Burnout en el profesorado universitario: un desafío para la educación superior

Entre la sobrecarga académica y el desgaste emocional del profesorado

Mark Evamy

En las últimas décadas, el burnout se ha consolidado como una de las principales amenazas para el bienestar del profesorado universitario. Más que un problema individual, refleja tensiones estructurales: sobrecarga laboral, precariedad, presión productivista y alta demanda emocional. En este escenario, los docentes enfrentan exigencias docentes, investigadoras y administrativas que superan sus recursos, generando agotamiento y desmotivación. Comprender el burnout universitario exige, por tanto, analizar los modelos institucionales que lo originan y promover una cultura académica más humana y sostenible.

MARÍA JOSÉ GARCÍA RUBIO Y LAURA VIQUEIRA GUTIÉRREZ


Burnout docente en la universidad

El síndrome de burnout se ha consolidado como uno de los principales riesgos psicosociales en profesiones de alta demanda emocional y cognitiva. Aunque tradicionalmente se ha estudiado en contextos sanitarios y educativos escolares, en las últimas décadas ha adquirido especial relevancia en el ámbito universitario, donde los docentes enfrentan presiones crecientes asociadas a la intensificación laboral, la competitividad académica y la precarización del empleo (Santos-Ortega et al., 2015). Este fenómeno representa no solo un problema individual, sino un reto institucional que compromete la calidad de la enseñanza, la producción científica y la sostenibilidad del sistema universitario.

El burnout se caracteriza por agotamiento emocional, despersonalización y baja realización personal (Maslach y Jackson, 1981). Su evolución suele ser progresiva y responde a un desequilibrio entre las demandas del entorno y los recursos personales e institucionales disponibles para afrontarlas (Bakker y Demerouti, 2017). En el caso del profesorado universitario, ese desequilibrio se agudiza debido a la superposición de responsabilidades docentes, investigadoras, administrativas y de atención estudiantil (Cadena-Poveda et al., 2025).

Factores que contribuyen al burnout en la universidad

Sobrecarga laboral y multifuncionalidad

El trabajo académico se ha transformado en una actividad multifuncional en la que la docencia es solo una parte del conjunto de tareas que debe asumir el profesorado. Además de enseñar, corregir trabajos y asesorar estudiantes, se espera que los docentes publiquen artículos, gestionen proyectos, busquen financiación externa y participen en comités y tareas administrativas (Cadena-Poveda et al., 2025). Esta acumulación de funciones se encuentra estrechamente vinculada a mayores niveles de estrés y agotamiento crónico (Alvarado-Peña, 2023).

Ahola y colaboradores (2009) ya advertía que “las múltiples actividades del quehacer cotidiano” —preparación de clases, tutorías, reuniones, trámites burocráticos— constituyen un predictor directo del burnout. La intensificación del trabajo universitario tras las reformas de Bolonia en Europa y la expansión del modelo gerencial en universidades latinoamericanas han incrementado significativamente esa carga, sin que ello haya sido acompañado de mayores recursos institucionales.

Esta acumulación de funciones se encuentra estrechamente vinculada a mayores niveles de estrés y agotamiento crónico

Producción académica y presión investigadora

La universidad contemporánea opera bajo lógicas crecientemente competitivas y orientadas a indicadores cuantitativos: número de publicaciones, impacto, citas, proyectos obtenidos, acreditaciones, etc. (Santos-Ortega et al., 2015). Esta cultura del “publish or perish” produce presión constante, especialmente en investigadores jóvenes o contratados temporales (Moreno-Jiménez et al., 2009).

En un estudio internacional, Alves et al., (2019) demostraron que el área disciplinar influye en los niveles de burnout: profesorado de áreas científicas con alta producción tendía a experimentar más estrés. Además, la inestabilidad laboral y la competencia por acreditaciones —como ocurre en España con ANECA o en Latinoamérica con sistemas de evaluación docente e investigadora— intensifican la sensación de inseguridad y sobrecarga.

