Cuidar lo común desde la universidad

Los laboratorios ciudadanos en las universidades

AGHM

La Universitat Jaume I de Castellón ha presentado los resultados de su red piloto de laboratorios ciudadanos, una innovadora apuesta del Programa de Extensión Universitaria (PEU-UJI) para conectar la universidad con la sociedad desde la colaboración y el cuidado de lo común. Siete municipios de la provincia -Altura, Eslida, El Tormo, Cirat, Vilafranca, Llucena y Almedíjar- han desarrollado proyectos que van desde la recuperación de la jota o la memoria del corcho hasta iniciativas de sostenibilidad, educación rural o envejecimiento digno. Estos laboratorios funcionan como espacios de experimentación y diálogo donde vecinas, investigadores y asociaciones transforman ideas locales en acciones colectivas. La experiencia, nacida desde la confianza tejida por el PEU-UJI durante años, se amplía ahora a España y Portugal, consolidando un modelo de extensión universitaria que trasciende la transferencia de conocimiento para convertirse en una práctica regenerativa orientada a fortalecer los vínculos comunitarios y el patrimonio compartido.

MARCOS GARCÍA


Los programas de extensión universitaria se han pensado como herramientas para mejorar la relación entre la universidad y el resto de la sociedad, a través de diversos enfoques. Está el modelo centrado en la transmisión que concibe la relación con la sociedad como un proceso unidireccional, en el que la universidad lleva su saber a la comunidad. Este modelo se implementa fundamentalmente a través de cursos. Por su parte, el modelo desarrollista busca promover el progreso social y empresarial mediante la transferencia de conocimientos técnicos y tecnológicos. En cambio, el modelo crítico o transformador plantea un diálogo de saberes y una participación activa de la comunidad para impulsar la transformación social. Y finalmente, el modelo integrador que articula docencia, investigación y extensión en proyectos colaborativos que fortalecen la formación académica y la responsabilidad social universitaria.

El Programa de Extensión Universitaria de la Universidad Jaume I de Castellón (PEU-UJI), lleva más de veinticinco años apostando por un enfoque integrador y transformador en el que la institución juega un papel de facilitador de iniciativas ciudadanas que buscan mejorar la vida en su territorio. Dos ejemplos del tipo de acompañamiento del PEU-UJI son el proyecto vecinal de museo para mantener vivo el patrimonio de Cirat que incluye la restauración del horno comunitario del pueblo; y la creación de una comunidad patrimonial en torno a la espardenya  en colaboración con la Asociación de la Alpargata de Villores. Parafraseando el último libro de George Yúdice, en la UJI se promueve una extensión universitaria regenerativa orientada a cuidar lo común. 

Durante el pasado curso he tenido la oportunidad de acompañar la experiencia piloto -impulsada por el PEU-UJI- de la red de laboratorios ciudadanos en la provincia de Castellón. Aprovecho este breve artículo para hacer un primer balance y una invitación a participar en la segunda edición del programa, que este año se amplía a otros lugares de España y Portugal. Este proyecto está siendo posible gracias a la confianza construida a lo largo de los años por el PEU-UJI en muchas localidades de la provincia de Castellón.

El Programa de Extensión Universitaria de la Universidad Jaume I de Castellón (PEU UJI), lleva más de veinticinco años apostando por un enfoque integrador y transformador en el que la institución juega un papel de facilitador de iniciativas ciudadanas

Fase 1. Formación y preparación.

La primera fase del proyecto se desarrolló el otoño pasado y consistió en una serie de sesiones informativas y una formación online sobre el funcionamiento de los laboratorios ciudadanos que incluía el análisis de experiencias de laboratorios ciudadanos de diferentes lugares que fueron compartidas por sus impulsores y por participantes. La metodología de los laboratorios ciudadanos es sencilla. El objetivo es poner en contacto a personas o colectivos que tengan buenas ideas con otras personas que estén interesadas en colaborar en la realización de esas ideas. Esto se consigue a través de dos convocatorias. La primera abierta a la recepción de propuestas, y la segunda, una vez seleccionadas algunas de ellas, para la búsqueda de colaboradores que quieran participar en los equipos de trabajo que se reunirán en un taller de producción.


