Cultivar la capacidad de iniciativa, de colaboración y de experimentación en el territorio

La privación fundamental de los derechos humanos se manifiesta primero y sobre todo en la privación de un lugar en el mundo que haga significativas a las opiniones y efectivas a las acciones.

Hanna Arendt, Los orígenes del totalitarismo (1951)

MARCOS GARCÍA


Los laboratorios ciudadanos

¿Qué podemos hacer? ¿Qué nos gustaría intentar? ¿Cómo queremos organizarnos? Los laboratorios ciudadanos son un tipo de institución que propone darnos un tiempo y un lugar para hacernos estas preguntas y plantear posibilidades de intervención en una realidad que parece no dejarse afectar. Parten de la idea de que la capacidad de iniciativa se activa en la medida en la que haya gente dispuesta a colaborar en una propuesta y hacer suya la idea de otro. Alguien propone una idea y otros se animan a ayudar a hacerla realidad. Se trata de propiciar un círculo virtuoso: cada propuesta es una invitación abierta a la colaboración, y la posibilidad de que haya personas dispuestas a colaborar es lo que anima a plantear nuevos proyectos.

Los laboratorios ciudadanos ofrecen un lugar y un tiempo en el que juntarse para llevar a cabo experimentos de manera abierta y colaborativa. La experimentación abierta y colaborativa implica que la propuesta inicial es solo un punto de partida, que no hay presión para que el resultado sea de una determinada manera, y que las contribuciones de los colaboradores, los errores y los hallazgos inesperados pueden llevar al proyecto a lugares imprevistos. La innovación -la posibilidad de cambio- no consiste tanto en que todo salga como estaba planificado sino en aprovechar las potencialidades que van apareciendo en un camino que está por hacer.

Los laboratorios ciudadanos son sensores y potenciadores de posibilidades que ya están en el presente. ¿Y si hacemos un sendero junto al río, construimos una pista de baile, monitoreamos la calidad del aire del barrio, montamos un coro, creamos un observatorio de mariposas o ponemos en marcha una comunidad energética? Estas son algunas de las propuestas que llegan a los laboratorios ciudadanos a través de convocatorias abiertas. Una vez seleccionadas algunas se abre una nueva convocatoria a personas que quieran contribuir a que se lleven a cabo. Es así como se forman los equipos de trabajo. Cada proyecto articula una nueva comunidad de práctica y aprendizaje formada por personas de perfiles diferentes que en su mayoría no se conocían de antemano. Es muy impresionante la capacidad que tenemos los humanos para colaborar entre desconocidos en un entorno bullicioso, informal, lúdico y de mucha atención hacia los demás y hacia los proyectos que se están realizando. 

Laboratorio ciudadano Villaverde Experimenta celebrado en La Nave de la Innovación (2016). CC BY SA Medialab Prado

Redes de laboratorios ciudadanos en 2025

Los laboratorios ciudadanos proponen aprovechar nuestra capacidad de experimentación y cooperación para emprender iniciativas que buscan mejorar la vida en común. En los últimos veinte años se han organizado -especialmente en el entorno iberoamericano- numerosas experiencias. Desde la pandemia en 2020 la creación de laboratorios ciudadanos se ha intensificado como si se hubiese hecho más evidente que nos necesitamos unos a otros tanto en la proximidad de lo local como a distancia. Desde diferentes lugares estamos tratando de crear redes de laboratorios ciudadanos que permitan la cooperación local e internacional.

Quiero compartir dos experiencias de redes de laboratorios ciudadanos que van a tener lugar en 2025. Una en la Comunidad de Madrid y otra en la provincia de Castellón. En Madrid los laboratorios que se están organizando son de naturaleza muy diferente: La Cocina de La Casa, sobre comida y alimentación, en La Casa Encendida; Cortecero Colabora, en torno a la renaturalización de un arroyo en Manzanares el Real; el Laboratorio ciudadano de la Dehesa de la Villa 2025 y Dibujar el desastre, laboratorio de dibujo como práctica colaborativa en la Biblioteca de la Facultad de Bellas Artes de la UCM. Estos laboratorios han seleccionado entre todos 32 proyectos que ahora buscan gente que quiera colaborar y participar en los diferentes talleres que se van a celebrar entre febrero y abril.

Además, en Madrid, a través de un curso ofrecido por el Centro Territorial de Innovación y Formación (CTIF Oeste) a centros educativos para pensar la biblioteca escolar como laboratorio ciudadano, se van a celebrar tres laboratorios ciudadanos: en el IES de El Boalo, en el Simone Veil de Paracuellos del Jarama, y en el Gerardo Diego de Pozuelo de Alarcón. En los dos primeros casos las convocatorias están abiertas a proyectos y en el Gerardo Diego, ya a colaboradores.

