Recogemos la opinión de 10 profesionales de la educación, en torno a la relación entre la educación secundaria y la denominada «educación superior». 10 personas que ofrecen miradas diferenciada desde posiciones muy distintas tanto laborales como ideológicas, Para ello les hemos formulando cuatro preguntas. La que nos ocupa en este artículo es: .¿Cómo podemos buscar una mayor integración entre el aprendizaje en la educación secundaria y en la Universidad? Las respuestas reflejan la complejidad en la que se desenvuelven las políticas educativas enfrentándonos a maneras muy distintas de entender el derecho a la educación superior, y por ende la propia sociedad. Le hemos pedido a una de las personas con más experiencia y reconocimiento en el sistema educativo español , como es José Cuerva, que nos presente estas opiniones en este artículo y nos ofrezca su visión.
JOSÉ CUERVA
Hacia una mayor colaboración entre secundaria y universidad
Es muy importante la colaboración entre las diferentes etapas educativas: educación primaria, educación secundaria y la Universidad. El paso de un alumno de una etapa educativa a otra es a veces difícil y complicada ya que implica retos académicos y emocionales para su adaptación. Esto es mas evidente en el paso de la Enseñanza Secundaria a la Universitaria porque muchas veces el alumnado carece de herramientas emocionales y sociales para enfrentar el cambio
En la etapa de Enseñanza Secundaria, los Institutos vienen realizando desde hace algún tiempo “jornadas de puertas abiertas” en las que reciben a los alumnos y maestros de la etapa de educación primaria de su zona de influencia para enseñarles el centro educativo y las actividades que se realizan en él.
También las Universidades realizan estas “jornadas de puertas abiertas” para informar a los estudiantes de bachillerato y sus familias sobre la oferta académica, los servicios universitarios y la vida en el campus. Estas jornadas de puertas abiertas no buscan la integración entre el aprendizaje en la educación secundaria y en la Universidad ya que son meramente informativas.
Un currículo menos extenso y más profundo, el dialogo entre los profesores de de Secundaria y Bachillerato y los profesores de los diferentes grados Universitarios, más asignaturas de especialización, definir de manera objetiva el perfil de alumno que necesita cada grado, una enseñanza basada en el desarrollo de competencias tanto en la Enseñanza Secundaria como en la Universidad, devolver al bachillerato su papel y su duración, no menor de cinco cursos, acción tutorial, el intercambio de experiencias entre profesorado de Secundaria y Universidad, establecer oficialmente un periodo (podría ser una semana lectiva) destinado exclusivamente a esa transición entre la Secundaria y otros estudios superiores, desde 1º de Bachillerato…
Un currículo menos extenso y más profundo, el dialogo entre los profesores de de Secundaria y Bachillerato y los profesores de los diferentes grados Universitarios, más asignaturas de especialización, definir de manera objetiva el perfil de alumno que necesita cada grado…
La opinión y el diagnóstico de los profesionales
La asociación Espacios de educación superior ha realizado una consulta a un conjunto de profesionales de la educación planteándoles la pregunta «¿Cómo podemos buscar una mayor integración entre el aprendizaje en la educación secundaria y en la Universidad?»
Pensemos desde el currículo
La respuesta de Mª José Wauquier es que los profesores tienen que dialogar para responder a las preguntas ¿Qué espera la universidad de los alumnos? ¿Qué tipo de competencias se requieren en el alumnado? Esta respuesta pone el foco en el dialogo entre los profesores de de Secundaria y Bachillerato y los profesores de los diferentes grados Universitarios, aunque no propone estrategias para hacerlos posible.
Una estrategia podría ser la creación de unas comisiones mixtas entre docentes de secundaria y universidad para alinear contenidos en áreas clave relacionadas con el grado y diseñar módulos en el Bachillerato que preparen habilidades específicas requeridas en la universidad, como pensamiento crítico, metodología de investigación, etc.
Carmen Sanz Chacón opina que tiene que haber menos asignaturas comunes (son las que bajan la media) y más asignaturas de especialización para orientar mejor a los alumnos hacia un grado que esté de acuerdo con sus intereses.

Elena Cid pone el foco en que la Universidad debe definir de manera objetiva el perfil de alumno que necesita cada grado y el nivel de formación que se espera de él. Comenta también que si el interés por aprender fuera el auténtico motor del aprendizaje, tanto la prueba de acceso a la Universidad como la actividad académica debieran cambiar en la dirección que lo han hecho los modelos del Bachillerato Internacional: currículos más abiertos e importancia de los trabajos de reflexión e investigación.
Florencio Luengo responde que LA PAU condiciona en exceso lo que se aprende (currículo) y cómo se aprende (metodología). Profesorado y alumnado adoptan estrategias funcionales y prácticas: el objetivo en muchos casos es pasar la prueba lo mejor posible. Aboga por un currículo menos extenso y más profundo.
