Los “estudiantes” de hoy tienen una ventaja competitiva sobre muchos de sus profesores universitarios

Entrevista a Antonio Fontanini, Ambassador Opinno

«Finalizada la etapa universitaria, comienza un proceso de aprendizaje que cobra sentido pleno dentro de las organizaciones. Es allí donde se afinan las competencias, se contrastan los conocimientos adquiridos y se desarrolla la madurez profesional que demanda un mercado en transformación. En un contexto de cambios demográficos, nuevas tecnologías y expectativas crecientes por parte de empresas y trabajadores, resulta imprescindible replantear cómo la universidad acompaña —o debería acompañar— este tránsito» señala Antonio Fontanini Ambassador Opinno


Antonio Fontanini destaca como inversor experimentado y emprendedor serial, habiendo fundado en 1995 su propia empresa de capital semilla en Hong Kong, que vendió para crear su Family Office, invirtiendo en decenas de compañías «for-profit» y «no-profit» con la filosofía de «doing well by doing good». Su trayectoria como profesor es igualmente muy amplia tanto en la Escuela de Organización Industrial (EOI), como en IE Business School, Esade, IED o ESIC .

Actualmente, se dedica intensamente a la docencia como «business therapist» y mentor, al voluntariado en la Asociación Española Contra el Cáncer, a comunidades de innovación como Opinno (donde fue Chief Exponential Officer y ahora es Embajador) y a promover el emprendimiento social, transmitiendo valores y experiencias en charlas TED y espacios como MIT Technology Review.

Aprendizaje significativo

Un espacio de aprendizaje del Siglo XXI que sirva para “educar” es a la fuerza “híbrido”/multimodal y conectado de forma biunívoca con la realidad empresarial y social: los “estudiantes” de hoy tienen una ventaja competitiva sobre muchos de sus profesores universitarios, al dominar el mundo digital y las nuevas herramientas; por otro, no tienen casi contacto con la empresa donde se supone que irán a trabajar y aportar valor.  

De hecho, cada vez menos, al estar desapareciendo la figura del “becario”, puesto que representaba una fase importante de aprendizaje e incorporación sucesiva. Las empresas tienen exceso de oferta de talento que no está cualificado para los puestos que necesitan y tienen que liderar los campos de formación en aquellas áreas donde sí necesitan talento cualificado. La universidad (y sus profesores), los estudiantes y las empresas se necesitan mutuamente.

Las empresas tienen exceso de oferta de talento que no está cualificado para los puestos que necesitan y tienen que liderar los campos de formación en aquellas áreas donde sí necesitan talento cualificado

Espacios de gestión del aprendizaje y del conocimiento

Desde siempre, las empresas tienen que aterrizar a su entorno las competencias y conocimientos del talento que fichan, para extraer el máximo valor. Las “Universidades Corporativas” de BBVA, Santander, Telefónica, Iberdrola, Mapfre, Inditex, Ferrovial, Seat, Mercadona, etc. son un buen ejemplo. Por otro lado, tienen que educar al talento en sus procesos internos, valores, cultura, .. además de crear cursos in-company “personalizados” con Instituciones académicas de prestigio.

Ahora tienen que aprovechar el conocimiento inverso, relacionado con la cultura digital que adquieren con sus talentos, sobre todo la relacionada con la Inteligencia Artificial. Igual que antes se permitía que el talento se llevase su propio equipo (Móvil, ordenador), BYOD, a ser normalmente superior al corporativo, ahora tendrá que dejar que el talento se lleve su proprio “Agentic AI”, BYAI y hacerle un espacio en sus sistemas, protección de datos, legal, etc.

Una relación de confianza

En Alemania la existencia de prácticas en las Empresas durante el periodo de formación universitaria ha sido esencial para este objetivo y desde allí viene una gran parte de la eficiencia y efectividad del ecosistema empresarial alemán. Las prácticas DURANTE el periodo universitario, no una vez licenciados, son una herramienta fundamental para una relación de confianza, e incluso de co-creación de conocimiento.

