacionales. Además, se promueve la “internacionalización en casa”, acercando la diversidad cultural a quienes no pueden viajar, y se fomenta el voluntariado y la ciudadanía activa bajo el lema “Students helping students”. Esta red de apoyo es fundamental para que los jóvenes se sientan acompañados y seguros en su nuevo entorno.
los estudiantes sienten un mayor vínculo con Europa y una mayor pertenencia a la Unión Europea, reforzando valores como la tolerancia, la diversidad y la solidaridad
Dos carencias fundamentales del programa Erasmus+
Insuficiencia de la financiación y desigualdad de acceso
A pesar de los avances, la principal barrera sigue siendo económica: las becas Erasmus+ solo cubren, de media, el 54% de los gastos de vida en el extranjero, obligando a los estudiantes a autofinanciar casi la mitad de su estancia. Esta situación varía mucho entre países, siendo especialmente difícil para quienes proceden de contextos menos favorecidos o de países con un coste de vida elevado. Como resultado, la movilidad internacional sigue siendo, en la práctica, inaccesible para muchos jóvenes, perpetuando desigualdades sociales y limitando el alcance real del programa.
Dificultad para acceder a alojamiento asequible y apoyo psicológico
Otra carencia señalada por los propios estudiantes es la dificultad para encontrar alojamiento asequible y de calidad en las ciudades de destino. Este problema, unido a la falta de apoyo psicológico y orientación en momentos de estrés o ansiedad, puede afectar negativamente a la experiencia Erasmus e incluso provocar abandonos prematuros. La presión académica, la adaptación cultural y la soledad son retos reales que requieren una respuesta institucional más sólida y coordinada.
Propuestas de mejora para el futuro de Erasmus+
Aumentar significativamente el presupuesto y adaptar las becas al coste real de vida
ESN y numerosos expertos abogan por un aumento de hasta cinco veces el presupuesto actual de Erasmus+ para el periodo 2028-2034, con el objetivo de garantizar la calidad, la inclusión y la sostenibilidad del programa. Este incremento permitiría ajustar las becas al coste real de vida en cada país, reducir las desigualdades y acercar la movilidad internacional a todos los estudiantes, independientemente de su origen socioeconómico. Además, una mayor inversión facilitaría el desarrollo de nuevas modalidades de movilidad, como estancias más cortas o virtuales, adaptadas a las necesidades de una juventud diversa.
ESN y numerosos expertos abogan por un aumento de hasta cinco veces el presupuesto actual de Erasmus+ para el periodo 2028-2034, con el objetivo de garantizar la calidad, la inclusión y la sostenibilidad del programa
Crear una red europea de alojamiento y servicios de apoyo integral
Para abordar la segunda gran carencia, se propone la creación de una red europea de alojamiento para estudiantes Erasmus+, coordinada por universidades, ayuntamientos y organizaciones estudiantiles, que garantice opciones asequibles, seguras y de calidad en todas las ciudades de destino13. Paralelamente, es fundamental reforzar los servicios de apoyo psicológico, orientación académica y acompañamiento personalizado, especialmente durante las primeras semanas de estancia. Iniciativas como “Erasmus in Schools” o “Adopta un Erasmus por Navidad” son ejemplos a seguir y ampliar3.

Este artículo es fruto del informe «El futuro es Erasmus» de la Erasmus Student Network (ESN), una de las mayores asociaciones estudiantiles de Europa, con presencia en más de 40 países y más de 13.500 miembros activos. ESN se dedica a apoyar a los estudiantes internacionales, facilitar su integración y defender sus derechos en todos los niveles, colaborando con instituciones como la Comisión Europea y el Servicio Español para la Internacionalización de la Educación (SEPIE). El objetivo de este análisis es doble: por un lado, mostrar el impacto positivo del programa Erasmus+ en la vida de los jóvenes europeos y, por otro, identificar sus principales carencias y proponer mejoras concretas para que la experiencia Erasmus sea aún más inclusiva, accesible y transformadora.






