«El profesor de secundaria está bregado en la lidia con chicos que muestran a veces escaso interés y consiguen… consiguen atraerles hacia el conocimiento. Y eso, por ejemplo, el profesor de universidad no está dispuesto a hacerlo. Está en otro… en otro nivel, en otro ámbito, donde lo suyo es investigar y tiene que penar por dar clases. Eso creo que es contraproducente para todos, para la universidad en primer lugar», señala José Expósito Premio Nacionl de Educación
José Antonio Expósito es una de las figuras más transformadoras de la educación pública en España, ha sido director del IES Las Musas, en el madrileño barrio de San Blas.
Hablar de su trayectoria es hablar de una apuesta decidida por la calidad educativa en contextos de alta complejidad. Bajo su liderazgo, lo que comenzó como un centro de secundaria convencional se ha convertido en un referente internacional. Expósito ha demostrado que el código postal no debe determinar el destino académico, implementando programas pioneros como el Bachillerato de Investigación (IBI), colaboraciones directas con la NASA y proyectos de nanotecnología que propios de una universidad de élite.
El IES Las Musas no solo presume de una tasa de aprobados excepcional, sino que sus alumnos obtienen de forma sistemática algunas de las calificaciones más altas en la Selectividad (EvAU) de toda la Comunidad de Madrid. Este éxito no ha pasado desapercibido: el centro ha sido galardonado con múltiples distinciones, incluyendo el Premio Nacional de Educación.
¿Cómo es la relación de los profesores de secundaria con la universidad en la carrera docente?
La relación entre los profesores de secundaria y la universidad, pues la verdad es que es muy escasa, prácticamente nula, y es un error gravísimo. Así se lo dije en su momento hace poco que tuve una entrevista con la ministra y le dije que es fundamental crear una carrera, una carrera profesional para que los profesores puedan ir pasando de primaria, secundaria, a la universidad.
Lo que existe ahora mismo, esas figuras de profesores asociados, es algo vergonzoso porque no ganan dinero, están explotados, tienen una carga de trabajo tremenda por la mañana y por la tarde y bueno, así no es posible. No se fomenta además que los profesores realicen su tesis doctoral o que avancen en ese terreno; es algo como si fuese pues que se dedican a otra… a otros menesteres. No es valorado, en fin… no hay conexión. No hay ninguna conexión.
Y eso repercute mucho en cómo se enseña en la universidad.
esas figuras de profesores asociados es algo vergonzoso porque no ganan dinero, están explotados, tienen una carga de trabajo tremenda por la mañana y por la tarde, así no es posible.
¿Qué podrían aportar los maestros y profesores de secundaria a la educación universitaria?
Pues está clarísimo que la capacidad de transmitir y de conectar con el alumnado la tienen los profesores de primaria y de secundaria. Normalmente el profesor universitario es buen investigador, pero mal docente en la mayoría de los casos, salvo excepciones.
Pero el profesor de secundaria está bregado en la lidia con chicos que muestran a veces escaso interés y consiguen… consiguen atraerles hacia el conocimiento. Y eso, por ejemplo, el profesor de universidad no está dispuesto a hacerlo. Está en otro… en otro nivel, en otro ámbito, donde lo suyo es investigar y tiene que penar por dar clases. Eso creo que es contraproducente para todos, para la universidad en primer lugar. Así es que esos traspasos serían prioritarios.
No todos los estudiantes deben ir a la universidad, ni es bueno para ellos, ni es bueno que un país dedique pues tanto esfuerzo a que todos pasen por la universidad porque no es ese la única vía
¿Cómo podemos buscar una mayor integración entre el aprendizaje de los estudiantes en la educación secundaria y en la universidad? ¿Nos podría decir alguna buena práctica a este respecto?
Pues, ¿qué prácticas, por ejemplo, hemos desarrollado nosotros para favorecer esa conexión entre los estudiantes y la universidad? Pues nosotros creamos un modelo que se llamó el Bachillerato de Investigación, donde los chicos desarrollaban un trabajo de investigación durante año y medio guiados o tutelados por un profesor universitario o por un investigador.
Eso es un aliciente enorme y un atractivo para estos estudiantes que, cuando luego llegan a la universidad, se encuentran que han adquirido las herramientas que son necesarias luego en esos nuevos estudios; es decir, sienten que llevan mucho terreno ganado frente a otros compañeros que provienen de otros centros tanto públicos como privados, ¿no? Es un programa de éxito, sin duda, y que transforma el centro; transforma porque la ciencia y la investigación entran en secundaria de verdad y los investigadores disfrutan con estos jóvenes con tanta pasión, tanta ilusión que le ponen a sus trabajos.

¿Cuáles son los principales límites para que todos los estudiantes puedan plantearse realizar estudios universitarios?
¿Cuáles son los límites? Pues, hombre, yo creo que no todos los estudiantes deben ir a la universidad, ni es bueno para ellos, ni es bueno que un país dedique pues tanto esfuerzo a que todos pasen por la universidad porque no es ese la única vía. Bien está para aquellos que tienen vocación, que quieren y lo eligen, pero tampoco hay que empeñarse en que todos deban… deban acudir a las aulas universitarias.
¿Cómo impacta la EvAU en los estudiantes de bachillerato?
Pues… pues impacta de una manera bestial en la forma de enseñar, en los contenidos, en las expectativas de los alumnos. Lo condiciona todo. Lo condiciona todo ese examen porque en nuestro país está diseñado el modelo para que esa prueba filtre al alumnado entre secundaria y la universidad.
