«Los cambios van a tal velocidad que en el mismo momento en el que se sale de la universidad los conocimientos adquiridos empiezan a convertirse en obsoletos.», según Carlos Nieva Martínez, principal Consultant en LINAR Advisors.
Carlos Nieva Martínez es un consultor senior especializado en operaciones y gestión de cadenas de suministro para la región EMEA, actualmente ejerciendo como Principal Consultant en LINAR Advisors. En este rol, lidera iniciativas de consultoría estratégica para optimizar procesos operativos, fortalecer la toma de decisiones y alinear las capacidades logísticas con los objetivos corporativos en entornos de alta complejidad transnacional. Su trayectoria profesional evidencia un enfoque analítico en la generación de soluciones de valor agregado para clientes orientados a la eficiencia, resiliencia y competitividad en mercados globales, consolidándose como un referente en el ámbito de la consultoría operacional en su sector.
La gran revolución de la última década de la educación superior ha sido la irrupción de la formación en línea. Desde su experiencia directiva, ¿cuál es la importancia de “ir a la universidad” (al campus), de los aprendizajes situados y del currículo oculto en la formación de un profesional?
No tenemos ninguna duda de que el modelo de “la vida de tres fases” de ir a la universidad, trabajar y retirarse se ha acabado. Los cambios van a tal velocidad que en el mimo momento en el que se sale de la universidad los conocimientos adquiridos empiezan a convertirse en obsoletos. Por lo que ciclo continuo de trabajar – universidad – trabajar – universidad … debe de ser constante a lo largo de la carrera. Se debe comtemplar como si los títulos universitarios/académicos tuvieran un plazo de caducidad, que si no se renuevan, desaparecen.
Aparte de su papel como directivo, y desde su experiencia como profesor, ¿cómo vive el docente la enseñanza a través de una pantalla?
Mi experiencia personal como profesor es muy pobre. A pesar de las herramientas y de la tecnología, la intereracción virtual online deja mucho que desear en la interacción con los alumnos y de los alumnos entre ellos. En la formación superior hay mucho de intangible que se pierde a través de una pantalla.
Disponer de títulos oficiales sigue teniendo un componente aspiracional para las personas trabajadoras. ¿Cómo valoran las empresas el hecho de estimular su obtención? ¿Cómo podemos mejorar la integración entre la formación en la empresa y la obtención de títulos oficiales?
Por supuesto que valoramos la certificación de un titulo, pero ya no es suficiente. Cada vez más empresas ponen el foco en la ACTITUD versus la APTITUD, y esto es algo que la universidad debe abordar urgentemente.
¿Las universidades con campus deberán igualar la oferta digital de los proveedores en línea y, al mismo tiempo, demostrar el valor añadido del aprendizaje presencial de cara a los pares?
Creo que coexistirán. Habrá temas y conceptos que puedan ser abordados de manera eficiente de forma virtual – y la IA va a jugar un papel muy importante en este tema-, pero habrá otros temas que la formación virtual no podrá abordar. Aqui se producirá el efecto “brecha digita” pero al revés: los que tengan recursos accederán a la formación presencial con un profesor de carne y hueso, y los que no, no verán a un ser humano en toda su formación.
Aqui se producirá el efecto “brecha digita” pero al revés: los que tengan recursos accederán a la formación presencial con un profesor de carne y hueso, y los que no, no verán a un ser humano e toda su formación
¿Corremos el riesgo de crear una fractura entre “una universidad presencial”, que facilita una formación integral de la persona y se dirija a quienes disponen de una amplia dedicación que les abra a una carrera profesional con potencial directivo, y otra “universidad en línea”, orientada a la capacitación para tareas profesionales concretas y dirigida a personas trabajadoras, con discapacidad o con responsabilidades personales, que facilita una mejora inmediata de su empleabilidad?
Lo que he comentado en el punto anterior. Está pasando en la prestacion de los servicios sanitarios y va a pasar en la educación.
¿Qué papel juegan los profesores asociados en la cooperación entre empresas y universidades?
Clave. Pero todavía los “modelos de negocio” están lejos de lo que deberían ser. ¿se les debe pedir a los profesores e investigadores que lancen sus propias empresas como ocurre en algunas universidades de EEUU? Es una pregunta. ¿Cuanto vale que los alumnos trabajen en proyectos reales en empresas durante su periodo de formación
Finalizada la formación universitaria, ya sea de grado o de máster, la mayor parte del aprendizaje profesional de una persona se realiza en el seno de la empresa. ¿Qué lugar ocupan las universidades a partir de ese momento?
Depende de lo quieran: si quieren rellenar el espacio que necesitamos las empresas tendrán lugar. Si no, las empresas solucionaremos ese problema y rellenaremos ese espacio al margen de la universidad.
Pocos mercados están más globalizados y son más competitivos que el del talento. ¿Cómo pueden las universidades ayudar a atraer el talento que necesitan las empresas de su territorio?
Definiendo muy bien y de forma amplia qué es talento, desarrollando ese talento y anticipandose a las necesidades de la empresa.
ENTREVISTA POR ALFONSO GONZÁLEZ Y CECILIA LLOP






