El programa ICREA fue, posiblemente, el corazón de toda esta revolución. En estos 25 años ha traído a Cataluña a más de 300 investigadores de primer nivel mundial (con sueldos competitivos y fondos de arranque suficientes) y de todas las ramas del conocimiento: humanidades, ciencias sociales y jurídicas, ciencia y tecnología

JOSÉ MANUEL TORRALBA


Acaban de cumplirse 25 años del programa ICREA, puesto en marcha por el Prof. Andreu Mas-Colell. En el año 2000, el que fue President Jordi Pujol, le fichó para hacerse cargo de la Consejería de Universidades, Investigación y Sociedad del Conocimiento. El Prof. Mas-Colell venía de “serlo todo” en el mundo de la microeconomía, desde EEUU, donde fue profesor en Berkeley y Harvard.

Desconozco las condiciones que Mas-Colell le puso al President, pero lo cierto es que tuvo la claridad de ideas, libertad (y el presupuesto) para poner en marcha el programa ICREA, el programa Serra-Hunter, el relanzamiento de los centros CERCA, impulsando la creación de los más competitivos (por ejemplo los siete que conforman el “Barcelona Institute of Science and Technology”, los siete con el sello Severo Ochoa), y desarrollando todo lo que pudo la legislación catalana para minimizar las trabas estatales que permitieran al sistema de ciencia catalán minimizar las consecuencias de las leyes de medidas económicas que puso en marcha el gobierno Zapatero y que hoy siguen asfixiando la Ciencia en España.

El programa ICREA fue, posiblemente, el corazón de toda esta revolución. En estos 25 años ha traído a Cataluña a más de 300 investigadores de primer nivel mundial (con sueldos competitivos y fondos de arranque suficientes) y de todas las ramas del conocimiento: humanidades, ciencias sociales y jurídicas, ciencia y tecnología. Más del 25 % de estos investigadores han obtenido o tienen una ERC. El presupuesto anual del programa, que empezó con muy poco dinero y que hoy es de unos 40 millones de €, genera más 150 millones de € (multiplica, de forma directa, casi por 5 la inversión, sin contar la riqueza que generan las casi 40 spinn-offs creadas bajo el programa.

En estos días se cumplen 25 años de este exitoso programa, ICREA, que me hace reflexionar acerca de lo que el conjunto de España podría ser, si a nivel nacional se hubiera implementado un programa similar, acompañado de una legislación proactiva con la Ciencia

En la web de ICREA  se aportan otros muchos indicadores y datos, que demuestran el gran éxito del programa desde el punto de vista científico y académico, pero también económico y social. El ecosistema que se creó gracias a Mas-Colell, que se desarrolló en torno al programa ICREA, ha impulsado a Cataluña como la primera región española en ciencia de excelencia, llevándola a competir al máximo nivel en el mundo y a gran distancia del resto de regiones.

En Cataluña se concentra el mayor número de científicos altamente citados de España (highly cited reserchers —HCR—, véase la figura n.º 1) y lidera el número de ERC Grants en España, así como el número de institutos con el sello Severo Ochoa o María de Maeztu (figuras 2 y 3). La intensa actividad científica, que a su vez crea empresas, hace que Cataluña lidere también la captación de fondos competitivos Deeptech (figura 4) y que sea la región más eficiente en la captación de fondos del programa marco de investigación de la Unión Europea, fondos que han ido creciendo cada año y que sitúan a Cataluña como la región que más retorna (figura 5). En el País Vasco, el desarrollo de medidas y programas (como Ikerbasque) ha situado a la región en una posición relevante, aunque con cierta distancia. En Galicia y la Comunidad Valenciana están surgiendo iniciativas que tratan de emular lo desarrollado en Cataluña y que ya están empezando a dar sus frutos.

En las figuras 6 a 10 se muestran estos resultados, normalizados con el PIB regional para poder comparar valores más relacionados con el tamaño de las comunidades autónomas. Hay que precisar que en los valores relativos a fondos captados (tanto Deeptech como del programa marco), están incluidos los resultados del CSIC y las OPIS estatales que, por ejemplo, en Madrid, son muy cuantiosos.

En estos días se cumplen 25 años de este exitoso programa, ICREA, que me hace reflexionar acerca de lo que el conjunto de España podría ser, si a nivel nacional se hubiera implementado un programa similar, acompañado de una legislación proactiva con la Ciencia. España ha necesitado, necesita, un “mas-colell”, pero sobre todo un Consejo de Ministro que le dé cobertura económica y legislativa. El esfuerzo merece la pena, y a la vista están los resultados.


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José Manuel Torralba, catedrático emérito de la Universidad Carlos III de Madrid y miembro de la Real Academia de Ingeniería.


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