Una vez concluida la formación hicimos un recorrido por algunas de las siete localidades interesadas en montar un laboratorio ciudadano y nos reunimos de manera presencial con asociaciones de vecinos, concejales de los ayuntamientos y otras personas interesadas. En Altura hubo una reunión en la biblioteca en la que unas veinte personas -incluidos miembros del consejo de cultura, gestores del museo de la memoria, artistas y el concejal de cultura- decidimos que el tema a tratar en la convocatoria podría ser la jota y la música tradicional en Altura.

Tanto la temática como la metodología participativa de los laboratorios podría servir de banco de pruebas para el futuro centro cultural y social del pueblo, Casa Grande. En el caso del Centro de Interpretación del Parque Natural de la Sierra de Espadán situado en Eslida, los educadores del centro estaban interesados en organizar un laboratorio pero no se veían con capacidad para hacerlo en solitario, así que se aliaron con la Sociedad de Amigos de la Sierra de Espadán y la iniciativa Suber Lab para diseñar un laboratorio ciudadano sobre el corcho, cuya producción en la Sierra de Espadán es una tradición de largo recorrido.

La metodología de los laboratorios ciudadanos es sencilla. El objetivo es poner en contacto a personas o colectivos que tengan buenas ideas en relación a un tema específico con otras personas que estén interesadas en colaborar en la realización de esas ideas

Fase 2. Investigación y diseño de los laboratorios

Cada laboratorio supone una oportunidad para investigar y profundizar sobre la temática elegida. La investigación sirve para desglosar el tema en partes, identificar ejemplos de proyectos que se hayan hecho en otros lugares y localizar a personas, colectivos e instituciones potencialmente interesadas en el tema propuesto. Este es el trabajo que estuvimos haciendo con cada una de las iniciativas de laboratorio durante la segunda fase del proyecto en los meses de enero, febrero y marzo. 

Uno de los laboratorios, promovido por vecinas de El Tormo, tenía el objetivo de contribuir a hacer de El Tormo una Gerialdea, es decir, permitir que los mayores que viven en el pueblo cuenten con los servidos y el apoyo necesario para no tener que ser trasladados a una residencia para pasar sus últimos años de vida alejados del lugar en el que vivieron toda su vida. Fina, Tere, Eva, Cristina y el resto de promotoras de la iniciativa hicieron un diagnóstico de necesidades que cotejaron con otras iniciativas similares como la fructífera reunión mantenida con el proyecto Envejecer en Muñoveros. El trabajo de investigación, diagnóstico y reuniones con otras experiencias permitió identificar cinco áreas de trabajo sobre las que presentar ideas a la convocatoria: Actividades para el bienestar, formación y aprendizaje; Diseño de actividades formativas ilusionantes para personas mayores; Servicios domésticos compartidos; Cuidado personal, alimentación y nutrición; Asistencia sanitaria, monitoreo y seguridad; y Baremo de necesidades y sostenibilidad económica.

Además de los tres laboratorios mencionados, se prepararon convocatorias sobre la agricultura tradicional de secano y regadío en Cirat; el descanso en Vilafranca; las escuelas de masías en Llucena; y la sostenibilidad de los comunes en Almedíjar. Cada convocatoria contó con una sesión en el ciclo “Pensar, experimentar, colaborar”, en el que se presentaron las convocatorias y se discutió sobre los temas tratados por cada laboratorio con expertos de diferentes campos. Tal y como se puede ver en los vídeos de estos encuentros, resulta clave destacar el valor que tienen las investigaciones y los debates generados, cuando estos están orientados a la acción, cuando se entienden como la base para desarrollar ideas, para la búsqueda de posibles soluciones, para abrir posibilidades de experimentación y de colaboración.

Además del ciclo online, hubo presentaciones presenciales en algunos de los municipios. En Altura tuvo lugar la presentación de JOTA lab, un laboratorio ciudadano dedicado a la jota y la música tradicional. Allí intervino Manuel Torrejón -conocido como “Manolo Chuflete”-, vecino de 80 años muy implicado en la defensa y promoción de la cultura local. En los años 70 había colaborado en la creación de un grupo de jota que funcionó durante más de tres décadas. Durante el evento ofreció compartir su valioso archivo de fotos, vídeos y partituras, expresando su deseo de que alguien continuara su labor. Su intervención ejemplificó cómo los laboratorios ciudadanos ayudan a convertir deseos e iniciativas individuales en proyectos colectivos. De hecho, su propuesta fue respaldada por las asociaciones culturales del Consejo Municipal de Cultura.

