Por la equidad en la EBAU

Hipódromo de la Zarzuela. Madrid. AGHM

Hemos de contemplar la universidad como un espacio social donde se desarrollan y forman personas con discapacidad y, por extensión, todo el alumnado que queda etiquetado con el término necesidad específica de apoyo educativo, conocido comúnmente como estudiantado con NEAE. Sin embargo, antes de comenzar su formación universitaria, el estudiantado se enfrenta a una prueba de acceso que determinará su admisión en una titulación universitaria, la cual puede suponer para el estudiantado con NEAE un gran desafío al no realizarse en su entorno cercano y no precisar del apoyo de las personas que habitualmente recibe.

ISRAEL FRANCISCO CASTRO ROBAINA Y DAVID SÁNCHEZ RODRÍGUEZ


Los desafíos inclusivos en la Universidad

Hoy en día, avanzar hacia un sistema educativo dirigido a garantizar la presencia, la participación y el aprendizaje de todo el estudiantado, en igualdad de condiciones y oportunidades, debe ser una prioridad con el objetivo de alcanzar una educación inclusiva plena.

En este sentido, la Ley Orgánica 2/2023, de 22 de marzo, del Sistema Universitario, establece que el estudiantado tiene derecho a una educación y a una formación académica inclusiva de calidad, así como las universidades tendrán que adoptar medidas para que el estudiantado con discapacidad pueda disfrutar de una educación universitaria inclusiva, accesible y adaptable. También, el Objetivo de Desarrollo Sostenible 4 de la Agenda 2030, aprobada por Naciones Unidas, conecta la ambición de garantizar una educación inclusiva, equitativa, y de calidad, promoviendo oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos, con la necesidad de promover un desarrollo humano sostenible.

De igual forma, hemos de contemplar la universidad como un espacio social donde se desarrollan y forman personas con discapacidad y, por extensión, todo el alumnado que queda etiquetado con el término necesidad específica de apoyo educativo, conocido comúnmente como estudiantado con NEAE. Sin embargo, antes de comenzar su formación universitaria, el estudiantado se enfrenta a una prueba de acceso que determinará su admisión en una titulación universitaria, la cual puede suponer para el estudiantado con NEAE un gran desafío al no realizarse en su entorno cercano y no precisar del apoyo de las personas que habitualmente recibe.

avanzar hacia un sistema educativo dirigido a garantizar la presencia, participación y aprendizaje de todo el estudiantado, en igualdad de condiciones y oportunidades, debe ser una prioridad con el objetivo de alcanzar una educación inclusiva plena

Las garantías de acceso a la Universidad para el estudiantado con NEAE

Uno de los primeros contactos del estudiantado con la universidad se produce en las pruebas de acceso, proceso selectivo que constituye un momento crucial para el futuro itinerario formativo de estos. En este estadio intermedio, el estudiantado con NEAE se encuentra en una estructura entre la etapa preuniversitaria, donde se le han dispensado los apoyos necesarios con la Consejería con competencias es educación como garante, y la etapa universitaria, puesto que la organización del procedimiento selectivo corresponde a la universidad.

En este punto, hemos de constatar que, siguiendo una tendencia común en otras universidades de la geografía nacional, el número de solicitudes de ajustes para el estudiantado con NEAE en las pruebas de acceso se ha incrementado sensiblemente en los últimos años. Así pues, en la ULPGC, desde el curso 2012- 2013 (46 solicitudes) al 2022-2023 (208 solicitudes) casi se ha quintuplicado la demanda, con un incremento prácticamente del 385 %.

Ahondando en lo expuesto, no es posible obviar que, con independencia de que haya alumnado que no supera segundo de bachillerato o que opta por no realizar las pruebas de acceso, desde el punto de vista de la previsión de apoyos, cualquier servicio de atención al alumnado con NEAE ha de anticipar la gestión con suficiente tiempo de antelación.

Uno de los primeros contactos del estudiantado con la universidad se produce en las pruebas de acceso, proceso selectivo que constituye un momento crucial para el futuro itinerario formativo de estos

Esto es así porque, primero, se han de determinar cuáles son los ajustes razonables, es decir, las adaptaciones específicas que precisan los individuos, que no represente una carga desproporcionada o indebida y que facilite la igualdad de condiciones con el resto de los participantes a la prueba (artículo 2 del Real decreto Legislativo 1/2013, del 29 de noviembre, por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley general de derechos de las personas con discapacidad y de su inclusión social). Una vez establecidos los apoyos razonables, en segundo lugar, se han de notificar al alumnado interesado o a sus familias, en caso de menores de edad. Por último, se precisa tiempo para articular el conjunto de medidas, materiales y personales, que se han acordado.