Mark Evamy

Precariedad e incertidumbre laboral

La creciente temporalidad en el empleo académico constituye otro factor crítico. Profesores con contratos parciales o de duración limitada presentan mayores niveles de burnout que aquellos con estabilidad laboral (Santos-Ortega et al., 2015). Alvarado-Peña y colaboradores (2023) señala que la precarización afecta especialmente a jóvenes investigadores que, además de enseñar, deben construir su carrera científica en condiciones laborales inciertas.

En América Latina, donde la inversión en educación superior es desigual y fluctuante, esta precariedad se combina con salarios bajos y sobrecarga administrativa, aumentando la vulnerabilidad psicosocial del profesorado (Rojas-Solís et al., 2021).

Demandas emocionales y relación con estudiantes

La relación pedagógica universitaria implica acompañamiento académico y personal, especialmente en etapas de transición profesional. Atender las demandas emocionales del estudiantado —sumadas a las propias exigencias académicas— contribuye al desgaste psicológico. Este componente emocional se ha intensificado tras la pandemia, donde el aumento de problemas de salud mental estudiantil ha recaído parcialmente sobre los docentes (Cobos-Sanchiz et al., 2022).

Consecuencias del burnout en el ámbito universitario

Impacto en la salud del profesorado

El burnout está asociado a síntomas físicos (fatiga persistente, dolores musculares, insomnio) y psicológicos (ansiedad, depresión, irritabilidad), afectando la calidad de vida y la salud mental (Maslach y Leiter, 2016). Moreno-Jiménez et al. (2009) hallaron además una relación significativa entre burnout e intención de abandonar la institución.

Cobos-Sanchiz et al. (2022) reportaron que, incluso entre profesorado satisfecho con su labor, una proporción relevante presentaba agotamiento emocional y frustración laboral. Los efectos son, por tanto, acumulativos y pueden desembocar en bajas laborales o abandono de la carrera académica.

El burnout está asociado a síntomas físicos y psicológicos, afectando la calidad de vida y la salud mental

Consecuencias educativas e institucionales

El burnout no solo deteriora la vida personal del docente; también afecta directamente a la calidad educativa. El agotamiento conduce a una disminución en la innovación docente, menor disponibilidad emocional para el alumnado y pérdida de motivación por la enseñanza (Bakker y Demerouti, 2017). Esto puede generar climas de aula más fríos y mecánicos, reduciendo la implicación estudiantil.

A nivel institucional, el burnout se traduce en rotación de personal, caída en productividad científica, menor sentido de comunidad académica y deterioro de los indicadores de calidad universitaria (Santos-Ortega et al., 2015). La pérdida de talento docente y científico tiene un costo económico y social significativo, pues afecta la continuidad de programas y la experiencia estudiantil.

Estrategias y recomendaciones

La evidencia destaca que el burnout no es fruto de una fragilidad individual, sino de condiciones estructurales; por ello, la intervención debe ser también organizacional (Maslach y Leiter, 2016). Entre las estrategias recomendadas se encuentran la revisión del sistema de evaluación basado en indicadores excesivamente cuantitativos, la reducción y distribución equitativa de carga administrativa o el apoyo psicológico institucional como ya han comenzado a realizar en algunas universidades a partir de sus programas de bienestar para el profesorado.

Aunque las soluciones estructurales son esenciales, también se recomiendan prácticas como establecer límites laborales y tiempos de descanso, desarrollar estrategias de afrontamiento emocional, participar en redes de apoyo académico y/o formarse en gestión del tiempo y estrés.

La evidencia destaca que el burnout no es fruto de una fragilidad individual, sino de condiciones estructurales

Conclusión

El burnout del profesorado universitario es un problema creciente, complejo y multifactorial que refleja transformaciones profundas en la educación superior. La intensificación laboral, el productivismo científico, la precariedad y la presión emocional configuran un escenario que amenaza el bienestar del personal docente e investigador y, en consecuencia, la calidad académica.