Los laboratorios ciudadanos proponen aprovechar nuestra capacidad de experimentación y cooperación para emprender iniciativas que buscan mejorar la vida en común

En Castellón la red de laboratorios ciudadanos está impulsada por el Programa de Extensión Universitaria, del Vicerrectorado de Cultura, Lenguas y Sociedad de la Universidad Jaume I. Aquí el diseño de los laboratorios se está haciendo de manera coordinada. Primero, a través de una formación en otoño en la que se presentó la metodología de funcionamiento, y gestores de diferentes laboratorios compartieron su experiencia. Y ahora, en una segunda fase, estamos diseñando cada uno de los siete laboratorios que finalmente se van a organizar en los meses de junio y julio. 

Innovación y Colaboración en Red

El PEU de la UJI lleva más de veinte años desarrollando proyectos de colaboración con el territorio y esto ha facilitado enormemente la acogida de esta experiencia piloto de red de laboratorios ciudadanos en la provincia de Castellón. Los laboratorios ciudadanos que se están diseñando son de temáticas muy diferentes: en Vilafranca del Cid sobre el descanso; en Altura sobre jotas; en la Surera de Almedíjar sobre sostenibilidad de los bienes comunes; hay otro laboratorio sobre la memoria de las escuelas en masías; en Cirat sobre cultivos tradicionales; un laboratorio sobre el corcho organizado por la Sociedad de Amigos de la Sierra de Espadán y en El Tormo se está montando un laboratorio que contribuya al objetivo de hacer de El Tormo una Gerialdea, un pueblo que permite la permanencia de sus mayores a través de la colaboración familiar, vecinal y el apoyo de servicios públicos que impiden que los mayores tengan que desplazarse a vivir a una residencia. En menos de dos meses todos estos laboratorios ciudadanos abrirán sus convocatorias a ideas.

Con el fin de documentar los proyectos que se van a crear se va a usar la plataforma Wikiversidad. Cada proyecto es un recurso de aprendizaje y al compartir un espacio digital esperamos que aumenten las posibilidades de colaboración entre iniciativas desarrolladas en lugares diferentes y la sensación de compartir un proyecto común en red. De alguna manera los laboratorios ciudadanos son herederos del software libre y de proyectos de cultura libre como Wikipedia, en los que se entiende que el aprendizaje no solo reside en la transmisión y recepción de contenidos sino en la experiencia de formar parte de un proceso de construcción colectiva del conocimiento. Los laboratorios ciudadanos son una traducción en el espacio presencial de la cultura abierta y colaborativa de las redes digitales. Tal vez sean el modelo institucional que mejor impulsa la ciencia abierta.

¿Cuál es el potencial de las redes de laboratorios ciudadanos en un territorio? Si empezábamos diciendo que los laboratorios ciudadanos ofrecen un lugar y un tiempo para la experimentación y la creación colaborativa para mejorar la vida en común, la red de laboratorios es una invitación a entender que todo el territorio está abierto a la colaboración y la experimentación. En Castellón la lógica del laboratorio ciudadano se expande para la creación de la propia red de laboratorios. El propio diseño y la organización de cada laboratorio se concibe como un proyecto abierto a la colaboración de cualquier persona o colectivo interesado.

Cada proyecto es un recurso de aprendizaje y al compartir un espacio digital esperamos que aumenten las posibilidades de colaboración entre iniciativas desarrolladas en lugares diferentes y la sensación de compartir un proyecto común en red

La colaboración entre laboratorios ya está dando frutos en la fase de diseño y ya se vislumbra la posibilidad de que cada uno de los nodos potencialmente pueda hacer suyos en algún grado los objetivos de los demás laboratorios. Esperamos que con el paso de los años aumente el número de laboratorios y crezca así -de manera simultánea y en todo el territorio- la sensación de posibilidad, la sensación de que cada contribución forma parte de una gran infraestructura distribuida que puede hacer frente a la envergadura de los retos que tenemos por delante.


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MARCOS GARCÍA

Gestor cultural especializado en laboratorios ciudadanos

marcosgcm@gmail.com

@marcosgcm en Blue sky y X

Espacios de Educación Superior está dirigido a poner en contacto a las personas e instituciones interesadas en la sociedad del aprendizaje en Iberoamérica y España.