Las conclusiones subrayan la importancia de que las universidades adopten un enfoque holístico en la formación de egresados, combinando aspectos técnicos, éticos y humanísticos. Además, enfatiza que la IA no solo debe considerarse como un contenido a enseñar, sino también como una herramienta para mejorar los procesos educativos.
FARAÓN LLORENS LARGO
Observatorio de Inteligencia Artificial en Educación Superior (OAIES)
Hace poco más de dos años tuvimos acceso a una inteligencia artificial (IA) generativa a través de una interfaz muy sencilla: ChatGPT. Este acontecimiento provocó que el mundo de la educación se convulsionara. En respuesta a este desafío, la Universidad Europea de Madrid reaccionó con agilidad y, en el verano de 2023, creó el Observatorio de Inteligencia Artificial en Educación Superior (OAIES)[1].
Un segundo acierto fue su composición mixta, integrando tanto expertos internos —profesorado senior de la propia universidad— como profesionales de reconocido prestigio en los ámbitos académico e industrial. Esta estrategia no solo enriqueció las perspectivas del grupo de trabajo, sino que también me permitió participar activamente en esta experiencia tan gratificante.
Y un tercer acierto fue no quedarse únicamente en el debate (las palabras se las lleva el viento), sino proponerse dejar constancia de estas reflexiones por medio de informes semestrales. Acaba de publicarse (enero de 2025) el tercer informe, que es al que voy a hacer referencia en esta reseña. Pero no puedo dejar de hacer mención a los dos anteriores, para entender el recorrido, sólido y coherente.
Hace poco más de dos años tuvimos acceso a una inteligencia artificial (IA) generativa a través de una interfaz muy sencilla: ChatGPT
El impacto de la IA en planes de estudio y resultados de aprendizaje
El primer informe OAIES#1, publicado en septiembre de 2023, tenía como propósito, como se señala en su introducción, “valorar tanto el potencial de la IA como elemento diferenciador y de prestigio, como identificar los posibles impactos negativos que pueda tener, como pérdida de valor del modelo actual”[2]. Estableció, por tanto, un buen punto de partida y análisis de la situación sobre el que seguir el trabajo del observatorio.
Una vez establecido ese marco de referencia, el segundo informe OAIES#2, publicado en abril de 2024, bajo el título La universidad en la era de la inteligencia artificial, tenía como objetivo “anticipar cómo podría ser el panorama universitario en el futuro, una vez que la inteligencia artificial esté suficientemente desarrollada e implementada”[3]. Era necesario ser ambiciosos, vislumbrar el futuro. Pero este ejercicio de prospectiva se apoyó en la revisión de informes existentes y la experiencia de los redactores, evitando caer en meros ejercicios de ciencia ficción.
Pero no nos demoremos más en entrar en materia, el tercer informe OAIS#3, cuyo título El impacto de la IA en planes de estudio y resultados de aprendizaje; competencias y contenidos de las asignaturas actuales y/o futuras describe claramente lo que nos vamos a encontrar. Aborda el análisis del “impacto de la Inteligencia Artificial (IA) en los planes de estudio y los resultados de aprendizaje en la educación superior, destacando la necesidad de adaptar las competencias y contenidos educativos a las demandas del mercado laboral contemporáneo”[4].
“anticipar cómo podría ser el panorama universitario en el futuro, una vez que la inteligencia artificial esté suficientemente desarrollada e implementada
Un nuevo paradigma en los planes de estudio
El informe se organiza en varios ejes temáticos. Tras repasar distintas guías (UNESCO, INTEF, AI Act) remarca distintas dimensiones de impacto de la IA: mejora de la eficiencia (tanto administrativa como pedagógica), una evaluación más adecuada, nuevas competencias y compromisos éticos.
Primero, destaca la necesidad de integrar la IA de manera transversal en disciplinas más allá de las técnicas, asegurando que todas las áreas del conocimiento se beneficien de esta tecnología. Se plantean cinco categorías: capacitación básica; fundamentos y aplicaciones; aplicaciones contextuales; evaluación crítica; y consideraciones éticas y centradas en lo humano.