Suber Lab, laboratorio ciudadano en torno al corcho y al alcornoque organizado por la Societat d’Amics de la Serra ‘Espàdà, la asociación Cor de Suro y el equipo del Parque Natural de la sierra de Espadán.

Fase 3. Implementación de los laboratorios ciudadanos

Con la publicación y presentación de las convocatorias a ideas pasamos a la tercera fase del proyecto, la de la implementación de los laboratorios. Cada uno de ellos se puso a la búsqueda de personas o colectivos que quisieran presentar proyectos. Una de las fortalezas de esta red de laboratorios es poder comunicar de manera simultánea desde la UJI la búsqueda de propuestas para los diferentes laboratorios. Contar con una infraestructura en red que incide en varios lugares de la provincia de Castellón aumenta la capacidad de iniciativa y las posibilidades de intervención colectiva. Esto es algo que se intensificó en el momento en el que se seleccionaron los proyectos de cada laboratorio y se abrieron las convocatorias en busca de colaboradores.

Entre todos los laboratorios se recibieron 28 propuestas. A modo de ejemplo mencionaré un proyecto de cada laboratorio: una iniciativa para volver a tener un grupo folklórico en Altura a través de una escuela de jota promovida por Ana Blasco y Begoña Just que de alguna manera da respuesta a la sugerencia de Manolo Chuflete; Suberhisp Espadà, un proyecto impulsado por el profesor de la UJI Javier Soriano Martí, que busca recuperar la memoria histórica y cultural del corcho en la Sierra de Espadán; un análisis y mapeo de los diferentes tipos de suelo que se dan en Cirat y que permiten diferentes tipos de cultivos; una iniciativa para pensar la danza como infraestructura de lo común promovido por el investigador y musicólogo asturiano Llorián García para el laboratorio de Almedíjar organizado por La Surera; una investigación sobre el patrimonio material e inmaterial de la escuela de masía de Llucena; y una propuesta en torno “a la fresca” nocturna, liderada por Ángela Honrubia, en el laboratorio ciudadano sobre el descanso en Vilafranca.

Junto a la publicación de los proyectos seleccionados se hace la convocatoria a personas que quieran colaborar. La esencia de los laboratorios reside en una doble llamada: a proponer y a colaborar. Las dos acciones se retroalimentan: Propongo ideas en laboratorio porque busco colaboradores para llevarlas a cabo. Me dispongo a colaborar porque hay propuestas que me invitan a ello. Una vez que ya hay colaboradores solo falta reunirse para ponerse manos a la obra en los talleres de producción colaborativa. En los laboratorios ciudadanos celebrados en Castellón los talleres de producción han tenido una duración de unos tres o cuatro días. En algunos casos el taller se hacía en días consecutivos y en otros distribuidos en diferentes semanas. 

Cada laboratorio y cada proyecto desarrollado son un mundo. El trabajo en paralelo de los equipos de trabajo ayuda a crear un ambiente contagioso de colaboración y experimentación abierta. Las ideas iniciales se conciben como puntos de partida que se van transformando a través de las contribuciones de los colaboradores y de los hallazgos inesperados de la experimentación llevando los proyectos hacia caminos no previstos. Durante los talleres surgen muchas ideas y posibilidades que a veces se materializan en actividades que no estaban programadas.

En la presentación y fiesta final de los proyectos desarrollados en el laboratorio sobre el descanso de Vilafranca, que tuvo lugar en la Ermita de San Roque, uno de los colaboradores, el músico y artista sonoro Pau Monfort interpretó la pieza inédita “Perdre el fil. Paisatges sonors”, una creación que recoge y reinterpreta los sonidos del último día de funcionamiento de la antigua fábrica Marie Claire de Vilafranca, convertidos en una memoria acústica del final de su actividad industrial. Este tipo de acciones no previstas dotan de un sentido especial a lo que se ha construido entre todos. Hacen de lo que se está viviendo allí un acontecimiento memorable. 