Sin duda, este importante aumento de alumnado con NEAE en las pruebas de acceso a la ULPGC es, a todas vistas, una noticia relevante y esperanzadora, pues es indicativo de que se han afinado los procedimientos diagnósticos permitiendo detectar cada vez en edades más tempranas dificultades que precisan intervención específica. Asimismo, es clara señal de que en la educación preuniversitaria se están dando las condiciones necesarias para que este colectivo logre comenzar los estudios universitarios alumnado que, en otras épocas se veía abocado al abandono escolar.

Al incremento de solicitudes, hemos de sumar las características geográficas de las pruebas en la ULPGC. En la actualidad, las pruebas de acceso a la ULPGC se realizan en 9 sedes que operan simultáneamente en 3 islas, a saber: 2 sedes en la isla de Lanzarote; 1 en Fuerteventura; y 6 en Gran Canaria, 3 en la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria y 3 distribuidas por distintas zonas de la isla (sur, sureste y norte).

Como se puede apreciar, desde un punto de vista organizacional en cuanto a la distribución de alumnado con NEAE y de prestación de apoyos, parece obvia la dificultad debida a la dispersión geográfica.

en la educación preuniversitaria se están dando las condiciones necesarias para que este colectivo logre comenzar los estudios universitarios alumnado que, en otras épocas se veía abocado al abandono escolar

El programa de mentoría EBAU

Habida cuenta de los condicionantes expuestos, el incremento del número de casos y la dispersión geográfica, se crea en el curso 2020-2021 el programa de Mentoría EBAU. Esta acción responde a una filosofía inclusiva por la cual alumnado de la ULPGC presta los apoyos al alumnado con NEAE que se presenta a las pruebas de acceso, estableciéndose una mentoría entre iguales. Desde su concepción, se estimó que una relación más horizontal entre los individuos (apoyos-beneficiarios) podría ser un factor positivo para el alumnado con NEAE que se presenta a las pruebas, aspecto que se ha confirmado año tras año.

El programa Mentoría EBAU consta de tres fases. En primer lugar, una entrevista para la selección del estudiantado universitario que ejercerá las funciones de mentor/a. Para ello se realiza una reunión individual con cada aspirante en busca de un perfil muy determinado, a saber: personas solidarias, pero con vocación profesional. En segundo lugar, se realiza un programa formativo en el que se desarrolla el etiquetado de necesidades específicas de apoyo educativo basándonos, principalmente, en la documentación aportada por la Red de Servicios de Apoyo a Personas con Discapacidad en la Universidad (SAPDU) de la CRUE Universidades Españolas.

Además, se exponen los casos concretos que se distribuyen en las 9 sedes y de los que deberán hacerse cargo las personas participantes en el programa. En este sentido, para la distribución de individuos mentores se aprovecha la proximidad a la zona de residencia. Por último, durante las pruebas de acceso, se realiza una concienzuda monitorización de su actuación en las aulas, donde siempre hay un docente responsable de todos los aspectos académicos del desarrollo de las pruebas.

una relación más horizontal entre los individuos (apoyos-beneficiarios) podría ser un factor positivo para el alumnado con NEAE que se presenta a las pruebas

En sus cuatro años de funcionamiento el programa Mentoría EBAU ha contado con 69 estudiantes de la ULPGC. Si bien en su mayoría los participantes han estado adscritos a la Facultad de Ciencias de la Educación, hemos contado con un número considerable de alumnado de la Facultad de Ciencias de la Salud.

A nuestro juicio, el programa de Mentoría EBAU ha sido un acierto en la gestión de los apoyos durante las pruebas por los siguientes motivos: en primer lugar, el alumnado mentor permite descongestionar la necesidad de apoyos personales; en segundo lugar, los beneficiarios de los apoyos han manifestado su preferencia por que la persona que preste el apoyo sea un individuo de edad próxima y condición similar a la suya (estudiante) frente a personal técnico o docente. En tercer lugar, el alumnado mentor recibe un reconocimiento académico por actividad universitaria de mentoría equivalente a 2 ECTS. En última instancia, y a nuestro criterio más importante, según nos han expuesto en reiteradas ocasiones, para el estudiantado mentor supone un programa formativo teórico-práctico con un fuerte calado vivencial.


DAVID SÁNCHEZ RODRÍGUEZ

Titular de Universidad del Departamento de Ingeniería Telemática, Vicerrector de Estudiantes, Alumni y Empleabilidad de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria

ISRAEL FRANCISCO CASTRO ROBAINA

Profesor de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria

Espacios de Educación Superior está dirigido a poner en contacto a las personas e instituciones interesadas en la sociedad del aprendizaje en Iberoamérica y España.