«En cierta manera, es en la universidad cuando uno, al menos a mi me pasó, arranca a construir los pilares fundamentales de su vida independiente y autónoma. Tras esta parte, digamos lectiva y pre-profesional, suele ocurrir que en la universidad también se despiertan situaciones que marcan tu vida personal, como pueden ser las decisiones importantes a las que te tienes que enfrentar individualmente; también empezamos a tener conciencia de nuestras capacidades colectivas«, nos recuerda el presidente del Consejo Social de la UHU.
¿Qué aprendió en la Universidad que no hubiera podido aprender en otro lugar?
La experiencia del aprendizaje en la universidad te marca como un sello distintivo, que no distinguido. Explico mi opinión en el sentido que desde que ingresas te encuentras formando parte de un colectivo que empieza a definir su futuro en base a unos criterios tan básicos, supuestamente, como es elegir la carrera, especialidad y, sobre todo, las amistades y compañías. En cierta manera, es en la universidad cuando uno, al menos a mi me pasó, arranca a construir los pilares fundamentales de su vida independiente y autónoma.
Tras esta parte, digamos lectiva y pre-profesional, suele ocurrir que en la universidad también se despiertan situaciones que marcan tu vida personal, como pueden ser las decisiones importantes a las que te tienes que enfrentar individualmente; también empezamos a tener conciencia de nuestras capacidades colectivas. Quizá, personalmente, me enseñó a mantener mis principios por encima de la moda o ideas que en momentos se imponían por una supuestas soflamas de libertades, en mi opinión, mal interpretada y peor intencionada. Esta “enseñanza” íntima en cada persona es tan relevante que me atrevería a decir que determina nuestro devenir futuro y hasta nuestra posición y papel en la sociedad que tenemos que componer.
En cierta manera, es en la universidad cuando uno, al menos a mi me pasó, arranca a construir los pilares fundamentales de su vida independiente y autónoma
Su estrecha vinculación con Huelva y su condición de empresario de éxito propició su nombramiento como Presidente del Consejo Social de la Universidad de Huelva. Desde este nuevo punto de vista, ¿qué es lo que más le ha llamado la atención de la vida universitaria?
Estoy seguro que los criterios que se tomaron para el ofrecimiento de esta representación honoríficas no debía tratarse más que en la posibilidad de poder atender ciertas necesidades de la sociedad y de la universidad al tener cercanía con ambas partes, la universidad y la sociedad onubense, nada más. Desde luego el colectivo universitario y la vida que se genera en su interior es, sin duda alguna, particular. No ya por el hecho de concurrir tantas personas con un mismo fin, que no es otro que tratar de mejorar nuestra sociedad a través del conocimiento y su transmisión; sino que se dan una serie de coyunturas y circunstancias que obliga a estar íntimamente conectados, creando un sentido de grupo muy reforzado y prácticamente sin fisuras.
Es algo que en ocasiones se echa de menos en algunos aspectos en organizaciones donde priman otros intereses, si bien creo que todos los que nos empapamos de esta característica intentamos trasladarlo a nuestras otras ocupaciones, con la lógica y debida adaptación, por supuesto. El mundo empresarial, comparte muchos principios con la universidad, probablemente la mayor diferencia sea el carácter privado respecto al público, ya que las responsabilidades son netamente distintas y por tanto los intereses y consecuencias también.
El mundo empresarial, comparte muchos principios con la universidad, probablemente la mayor diferencia sea el carácter privado respecto al público, ya que las responsabilidades son netamente distintas y por tanto los intereses y consecuencias también
La figura de los Consejos Sociales ha sido controvertida desde su creación por la Ley de Reforma Universitaria de 1983. ¿Qué atributos o competencias considera que deberían reforzarse para que este órgano pueda cumplir plenamente su función como «cauce de participación de la sociedad en la universidad»?
Es absolutamente necesario algo más. Es preciso dotarles de más y mejores recursos por la propia universidad y la administración competente. Nuestro papel no debe ser sólo fiscalizador y conector entre la sociedad y la universidad, debe ser dinamizador proactivo y para ello debemos configurarnos con un mayor grado de profesionalización y técnico que el hasta ahora se nos permite.