El texto plantea una estructura de competencias que combina habilidades tradicionales –como el pensamiento crítico y la comunicación efectiva– con destrezas emergentes, como el uso ético de la IA y la capacidad de adaptación a tecnologías en constante evolución. Este equilibrio entre lo técnico y lo humanista es esencial para formar profesionales que no solo dominen la tecnología, sino que también comprendan su impacto social y ético.
la necesidad de integrar la IA de manera transversal en disciplinas más allá de las técnicas, asegurando que todas las áreas del conocimiento se beneficien de esta tecnología
La evaluación, un terreno fértil para la innovación
Uno de los puntos fuertes del informe es su focalización en la evaluación. Propone una transformación de los sistemas evaluativos actuales centrados en la memorización de contenidos, hacia modelos más competenciales e interdisciplinarios, utilizando herramientas basadas en IA para personalizar y optimizar la retroalimentación educativa.
Las herramientas de IA pueden convertirse en aliadas clave para ofrecer retroalimentación personalizada, identificar patrones de aprendizaje y ayudar a los estudiantes a alcanzar su máximo potencial. Aunque no sea necesario cambiar las reglas actuales de la evaluación, sí que es imprescindibles adaptarlas para tener en cuenta ciertos aspectos que se han visto impactados por la aparición de esta tecnología.
Personalmente quiero destacar un párrafo del informe: “El alumno debe ser más partícipe y corresponsable, tanto de su aprendizaje como de la evaluación de las competencias adquiridas. No se puede formar alumnos responsables en el uso de la IA, si la utilizan inadecuadamente en su evaluación”. Creo que sobran las palabras (aunque si queréis podría hablar extensamente del tema).
Además, el informe plantea una reflexión sobre los límites y las posibilidades de la IA en los procesos evaluativos: ¿hasta dónde deberíamos confiar en estas tecnologías para medir el aprendizaje?, ¿cómo equilibrar el uso de la IA con la necesidad de desarrollar habilidades humanas fundamentales? Estas preguntas abren un debate apasionante sobre el futuro de la educación.
Las herramientas de IA pueden convertirse en aliadas clave para ofrecer retroalimentación personalizada, identificar patrones de aprendizaje y ayudar a los estudiantes a alcanzar su máximo potencial
Regulación y ética: el marco imprescindible
Asimismo, resalta el impacto de la legislación europea sobre IA como marco regulatorio clave para guiar la formación en esta tecnología. Esta normativa, que clasifica los riesgos asociados a estas tecnologías, se convierte en una brújula que orienta a las instituciones educativas sobre cómo integrar la IA de manera segura y responsable. No se trata solo de enseñar a usar herramientas de IA, sino también de formar a ciudadanos conscientes de las implicaciones éticas y legales que conlleva su aplicación.
¿Por qué leer este informe?
Las conclusiones subrayan la importancia de que las universidades adopten un enfoque holístico en la formación de egresados, combinando aspectos técnicos, éticos y humanísticos. Además, enfatiza que la IA no solo debe considerarse como un contenido a enseñar, sino también como una herramienta para mejorar los procesos educativos.
En un mundo donde la tecnología avanza a pasos agigantados, la educación superior no puede quedarse atrás. Este documento, dirigido tanto a académicos como a estudiantes, educadores y responsables de políticas educativas, aborda una cuestión fundamental:
¿Cómo deben adaptarse las universidades para preparar a los profesionales del futuro en un contexto cada vez más influido por la IA?
Porque la IA ya no es solo una herramienta tecnológica: es un fenómeno que está transformando la manera en que aprendemos, trabajamos e interactuamos.
[1] https://universidadeuropea.com/conocenos/observatorio-inteligencia-artificial-educacion-superior
[2] https://universidadeuropea.com/resources/media/documents/OIAES_-_Informe_1_-_IA_en_Educacion_Superior_22_septiembre_2023.pdf.
[3] https://universidadeuropea.com/resources/media/documents/OBSERVATORIO_IA_-_Informe_Abril_24.pdf
[4] https://universidadeuropea.com/resources/media/documents/oiaes-tercer-informe-es.pdf
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FARAÓN LLORENS LARGO
Universidad de Alicante






