Viveros universitarios de empresas: un paso adelante

Urueña. Valladolid. AGHM

Los viveros, incubadoras o aclaradoras de empresas son es organizaciones que pretenden acompañar proyectos emprendedores a través de una amplia gama de recursos y servicios para acompañarlos en su momento de mayor debilidad y garantizar su éxito. Muchos de ellos dependen de las universidades. ¿Son realmente útiles?

FRANCISCO JOSÉ BLANCO JIMÉNEZ Y ANA ASENSIO CIRIA


En los últimos lustros, la universidad ha ido sumando funciones socioeconómicas diversas e importantes, a las docentes e investigadoras se sumaron las funciones de transferencia, al principio con éxito diverso y de una forma unidireccional, de la universidad al mercado,  con la creación de OTRIs, patentes, EBTS, SpinOff, etc. Esta circunstancia ha cambiado en los últimos años, del mercado a la universidad, a través de los viveros empresas y a las empresas que llamamos “Spin On”. Cada vez es más común que pequeñas empresas pidan apoyo  a la universidad.

Marx hablaba de poner en manos de la población los medios de producción. Actualmente, el medio de producción más valioso es el conocimiento, y nuestra misión es hacerlo más accesible a la sociedad.  De hecho, las empresas más innovadoras y disruptivas del siglo XXI no han surgido en minas o polígonos industriales, sino en el seno de las universidades más avanzadas, donde se hace tanto investigación como labores de transferencia de conocimiento. 

Aunque siempre se ha apelado a una condición innata de las competencias emprendedoras de los individuos, tenemos la firme creencia de que se trata de una habilidad, más que una capacidad, influida por cuestiones culturales y socioeconómicas. Por tanto, como docentes, podemos ayudar a formar más y mejores emprendedores.

El medio de producción más valioso es el conocimiento; nuestra misión es hacerlo más accesible a la sociedad

Existen en la España universitaria muchos edificios que se llaman viveros de empresas, pero seamos sinceros: realmente no lo son. Mas allá de las soluciones habitacionales a las diferentes empresas nacientes, las funciones más importantes de un vivero son las que no se ven físicamente pero se sienten en la actividad económica. Las funciones prioritarias que debería cumplir un vivero de empresas universitario serían: 

-Una función de transferencia. Una labor de enlace entre los investigadores y las startups en un sentido biyectivo. No solo las llamadas Spin off que surgen de los proyectos de investigación, sino también los que llamaremos Spin on, proyectos que surgen inicialmente fuera de la universidad, pero dónde colaboran sus investigadores. En España, el país de las Pymes, si la universidad quiere tener contacto con la empresa debe hacerlo potenciando su colaboración con las Pymes realizado labores de transferencia.

-Una función docente.  Por una parte, formando a los alumnos (universitarios o no) en la importancia de la innovación, el emprendimiento y por otra formando a los futuros emprendedores.

-Una función demostrativa. Enseñando a la comunidad educativa que es posible generar valor añadido con el conocimiento generado.

-Una función de enlace de innovación entre las startups, el ecosistema de innovación y las administraciones publicas.  El vivero de empresas universitario debe convertirse en un conector de personas, proyectos, y ecosistemas de innovación.

-Una función limitada de los procesos de incubación. Las empresas deben graduarse en un plazo fijo (normalmente en tres o cuatro años) y no convertirse en permanentes para dar oportunidades a nuevos proyectos y empresas. Debemos evitar ser contenedores de proyectos “zombis”.

Debemos medir nuestros resultados y ser transparentes, nuestros KPis, en términos de consultas. Facturación de las empresas incubadas, empleos generados, empresas creadas y graduadas, etc. Ejemplo de ello son los informes realizados por Funcas mediante sus rankings anuales. 

La existencia de un vivero en un entorno universitario es fuente de valor añadido para distintos grupos de interés: para  los emprendedores, que cuentan con laboratorios mejor equipados, bibliotecas y sistemas informáticos potentes, además, el conocimiento científico se transmite fácilmente a través de un proceso de learning by doing, mediante asesores docentes y/o profesionales altamente cualificados; a los estudiantes, que pueden hacer prácticas, trabajos de fin de grado o fin de máster  basados en experiencias empresariales reales o incluso encontrar trabajo en los viveros; para las universidades, que se benefician de sus relaciones con la comunidad empresarial, pudiendo canalizar a través de ellas sus avances tecnológicos hacia el mercado;  y para los docentes, que  pueden aplicar casos reales e incrementar su potencial investigador de los resultados obtenidos en las incubadoras universitarias.

Los viveros de empresas son agentes relevantes dentro del ecosistema emprendedor y desempeñan un papel importante en el fomento de la innovación. Acortan la distancia entre la universidad y la empresa. Potencian, a través de sus programas de incubación, la creación de spin off, startups universitarios o Empresas de Base Tecnológica (EBTs) y ofrecen un conjunto de servicios de valor añadido como el asesoramiento, la información y la creación de empresas al ser puntos de atención al emprendedor (PAE). Todo ello se engloba en la incubación de empresas. 

