«Las universidades son un pilar fundamental en la competitividad de cualquier región, incluida Madrid. Una formación de calidad que se alinee con las necesidades del tejido empresarial es clave para que las empresas locales puedan contar con talento cualificado. Las universidades deben ser generadoras de conocimiento, pero también centros que conecten el aprendizaje con la realidad laboral. Cuanto más colaboren con las empresas, mejor podrán adaptarse a los cambios en la demanda laboral y tecnológica, mejorando la competitividad del territorio» señala el presidente de Madrid Foro Empresarial.
Los universitarios se quejan de que las empresas no quieren colaborar con ellos, y los empresarios de que los universitarios no les escuchan. ¿Faltan espacios e iniciativas para favorecer la conversación y el conocimiento?
Uno de los grandes problemas que enfrentamos es la falta de foros e iniciativas adecuadas para promover el diálogo entre el mundo universitario y empresarial. Hay gran desconexión en términos de expectativas y objetivos. Esta es la premisa bajo la que trabajamos desde Madrid Foro Empresarial, dónde tenemos una mesa de educación a través de la cual favorecemos este tipo de encuentros. Es necesario que se creen más espacios de encuentro formales, como mesas de trabajo sectoriales o programas conjuntos, donde ambas partes puedan colaborar y compartir ideas de manera constante.
Estas iniciativas no solo facilitan la comunicación, sino que generan un mayor entendimiento mutuo sobre las necesidades y fortalezas de cada uno. Desde Madrid Foro Empresarial animamos a las universidades a crear foros de encuentro con los estudiantes, en los que participen empresarios de diferentes ámbitos. Si fuera así, MFE estaría dispuesto a coordinarse con las universidades para ayudar en la organización de dichos “foros de encuentro” con los estudiantes y animaría a sus socios a participar en los coloquios y ponencias en las que pudieran participar activamente los estudiantes.
Desde la perspectiva de una asociación empresarial como es Madrid Foro Empresarial, ¿qué lugar le corresponde a las universidades en la competitividad de un territorio?
Las universidades son un pilar fundamental en la competitividad de cualquier región, incluida Madrid. Una formación de calidad que se alinee con las necesidades del tejido empresarial es clave para que las empresas locales puedan contar con talento cualificado. Las universidades deben ser generadoras de conocimiento, pero también centros que conecten el aprendizaje con la realidad laboral. Cuanto más colaboren con las empresas, mejor podrán adaptarse a los cambios en la demanda laboral y tecnológica, mejorando la competitividad del territorio.
Una formación de calidad que se alinee con las necesidades del tejido empresarial es clave para que las empresas locales puedan contar con talento cualificado
Por otra parte, la educación superior también puede ser considerada en sí misma como una industria. Baste el ejemplo de las universidades en el Reino Unido, Boston en EE.UU. o en el Pacífico, Australia. ¿Qué tendríamos que hacer para crear una industria de la educación superior equivalente en España?
Para que España desarrolle una industria de la educación superior equivalente a esos países, es necesario mejorar la internacionalización de nuestras universidades, atraer más talento extranjero y fomentar la colaboración público-privada. Además, sería esencial que las universidades se adaptaran a las tendencias globales, ofreciendo programas de formación continua, microcredenciales y más estudios en inglés, lo que facilitaría la llegada de estudiantes internacionales.
También se debería fomentar la inversión en investigación y desarrollo para convertir a nuestras universidades en verdaderos centros de innovación. No obstante, en los últimos años se han creado bastantes iniciativas universitarias privadas, que están atrayendo a muchos alumnos del resto de España y de bastantes países del extranjero, gracias a su prestigio académico, por lo que poco a poco se está creando una industria educativa superior más atractiva.
El tema de la gobernanza es recurrente a la hora de hablar de las universidades. ¿Cuál es su opinión sobre la presencia del tejido empresarial en la toma de decisiones de las universidades españolas?
Desde un punto de vista empresarial, creo que la presencia del sector privado en la gobernanza universitaria es fundamental para mejorar la adaptación de los planes de estudio a las demandas del mercado laboral. Sin embargo, es importante que esta participación sea equilibrada y respete la autonomía académica. Los empresarios pueden aportar una visión estratégica sobre las necesidades de talento e innovación, pero es esencial que las universidades mantengan su capacidad de garantizar una formación integral y crítica.
la presencia del sector privado en la gobernanza universitaria es fundamental para mejorar la adaptación de los planes de estudio a las demandas del mercado laboral
Otro tema cada vez más presente es el enfrentamiento entre los que destacan el paso por la universidad como un proceso de construcción de la identidad personal, y los que hacen mayor énfasis en la universidad como formadora para el empleo. Como empresario acostumbrado a contratar empleados, ¿cuáles son los atributos que aporta la universidad a una persona más relevantes a la hora de su contratación?