Las prácticas DURANTE el periodo universitario, no una vez licenciados, son una herramienta fundamental para una relación de confianza, e incluso de co-creación de conocimiento

Conocer a los futuros trabajadores

Les permite ampliar en meses/años el proceso de entrevista inicial, a veces muy rápido, a cargo de RRHH y sin la intervención de distintos perfiles de la empresa, incluyendo sobre todo sus futuros colegas en el día a día. Es una fórmula ideal para conocerse mutuamente y profesionalmente, identificar incompatibilidades culturales y profesionales y una vacuna para la toxicidad mutua (un talento “tóxico” para la empresa y/o una empresa “tóxica” para el talento). Las mejores empresas dedican mucho tiempo y procesos al fichaje del talento y unas prácticas pueden facilitar enormemente la incorporación futura.

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Profesionales de la empresa

Les permite igualar la ventaja competitiva de las Escuelas de negocio que, aunque incluyen PhDs, catedráticos profesionales e investigadores entre los miembros de su Faculty, intentan utilizar profesionales en activo o con enorme experiencia entre sus profesores asociados/visitantes para impartir aquellas materias cuya esencia es imposible plasmar en un libro o en clases teóricas con la misma eficacia.

No es lo mismo la utilización del método del caso “Amazon” (para fijar las ideas) por parte de un académico que nunca ha trabajado en empresas, que por un directivo de Amazon. No es lo mismo enseñar innovación o emprendimiento en base a conocimientos teóricos que por emprendedores/innovadores que han dedicado su vida profesional a ello, etc.

Las mejores empresas dedican mucho tiempo y procesos al fichaje del talento y unas prácticas pueden facilitar enormemente la incorporación futura

Compartir conocimiento y aprender en las empresas

Entiendo que hay muchos profesores universitarios públicos que ya comparten sus conocimientos con empresas: me refiero a las materias científicas e informáticas desde donde salen algoritmos, Agentic AI, APPs, etc. Son prácticas para seguir sin duda alguna.

¿Se está abriendo una brecha entre los estudiantes de las universidades públicas y privadas debido a las condiciones de acceso a las prácticas externas en empresas?

Desconozco las prácticas en universidades públicas mientras conozco bien las prácticas en universidades privadas como IE University donde la empleabilidad de sus alumn@s es uno de los principales drivers de su éxito: las prácticas empresariales son el ingrediente fundamental, junto a la atracción del mejor talento internacional y diverso (menos del 20% de sus alumnos son Españoles).

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Prácticas 100 % en línea

Tiene sentido en la parte de ejecución de tareas y trabajos específicos y para la formación en temas concretos. Para generar confianza y sentido de pertenencia es mejor tener sesiones presenciales durante todo el recorrido.

Barreras para la acogida de estudiantes en prácticas

Tener un estudiante en práctica significa dedicarle tiempo y recursos siempre escasos: si la práctica es con un talento que en teoría puede incorporarse a la empresa en el corto plazo, el esfuerzo puede ser justificado. Si no, debería haber un “do ut des” muy claro entre las dos partes. Otra cosa es considerar este trabajo como “impacto social” o de buenas prácticas o para talentos muy especializados (AI, etc.).

Tener un estudiante en práctica significa dedicarle tiempo y recursos siempre escasos: si la práctica es con un talento que en teoría puede incorporarse a la empresa en el corto plazo, el esfuerzo puede ser justificado

Titulaciones duales

He dado clase de un MBA a estudiantes de ingeniería aeronáutica que por la mañana hacían prácticas en Airbus y por la tarde venían a clase y me pareció una práctica muy inspiradora. La empresa puede tener estos beneficios: Forma talento a medida, mayor alineación cultural, reducción futura de costes de reclutamiento/formación, detección temprana de talento.

Por otro lado, el estudiante puede beneficiarse con un acceso temprano al mercado laboral, tener remuneración en muchos casos, experiencia profesional relevante desde el inicio, aprendizaje aplicado, no solo teórico.

Se podría generalizar fomentando esta práctica a todas las facultades, no solo las más técnicas (ingeniería, matemática, informática, arquitectura, …) sino a todas: hacer convenios con empresas de los respetivos sectores.


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