Ir a la Universidad es una buena decisión, pese a lo que digan los demás

Estudio "UK higher education Public perceptions vs reality"

AGHM

Solo el 8% de los graduados afirma que no volvería a ir a la universidad si pudiera elegir de nuevo, mientras que la percepción pública estima erróneamente esta cifra en un 40%. Únicamente el 16% de los graduados considera que la deuda universitaria ha afectado negativamente su vida, muy lejos del 49% estimado por los encuestados. Los graduados tienen una visión más positiva de la universidad y la consideran valiosa; en realidad, el público sobreestima la proporción de personas que creen que la universidad no merece la pena—realmente solo el 31% piensa que no compensa el tiempo y el dinero, frente al 49% que estima la sociedad, según el estudio «UK higher education Public perceptions vs reality» realizado conjuntamente por HEPI y el Policy Institute de King’s College London.

ALFONSO GONZÁLEZ


El informe consiste en una encuesta nacional representativa de 2,082 adultos mayores de 18 años residentes en Reino Unido, encargada a Focaldata. Los datos fueron ponderados según edad, género, región, etnia y nivel educativo para asegurar la representatividad. El trabajo de campo tuvo lugar entre el 25 y el 30 de junio de 2025.

El propósito era evaluar las percepciones que tiene el público sobre la educación universitaria y contrastarlas con la realidad de los datos y las opiniones de quienes han pasado por la experiencia universitaria. El análisis incluyó temas como el supuesto “arrepentimiento” de los graduados, el valor de la deuda adquirida, la percepción del retorno económico y social de la universidad, y el entendimiento del sistema de financiación y la contribución económica de las universidades.

Los universitarios no se arrepienten

El dato más destacado del estudio es que el llamado “arrepentimiento” universitario es muy inferior a lo que la sociedad imagina. Cuando se preguntó directamente a los graduados si volverían a ir a la universidad si tuvieran la oportunidad, solo el 8% indicó que no lo haría. Este contraste es muy pronunciado frente a la percepción pública, que estima el nivel de arrepentimiento en un 40% para los graduados.

Además, los graduados se sienten menos agobiados por la deuda universitaria de lo que la opinión pública supone. Solo un 16% afirma que la deuda ha impactado negativamente en su vida; para aquellos que empezaron tras el aumento de tasas en 2012, este valor sube a 22%, pero sigue muy lejos del 49% estimado por el público general. Esto muestra que, pese al debate mediático, la gran mayoría de quienes han cursado estudios universitarios consideran que la experiencia y los resultados compensan las dificultades financieras enfrentadas.

pese al debate mediático, la gran mayoría de quienes han cursado estudios universitarios consideran que la experiencia y los resultados compensan las dificultades financieras enfrentadas.

La sociedad tiene una visión más negativa acerca de la universidad que los propios graduados

El informe revela una brecha considerable entre las percepciones del conjunto social y la experiencia real de quienes han pasado por la universidad. Por ejemplo, la opinión pública cree que la mitad de la población (49%) considera que la universidad “no merece la pena” por el tiempo y dinero invertidos. En realidad, solo el 31% comparten este escepticismo; es decir, casi siete de cada diez consideran que los beneficios justifican la inversión.

El desconocimiento también cubre el sistema de financiación: la mayoría subestima los niveles reales de deuda, sobrestima el impacto negativo de la misma y desconoce la importante aportación de las universidades en la economía nacional (en ingresos y empleo) y en la I+D. Solo el 17% de la sociedad sabe que las tasas universitarias no han subido al ritmo de la inflación desde 2012—una muestra más de la distancia entre percepción y realidad.

Uno de los datos más sorprendentes es que son los propios jóvenes graduados quienes muestran más desinformación sobre los detalles del sistema de préstamos universitarios, como cuándo deben empezar a devolver el préstamo o las condiciones reales del mismo. Esto sugiere un importante reto informativo incluso dentro del propio sector universitario.

la opinión pública cree que la mitad de la población (49%) considera que la universidad “no merece la pena” por el tiempo y dinero invertidos. En realidad, solo el 31% comparten este escepticismo

Universidad y graduados: la necesidad de hacer visible su valor

La mayoría de la sociedad subestima no solo el papel económico de las universidades, sino su papel como motores de innovación tecnológica, social y médica, y su peso como grandes empleadores y generadores de exportaciones en Reino Unido. Por ejemplo, la Universidad de Manchester ingresa tanto como Manchester United y Manchester City juntos, y la Universidad de Oxford supera drásticamente en ingresos a cualquier empresa de la muestra del estudio, algo que el público apenas reconoce.

La encuesta revela que 72% de la población reconoce que los estudiantes internacionales, con el pago de sus tasas, sostienen la situación financiera de muchas universidades británicas. Sin embargo, también se subestima el porcentaje real: casi la mitad del total de las tasas provienen del alumnado foráneo, pero la mayoría cree que es mucho menos.

Estos datos subrayan la necesidad crucial de que las universidades, y quienes las han experimentado, comuniquen con mayor eficacia el aporte real de la universidad, no solo en términos de empleabilidad y salarios, sino como formadora de ciudadanos críticos, innovadores y comprometidos socialmente. El propio informe llama al sector a reforzar su “autoestima” y defender la universidad ante la opinión pública, enfatizando las transformaciones personales y profesionales que aporta el paso universitario.

Accesibilidad: un desafío vigente

Finalmente, si la universidad debe reclamar y visibilizar su papel social, es igualmente esencial que redoble los esfuerzos para garantizar una auténtica accesibilidad. El reto, como muestra el informe, está en lograr que el acceso no se vea frenado por desinformación, miedos infundados sobre la deuda o percepciones erróneas sobre el valor real de un título universitario. Reforzar los programas de becas, orientación, políticas de apoyo, flexibilidad y comunicación efectiva será necesario para mantener la universidad como palanca de movilidad social y desarrollo.

Conclusión

Este estudio de HEPI pone de manifiesto la relevancia de analizar y corregir las percepciones erróneas en torno a la universidad. La inmensa mayoría de los graduados no se arrepiente de sus estudios, y la experiencia universitaria se confirma como valiosa tanto a nivel profesional como personal. La visión más negativa del conjunto de la sociedad responde a desinformación y ruido mediático más que a la realidad de los hechos. Fortalecer la comunicación y la visibilidad del papel transformador de la universidad, junto con políticas activas para reforzar su accesibilidad, debe ser un objetivo prioritario para instituciones, graduados y responsables públicos.

¿Qué es HEPI?

La Higher Education Policy Institute (HEPI) es un think tank independiente británico, creado en 2002 y dedicado a la investigación y el análisis de políticas sobre educación superior. Su misión es influir en el desarrollo del sector universitario del Reino Unido mediante la provisión de investigaciones rigurosas y recomendaciones orientadas a la formulación de políticas informadas. HEPI colabora estrechamente con universidades, gobiernos, organizaciones sociales y el sector privado para entender y mejorar la experiencia y la contribución de la educación superior en la sociedad británica.

Acceso al estudio «UK higher education Public perceptions vs reality»


Alfonso González

Presidente Espacios de educación superior (EsdeES)

Espacios de Educación Superior está dirigido a poner en contacto a las personas e instituciones interesadas en la sociedad del aprendizaje en Iberoamérica y España.