Debe haber un equilibrio. Como empresario, valoro no solo las competencias técnicas o específicas de un puesto, sino también habilidades como el pensamiento crítico, la capacidad de resolver problemas o de adaptación. Estas cualidades, que forman parte del proceso de construcción de identidad personal, son claves en el mundo laboral actual. Es crucial que las universidades formen profesionales con conocimientos técnicos sólidos y actualizados para que puedan integrarse rápidamente en el entorno empresarial.

La formación profesional superior y la universitaria son realidades cercanas en cuanto son educación superior y ofrecen títulos oficiales, pero, en la práctica, escasamente articuladas. ¿Cómo podríamos mejorar la relación entre la formación profesional y la universitaria?
Creo que sería necesario promover más itinerarios formativos que permitan la convalidación de créditos entre ambos sistemas, facilitando que los estudiantes de FP puedan continuar sus estudios en la universidad si lo desean. Además, se deberían fomentar más proyectos conjuntos entre universidades y centros de FP, donde los estudiantes puedan trabajar en proyectos reales que respondan a las necesidades del mercado laboral. Desgraciadamente, en la actualidad las empresas que forman a los alumnos de FP (tanto de grado medio como de grado superior) no están siendo suficientes para cubrir toda la demanda. En este sentido, creo que tanto las entidades públicas como las privadas deberían fomentar mucho más los diferentes grados de la Formación Profesional.
En los últimos años, impulsadas por la Unión Europea, las microcredenciales para la formación continua de los trabajadores están adquiriendo una enorme relevancia. ¿Considera que las universidades están capacitadas para desarrollar una oferta de formación continua adecuada con capacidad de impacto en sus sistemas productivos?
Las universidades españolas están empezando a adaptarse a la oferta de microcredenciales, pero es necesario que aceleren este proceso si quieren tener un impacto real en el sistema productivo. La formación continua es clave para mantener la competitividad en un entorno de rápida transformación tecnológica, y las universidades juegan un papel importantísimo. Sin embargo, deben trabajar más estrechamente con las empresas para asegurarse de que la formación que ofrecen responde a las necesidades del mercado.
¿Están las empresas interesadas en incorporar fórmulas de aprendizaje dual en los títulos de grado y máster, responsabilizándose de los resultados de aprendizaje de los estudiantes?
Sí, muchas empresas están cada vez más interesadas en incorporar fórmulas de aprendizaje dual, especialmente en sectores donde la experiencia práctica es clave. El aprendizaje dual no solo permite a los estudiantes obtener experiencia real, sino que también ayuda a las empresas a formar talento desde una etapa temprana. Pero no sólo el aprendizaje dual, también es fundamental incorporar el dominio y la actualización permanente de la tecnología en todos los sectores y la aplicación adecuada de la llamada “Inteligencia Artificial”. Sin embargo, para que este modelo dual funcione, es importante que las universidades y las empresas establezcan una colaboración estrecha, definiendo claramente los objetivos de aprendizaje y asegurando que los estudiantes reciban una formación de calidad tanto teórica como práctica.
El aprendizaje dual no solo permite a los estudiantes obtener experiencia real, sino que también ayuda a las empresas a formar talento desde una etapa temprana
Todavía hoy se habla de la transferencia de tecnología de las universidades a las empresas, como si la primera fuera una commodity y las segundas unas fábricas. ¿Cómo podemos mejorar la cocreación de conocimiento que posibilite la mejora de la competitividad de las empresas a través de la innovación tecnológica?
La transferencia de tecnología debe entenderse como un proceso bidireccional, donde las empresas también juegan un papel activo en la creación de conocimiento. Para mejorar esta relación, es esencial fomentar más proyectos de investigación conjuntos y establecer incentivos claros para que las universidades y empresas colaboren en áreas estratégicas.
La transformación de las universidades para atender las necesidades de la sociedad del siglo XXI es un tema recurrente, pero las empresas también se enfrentan al reto de tener que situar el aprendizaje en el foco de la estrategia organizacional, entender la empresa como un espacio de aprendizaje. ¿Estamos ante un cambio cultural en las empresas en torno al aprendizaje?
Definitivamente, sí. Las empresas entienden cada vez más que el aprendizaje continuo es clave para su competitividad y supervivencia. Estamos ante un cambio cultural donde las empresas ya no ven el aprendizaje como algo exclusivo de la universidad o el sistema educativo, sino como parte integral de su estrategia. Esto implica no solo ofrecer formación continua a sus empleados, sino también crear entornos que promuevan el intercambio de conocimientos y la innovación interna.
Cada vez hay más grandes empresas que hacen certificaciones no universitarias de aprendizajes, con enorme reconocimiento por el mercado, e incluso crean spin offs para explotar el negocio de la formación. ¿Desplazarán estas empresas emergentes a las universidades tradicionales?
No creo que las empresas emergentes desplacen a las universidades tradicionales, pero sí las obligarán a adaptarse y modernizarse. Estas nuevas certificaciones son una respuesta a la demanda de formación más flexible y específica, algo que las universidades deben integrar en su oferta. Las universidades seguirán siendo fundamentales para la formación integral, pero tendrán que colaborar más con las empresas y ofrecer programas de formación más ajustados a las necesidades actuales de los estudiantes.
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