Los laboratorios ciudadanos son generadores de ese tipo de situaciones, que van más allá de los proyectos que se crean. En el laboratorio de Llucena sobre las escuelas de masías organización por el Museo Pedagógico de Castellón, asociaciones locales y el Ayuntamiento, uno de los equipos que estaba dedicado a la memoria culinaria de las escuelas fue el que dio de comer a los participantes en el laboratorio cocinando las recetas tradicionales; en el laboratorio del corcho de Eslida se organizó una demostración de saca de corcho en parque natural; en el laboratorio sobre la sostenibilidad de los comunes organizado por La Surera no hubo colaboradores suficientes para todos los proyectos pero se creó un grupo de unas doce personas que trabajó en los cuatro proyectos; y desde el Jota Lab de Altura los proyectos iniciados ya se están infiltrando en la vida del pueblo: el concurso de fotografía durante las fiestas de agosto, la recogida de material documental para el museo de la memoria, las master class de jota que ya se han celebrado o la adaptación de una jota a orquesta que se tocó en San Miguel, son buenos ejemplos del recorrido de lo sembrado en los laboratorios hace solo un par de meses.

La red de laboratorios ciudadanos de Castellón ya es una realidad. Se ha creado sin espectacularidad pero en su fragilidad y su humilde verdad deja intuir un potencial gigantesco

Intentar lo imposible

Mención especial merece la iniciativa vecinal de El Tormo, para hacer de su pequeño pueblo una Gerialdea. ¿Por qué los mayores tienen que pasar sus últimos años de vida aislados en una residencia lejos del lugar en el pasaron toda su vida? ¿Por qué la pretensión de un grupo de vecinas de posibilitar la permanencia de los mayores en El Tormo resulta ambicioso, complejo y difícil de realizar? Un proyecto de estas características solo será posible si se aúnan muchos esfuerzos. De vecinas y vecinos que se animaron a colaborar en los cinco proyectos del laboratorio pero también de la administración, de iniciativas similares de otros lugares que compartan su experiencia y de gente que quiera contribuir a que la Gerialdea del Tormo sea una realidad. A todos nos va algo en que El Tormo lo consiga ya que abre las puertas a que otros pueblos sigan su camino. El día en el que se presentaron los resultados de todos los laboratorios todos los asistentes mostraron interés en los avances de El Tormo, porque todos quieren que sus mayores puedan seguir viviendo en sus pueblos. Y tal y como dijo Fina, una de las impulsoras de la iniciativa, “hacer de El Tormo una Gerialdea ya no es imposible”.

La red de laboratorios ciudadanos de Castellón ya es una realidad. Se ha creado sin mucho ruido pero se puede intuir su enorme potencial. Los que hemos participado sentimos que hemos contribuido a crear la semilla de algo que puede crecer si se sigue cuidando entre todos, de algo que es más grande que la suma de las partes. 

En la segunda edición de esta experiencia piloto en colaboración con La Ortiga Colectiva y diversas iniciativas de España y Portugal el objetivo es la puesta en práctica de una red ibérica de laboratorios ciudadanos. El programa repetirá las fases de formación, investigación / diseño de los laboratorios e implementación. Quedan ustedes invitados a formar parte de esta red.

Vídeo resumen de cada uno de los laboratorios ciudadanos de Castellón:

Gerialdea (El Tormo)

JOTA Lab (Altura)

Suber Lab, laboratorio ciudadano en torno al corcho y al alcornoque (Eslida)

Agricultura tradicional de secano y de regadío (Cirat)

Sostenibilidad de los comunes en un mundo neoliberal (Almedíjar)

‘Escoles de masos’ (Llucena)

Descanso (Vilafranca)


MARCOS GARCÍA

Gestor cultural especializado en laboratorios ciudadanos

marcosgcm@gmail.com

@marcosgcm en Blue sky y X

Espacios de Educación Superior está dirigido a poner en contacto a las personas e instituciones interesadas en la sociedad del aprendizaje en Iberoamérica y España.