Se juegan demasiado los chicos en unos exámenes durante un día. Ya sé que es el 40%, el 60% es el expediente, pero aun así, las diferencias entre unas décimas en un estudiante y otro por las notas que consiguen les permiten entrar o no en carreras muy demandadas. Esto es un disparate porque no es mejor un alumno que saca un 12,57 que uno que saca un 12,06. Ni mucho menos. No es justo y se pierden muchos talentos, se hunden muchos chicos y chicas por no haber entrado en la carrera que ellos desean, y no es justo el sistema, ni mucho menos.
Y como digo, pues la forma de enseñar está condicionada por ese examen porque no se pueden hacer experimentos, no se pueden hacer cosas diferentes en un año donde las familias esperan que esa escuela coloque a su hijo en medicina, en arquitectura o en ingeniería. Y por lo tanto hay poco margen para… en segundo ninguno, y en primero muy poco, para hacer una enseñanza diferente, mucho más atractiva. Y nos limitan los exámenes y los contenidos que tienen que abordar. Eso es así.
La EvAU impacta de una manera bestial en la forma de enseñar, en los contenidos, en las expectativas de los alumnos. Lo condiciona todo…No es justo y se pierden muchos talentos, se hunden muchos chicos y chicas por no haber entrado en la carrera que ellos desean, y no es justo el sistema, ni mucho menos
La Office for Students (OfS) en el Reino Unido recomienda el Contextual Offer Making (COMA) término utilizado en las universidades del Reino Unido para los procesos de admisión que consideran las circunstancias socioeconómicas junto con sus calificaciones académicas. ¿Qué importancia dan nuestras universidades a la equidad en la incorporación de colectivos desfavorecidos?
En cuanto a si la universidad tiene en cuenta cuestiones socioeconómicas en la admisión y no solamente los criterios académicos, pues creo que ninguna. Creo que no tiene ninguna consideración. Eso es un error, un error también grave porque… bueno, hay muchachos que quizá pues afrontan unas realidades familiares, económicas, que les impiden dedicarse de lleno al estudio. Tienen que dedicar parte de su tiempo a ayudar en casa, a colaborar económicamente o los fines de semana o durante las vacaciones. No están en la misma línea de salida.
Las becas son insuficientes siempre y… y raro es el muchacho que se siente reconocido por parte de la universidad en su condición de buen estudiante y al mismo tiempo pues con esa dificultad económica. Creo que las universidades públicas no están en una situación económica como para plantearse ayudar a los estudiantes cuando se están muchas de ellas hundiendo o las están hundiendo.
las universidades públicas no están en una situación económica como para plantearse ayudar a los estudiantes cuando se están muchas de ellas hundiendo o las están hundiendo
¿Hay muchas universidades públicas en España?
Es positivo que haya universidades en las provincias, en las pequeñas ciudades. Pues yo creo que sí, que ha sido un éxito de la democracia española la… el que la universidad se acerque a los ciudadanos y no los ciudadanos tengan que viajar a las grandes capitales.
Eso ha permitido que mucha gente que no podía costearse unos estudios fuera de su casa haya podido estudiar. Ha creado también centros de desarrollo en esas ciudades. Alrededor de la universidad se crea pues todo un mundo de intereses, de cultura, en fin, de todo tipo de actividades que son muy positivas para la ciudad.
Lo que pasa es que, claro, eso requiere también una inversión y no se puede pretender que todas las universidades sean iguales. Hay universidades que son más de formación y otras que tienen que ser más de investigación. Y ahí es donde creo que falla el sistema. En que se quiere que todas investiguen y todas den clase de la misma manera.
Y la investigación requiere recursos, requiere medios, requiere tiempos que no tienen todos los profesores. Y por lo tanto, pues habría que distinguir entre unas universidades y otras, y entre unos profesores y otros. Pero eso es muy difícil en un sistema tan rígido como el nuestro.
Alrededor de la universidad se crea pues todo un mundo de intereses, de cultura, en fin, de todo tipo de actividades que son muy positivas para la ciudad
¿Cómo valora el papel de la universidad en la formación del profesorado?
Pues yo creo que es otro de los grandes problemas.
El sistema de acceso, el famoso máster de secundaria, pues es un… un parche que no soluciona el problema de fondo. Los alumnos llegan con una formación académica muy buena de sus carreras, pero no tienen ni idea de cómo enfrentarse a un aula, de cómo gestionar los conflictos, de cómo motivar a los alumnos. Y el máster, pues muchas veces es algo muy teórico, muy alejado de la realidad de los centros.
Yo creo que debería haber una formación mucho más práctica, una especie de ‘MIR’ educativo, donde los futuros profesores estuvieran un tiempo largo en los centros, aprendiendo de los profesores con experiencia, viendo cómo es el día a día de una clase. Solo así se puede garantizar que el profesor que llega nuevo esté preparado para lo que se va a encontrar.
Y luego, la formación continua. El profesor de secundaria tiene que estar siempre al día, no solo en su materia, sino también en nuevas metodologías, en nuevas tecnologías. Pero eso requiere tiempo y apoyo por parte de la administración, y muchas veces el profesor se siente solo en ese esfuerzo.
En fin, son muchos los retos que tiene la educación en este país, pero bueno, hay que ser optimistas y seguir trabajando para mejorar.