Estas respuestas están muy relacionadas con los contenidos tradicionales del bachillerato.
es necesaria una mayor coordinación entre etapas y propone que es fundamental la cooperación entre instituciones para que alumnado de ambas etapas puedan trabajar en propuestas investigadoras, el intercambio de experiencias entre profesorado
Hablemos de competencias
Por otra parte algunos de profesionales encuestados por el desarrollo de competencias tanto en la enseñanza secundaria como en la Universidad tal y como establece la LOMLOE y los nuevos diseños de la prueba PAU.
Maripé Menéndez opina que se debe ofrecer un diseño curricular y de la instrucción que represente un desafío mayor que los modelos tradicionales, y que puede dar lugar a una participación intelectual y emocional en el aprendizaje. Una enseñanza basada en el desarrollo de competencias tanto en la Enseñanza Secundaria como en la Universidad.
Marta Montero Baeza, pone el foco en que el objetivo principal del aprendizaje es que el alumnado adquiera unas determinadas competencias al final de cada etapa educativa, según la LOMLOE, marcadas en unos objetivos establecidos. Sin embargo, la Universidad, aunque ha ido evolucionando hacia un aprendizaje más competencial, aún está en muchos casos, anclada en la mera transmisión y aprendizaje de contenidos teóricos o procedimentales que se convierten en un fin, derivando en un aprendizaje pasivo por parte del alumnado. Si la universidad pone la adquisición de competencias en el foco principal del aprendizaje, se trasladará de forma inmediata a la forma en que se evaluará el acceso de los futuros estudiantes, y esto a su vez cambiará la metodología y evaluación de la etapa de bachillerato.
Horacio Silvestre, opina que para la integración de aprendizajes entre la Educación Secundaria y la Universidad, es necesario devolver al bachillerato su papel y su duración, no menor de cinco cursos, como se da en los sistemas europeos de referencia
es necesario devolver al bachillerato su papel y su duración, no menor de cinco cursos, como se da en los sistemas europeos de referencia
Otras propuestas
Otros autores como Pila Vivo ponen el foco en acción tutorial por parte de los tutores y tutoras. Aunque una estrategia interesante podría ser las tutorías entre pares, donde estudiantes universitarios de primeros años acompañarían a estudiantes de Bachillerato para ayudarles a enfrentar el cambio con herramientas emocionales y sociales y compartir experiencias en asignaturas complejas.
Albano de Alonso Paz opina que es necesaria una mayor coordinación entre etapas y propone que es fundamental la cooperación entre instituciones para que alumnado de ambas etapas puedan trabajar en propuestas investigadoras, el intercambio de experiencias entre profesorado de Secundaria y Universidad, la observación de aula, la elaboración de proyectos conjuntos de innovación didáctica.
Para Toni Solano es complicado porque la Enseñanza Secundaria no está diseñada exclusivamente para acceder a la Universidad. En la etapa obligatoria de la Secundaria habría que ofrecer información y orientación de las diversas salidas académicas y profesionales, lo que abarca más allá de la universidad. Propone establecer oficialmente un periodo (podría ser una semana lectiva) destinado exclusivamente a esa transición entre la Secundaria y otros estudios superiores, desde 1º de Bachillerato.

Otras estrategias para la integración de aprendizajes:
Plataforma de recursos compartidos. En esta plataforma los estudiantes de secundaria tendrían acceso a cursos abiertos, bibliotecas digitales y foros de discusión con universitarios y docentes. Y se pueden crear repositorios en línea con recursos accesibles para ambos niveles: bibliografía recomendada, guías de autoevaluación, videos explicativos de temas transversales.
Orientación vocacional. Incluir en secundaria un programa de mentorías con profesionales y académicos para clarificar expectativas sobre grados universitarios, desmitificando estereotipos y mostrando salidas reales.
Enfoque socioemocional. Impartir talleres en Bachillerato sobre gestión del tiempo y organización, resiliencia académica y manejo del estrés, Comunicación y trabajo en equipo, pensamiento crítico, etc. Replicando estrategias que usan las universidades para apoyar a estudiantes de primer año.
Otros artículos del reportaje sobre educación secundaria y educación superior
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Agradecer su participación a los profesionales encuestados. Puedes leer sus intervenciones integras en:
- Albano de Alonso Paz. Director del IES San Benito. Tenerife
- Elena Cid. Directora general de CICAE
- Florencio Luengo. Coordinador general del proyecto Atlántida. Madrid.
- Rebeca Martínez Sánchez y Mª José Wauquier Costa Profesoras del IES Abastos Valencia
- Dra. Maripé Menéndez. Head of Development and Recognition for Iberoamérica. Organización del Bachillerato Internacional
- Marta Montero Baéna. Dirección de Centros Educativos. Formadora y coach educativa. Madrid
- Carmen Sanz Chacón. Psicóloga Directora de El Mundo del Superdotado
- Toni Solano Catedrático de Lengua y Literatura Director del IES Bovalar. Castello
- Horacio Silvestre Landrobe, Catedrático de Latín (Bachillerato) y Doctor en Filosofía y Letras Director IES San Mateo. Madrid
- Pilar Vivo Murciano. Orientadora General Manager en Grupo IVEP. Valencia
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JOSÉ CUERVA
Miembro de EsdeES
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