Y pienso que una de las taras que hay que despejar es la representación privada en el seno del Consejo Social. La sociedad civil, bien sean organizaciones empresariales, sindicales y de otra índole, vienen a ayudar a romper las lejanías que en muchas ocasiones se crean de manera absurda entre las necesidades que una parte tiene y las posibilidades que la otra ofrece y brinda, indistintamente. Colocarse en una situación que no colabore en enganchar ambas disposiciones hace un flaco favor a las sinergias tan favorables para todos que se pueden crear, en ambas direcciones.
Los ránquines internacionales crean la ficción de que una universidad es mejor cuanto más se parezca a la Universidad de Harvard, pero ni Madrid, ni Huelva son Boston, ni los recursos de que disponen son equiparables. Según su criterio, ¿qué hace a una universidad mejor?
Pienso que el “menú” más idóneo para cubrir las necesidades de territorio donde se asienta. Es muy importante conocer las demandas de la sociedad y de las empresas para poder brindar un catalogo de soluciones académicas que vayan destinadas a saldar las carencias que se tengan y, que sin necesidad de debate al respecto, logren afianzar los requisitos esenciales para mejorar el futuro de la ciudadanía de forma transversal.
Es muy importante conocer las demandas de la sociedad y de las empresas para poder brindar un catalogo de soluciones académicas que vayan destinadas a saldar las carencias que se tengan
La carrera profesional de los profesores universitarios está directamente vinculada a su producción de “papers”. Las universidades españolas, según La Universidad en cifras de la CRUE, son una potencia mundial en este ámbito. Sin embargo, la principal manera en la que una universidad incide en su territorio es a través de su estudiantado. ¿Cómo podemos poner en valor la importancia real que tiene la docencia en la función de la Universidad?
La investigación y publicación del resultado de las mismas tiene su relevancia al dinamismo de los docentes universitarios. Lo aplaudo, porque es una base fundamental para tener la visión poliédrica de aspectos de las relaciones y producciones de las personas en el día a día. Si bien, si me entusiasma que la conclusión de esas investigaciones tenga una aplicación directa y tangible en la mejora de nuestras expectativas, en todos los ámbitos. En esto las universidades tipo Harvard han sido más practicas, quizá con una visión o perfil más enfocado a una cuenta de resultado tanto académica como empresarial.
A las universidades públicas en España es posible que les quede algo de recorrido en crear vínculos más estrechos aun con la sociedad que los que actualmente se disponen. Ahí los Consejos Sociales podemos continuar insistiendo que nuestro primordial objetivo es precisamente ese, sin embargo quizá contemos con menos respaldo del que entendemos debiéramos tener, sin que esto sea achacarle nada a nadie, sino más bien a la situación propia de nuestro país, tanto histórica, política como económica. Nos queda camino que recorrer…
El escalón siguiente en la relación con el estudiantado, tradicionalmente olvidado, es la atención de los antiguos alumnos, ¿qué lugar asigna usted a los Alumni en la Universidad?
Me parece relevante el lugar que debían tener, siempre con el objetivo de colaborar desde la experiencia y con el ánimo de seguir siendo “universidad” una vez egresado. Las universidades que potencian la presencia de Alumni tienen un plus de servicio al colectivo del alumnado, asimismo, éstos deberían valorar más el recorrido realizado por ellos, les ayudaría para afrontar con más garantía de éxito todo aquello a lo que deben enfrentarse durante su periodo universitario.
A las universidades públicas en España es posible que les quede algo de recorrido en crear vínculos más estrechos aun con la sociedad que los que actualmente se disponen
La universidad española es muy homogénea en cuanto a la edad y condición de su estudiantado. Por ejemplo, sólo el 13% tiene más de treinta años. ¿Están en condiciones las universidades de asumir un lugar destacado en las necesidades de adquisición de nuevas habilidades y mejora y actualización de las habilidades existentes que demanda nuestra sociedad para responder a las necesidades cambiantes del mercado laboral?
Todo dependerá de tener la voluntad para acometerlo, la función crea el órgano, no al revés…, al menos en la mayoría de los casos. Es más fácil mostrar la utilidad que descubrirla por terceros, que suelen además estar a otras cosas profesionales más que el hábito tan importante de seguir permanentemente formándose. Precisamente esa lejanía y sus repercusiones desfavorables son la que lastran la optima relación y desarrollo de una mejor coordinación entre lo público y lo privado.