Las EBTs son proyectos empresariales surgidos de las universidades cuyo objeto social es promover la I+D+i, con el conocimiento como su principal activo. En este entorno, la innovación cobra protagonismo y se extiende a todos los procesos, y en él, las universidades desempeñan el papel de ser conductores de la trasferencia de conocimientos a la sociedad y al mercado. Para lograr prestar su contribución a la sociedad se requiere que todos sus recursos disponibles estén en constante interacción. El vínculo del vivero con la universidad y la posibilidad de acceder a sus recursos (humanos y físicos) es una de las razones que motivan a los emprendedores a ingresar en un vivero de empresas universitario.

El vínculo del vivero con la universidad es uno de sus principales valores añadidos y la posibilidad de acceder a sus recursos (humanos y físicos) es una de las razones que motivan a los emprendedores a ingresar en un vivero de empresas universitario

En los últimos años, los viveros universitarios han representado una fuente de valor añadido y de creación de tejido empresarial mediante la transferencia de conocimiento al mercado a través de las empresas que incuban. La pandemia de la COVID19 ha supuesto una multitud de cambios rápidos en la cultura, valores y comportamientos sociales, en el mercado, en los protocolos empresariales, en la necesidad de ser más digitales, data-driven y estar en cloud; contar con estructuras de costes más variables son operaciones ágiles y automatizadas y ser fuertes en e-commerce y seguridad, entre otros. Los viveros de empresas universitarios han supuesto una gran ayuda en esta digitalización forzada por las circunstancias, y se han convertido en un pilar esencial para la supervivencia de muchas empresas incubadas.  

En particular, para las universidades, el cambio ha supuesto la adaptación de los métodos tradicionales de enseñanza a las plataformas y la nueva realidad en la que el mercado de la enseñanza universitaria pasa de ser regional a ser global. Un estudiante de Madrid puede seguir clases, desde su ordenador, de una universidad de Madrid, de Reino Unido o de USA.

En este contexto, las universidades empiezan a considerar los viveros de empresas como un elemento de competitividad internacional frente a otras universidades, lo que les va a proporcionar una mayor atracción de estudiantes.  Con la finalidad de captar alumnos universitarios internacionales (en America latina, Asia y Europa de Este) para sus grados y másteres, que después nutrirán de proyectos los viveros de empresas. Ello implica que la universidad española comience a dar protagonismo no solo a la función del vivero como elemento de transferencia de conocimiento y de innovación y  su función de creación de empleo y autoempleo para jóvenes universitarios, sino como un elemento de atracción de talento y alumnos. 

La investigación se hace en los laboratorios, pero la innovación y la transferencia en los pasillos.

Steve Jobs

Desde este punto de vista, se desdibujan las diferencias entre los viveros universitarios y los corporativos, aunque existen ventajas de los primeros que traen causa de su pertenencia a una universidad,  como son los siguientes: no tienen ánimo de lucro; normalmente son centros de gran tamaño, lo que permite incubar mayor número de proyectos/empresas preincubadas e incubadas; tienen mayor número de asesores en plantilla; disponen de expertos y mentores especializados en la frontera del conocimiento que resulta de la investigación. 

Uno de los elementos fundamentales de un vivero son las relaciones sociales profesionales. Steve Jobs afirmo que la investigación se hace en los laboratorios pero la innovación y la transferencia en los pasillos. Las jornadas y sesiones de asesoramiento y mentoring con los emprendedores se basan en relaciones de confianza, en las que se aprende del conocimiento y la experiencia al tiempo que permite adquirir a los incubados cierta reputación por el asesoramiento o la atención recibida.

La realización de eventos de networking hacen destacar su presencia y la pertenencia a grupos de interés que pueden proporcionar un valor añadido a las empresas incubadas y que, una vez graduadas, son importantes porque tienen un efecto a largo plazo, al promocionar el negocio, incrementando su supervivencia, gracias a las sinergias creadas.

las universidades empiezan a considerar los viveros de empresas como un elemento de competitividad internacional frente a otras universidades

Estas sinergias y redes existentes dentro y fuera de la incubadora tendrán más éxito cuanto más proactivos sean los emprendedores y cuanto más permeables sean los canales de comunicación. Las ventajas relativas de los viveros universitarios permiten que el número medio de empresas graduadas en los viveros universitarios por año de existencia del vivero es un 25% más de empresas que en el caso de viveros no universitarios (Funcas 2020).

Todo ello no significa que no quede camino por andar; será necesario mejorar aspectos como la frecuencia de las sesiones de mentoría o consultoría, incrementar el seguimiento de los proyectos de los incubados o mejorar los canales para obtener financiación, que es normalmente el principal talón de Aquiles del emprendedor.

Los viveros de empresas universitarios no solo son útiles sino necesarios para la universidad española del siglo XXI. Son una pieza clave de la interacción de  universidad y las empresas  emergentes que cambiarán nuestra sociedad. 


FRANCISCO JOSÉ BLANCO JIMÉNEZ es profesor Titular de Economía Aplicada y Coordinador de Emprendimiento en la URJC.

ANA ASENSIO CIRIA es Personal de Investigación y Directora de Vivero de Empresas Vallecas.

Espacios de Educación Superior está dirigido a poner en contacto a las personas e instituciones interesadas en la sociedad del aprendizaje en Iberoamérica y España.