¿Qué hace el Consejo Social de la UHU para que la conversación entre los responsables de la Universidad y los empresarios tenga un impacto real en la economía del territorio?
Creo que debe ser lluvia fina, nuestra presencia (empresarios) en la UHU va acrecentándose poco a poco, mediante las Cátedras privadas, relación de becas y ayudas al ingreso en el mercado laboral, etc. No obstante, pienso que la mejor muestra es el ejemplo y ahí debemos esforzarnos las partes para desarrollar más acciones conjuntas que desvelen el papel vital que las empresas desempeñan en nuestra sociedad.
Empresas Cepsa, Maersk, Atlantic Copper o Fertiberia han puesto su mirada en Huelva en un tema como el “Hidrógeno Verde”, al igual que la industria aeroespacial lo ha hecho en torno al proyecto “CEUS” (Centro de Ensayos para Unmanned Systems) ¿Tiene la Universidad de Huelva organización y recursos para responder a los desafíos que suponen estas iniciativas?
En sistemas de robotización y docencia sobre química por supuesto, de hecho quizá sea una de las universidades españolas que destacan en este sentido. Aún así no hay que caer en la autocomplacencia, nos van a exigir mandos técnicos intermedios y ahí la UHU debe reforzar esa apuesta y potenciar titulaciones, diplomaturas y grados que permitan abastecer la gran demanda casi inmediata que se nos presenta. Luces largas, visión de futuro y capacidad de prever más allá de la duración del mandato de los equipos rectores.
la mejor muestra es el ejemplo y ahí debemos esforzarnos las partes para desarrollar más acciones conjuntas que desvelen el papel vital que las empresas desempeñan en nuestra sociedad.
Para finalizar, retomando su afirmación de que «para Huelva es momento de dar un salto y recuperar años de desinversión», ¿qué mensaje dirigiría a la comunidad universitaria y a la sociedad onubense en general sobre el papel que debe desempeñar la Universidad de Huelva en este proceso de transformación y progreso?
La propia UHU es referente y ejemplo de como mediante la unión de la sociedad se consiguen poner a 0 niveles de injusticias que se tenía con esta provincia, éramos la única provincia andaluza sin universidad en las década de los 80. Actualmente somos la única provincia sin una red ferroviaria que enseñar y que si lo hiciéramos no podría ser sentir vergüenza; la única de España con litoral sin aeropuerto; la única con un potencial agrícola, industrial, turístico y de servicios que tiene obras pendientes de abastecimiento de agua; la única de Andalucía sin Hospital Materno Infantil; la única donde la inversión per cápita viene disminuyendo en mayor grado durante más de 15 años, tanto a nivel de los PGE y de la JJAA, en fin, todo un penoso poema.
Pero aun así seguimos construyendo y somos lideres en muchas cosas, pero por el compromiso el sector empresarial. Sin embargo y a pesar de todo estas vergüenzas, la responsabilidad (nunca reconocida, más que institucionalmente) que tienen los distintos gobiernos y representantes políticos de la provincia jamás ha sido un acicate por romper esta deriva, lo cual es triste.
Puede ser que nuestro padecimiento no ha alcanzado aún a los jóvenes, no es aún multigeneracional, ya que lo que hemos perdido en inversión está a mitad entre 2 generaciones, y son ya nuestros hijos son los que van a sufrir plenamente la falta de competitividad y desenvolvimiento con un impacto importante. Nuestros jóvenes se han acostumbrado a una rutina y todavía no se comparan con otras provincias y territorios donde el resultado es bien distinto al de Huelva. Por ello quisiera hacer un llamamiento a los alumnos universitarios para que saquen el espíritu de generar riqueza en su tierra, que no anhelen salir de Huelva, sino más bien hacer de Huelva una ciudad y una provincia que sea admirada por su capacidad desarrollo y resistencia al permanente abandono que nos ha sometido los gobiernos de forma secular. Lucharemos por ello, que no le que duda a nadie!!