Los estudios revisados convergen en que el burnout universitario no debe interpretarse como un problema individual, sino como un fenómeno estructural derivado de políticas organizativas y modelos de gestión académica. Abordarlo requiere voluntad institucional, políticas de cuidado laboral y una cultura académica más humana y sostenible.

En conjunto, proteger la salud del profesorado es proteger el futuro de la universidad. Su bienestar es una condición para la excelencia educativa, no un complemento opcional.

Bibliografía

Ahola, K., Toppinen-Tanner, S., Huuhtanen, P., Koskinen, A., & Väänänen, A. (2009). Occupational burnout and chronic work disability: An eight-years cohort study on pensioning among Finnish forest industry workers. Journal of Affective Disorders, 115(1-2), 150-159. https://doi.org/10.1016/j.jad.2008.09.021

Alves, P. C., Oliveira, A., & Paro, H. (2019). Quality of life and burnout among faculty members: How much does the field of knowledge matter? PLoS ONE, 14(3), e0214217. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0214217

Bakker, A., & Demerouti, E. (2017). Job Demands–Resources Theory: Taking stock and looking forward. Journal of Occupational Health Psychology, 22(3), 273-285.

Cadena-Poveda, H., Hernández-Martínez, M., Bastidas-Amador, G., & Torres-Andrade, H. (2025). What pushes university professors to burnout? IJERPH, 22(8), 1214. https://doi.org/10.3390/ijerph22081214

Cobos-Sanchiz, D., López-Noguero, F., Gallardo-López, J. A., & Martín, M. C. (2022). Incidencia del agotamiento en docentes universitarios. Formación Universitaria, 15(2), 83-92.

Alvarado-Peña, L., Amaya Sauceda, R., Muñoz Castorena, R., Reyes Alvarado, S., Ramos Farroñán, E., & Sansores-Guerrero, E. (2023). Síndrome de burnout en profesores universitarios de latinoamérica: una revisión de literatura. Telos: Revista de Estudios Interdisciplinarios en Ciencias Sociales, 25(3), 802-818. www.doi.org/10.36390/telos253.15

Maslach, C., & Jackson, S. E. (1981). The measurement of experienced burnout. Journal of Occupational Behavior, 2(2), 99-113. https://doi.org/10.1002/job.4030020205

Maslach, C., & Leiter, M. (2016). Burnout: A brief history and how to prevent it. Harvard University Press. https://doi.org/10.1002/wps.20311

Moreno-Jiménez, B., Garrosa, E., Rodríguez-Carvajal, R., Martínez Gamarra, M., & Ferrer Puig, R. (2009). Burnout y abandono en profesores universitarios. Revista de Psicología del Trabajo y de las Organizaciones, 25(2), 137-150. https://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1576-59622009000200005

Rojas-Solís, J. L., Totolhua-Reyes, B. A., & Rodríguez-Vásquez, D. J. (2021). Síndrome de burnout en docentes universitarios: Una revisión sistemática. Espiral, 14(29), 136-150. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=8058548

Santos-Ortega, A., Muñoz-Rodríguez, D., & Poveda-Rosa, M. (2015). En cuerpo y alma: Intensificación y precariedad del profesorado universitario. Arxius de Ciències Socials, 32, 13-44. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=5267232


María José García Rubio Grupo de investigación Cognición, Afecto y Resiliencia (CARE) – Universidad Internacional de Valencia

Laura Viqueira Gutiérrez Grupo de investigación Cognición, Afecto y Resiliencia (CARE) – Universidad Internacional de Valencia


Puedes seguir día a día los contenidos nacionales e internacionales más relevantes sobre educación superior en la página de Linkedin del Observatorio de educación superior

Agradeceremos tus comentarios y preguntas sobre este artículo. Envía  un correo electrónico a los editores o envíe una carta para su publicación.


Espacios de Educación Superior está dirigido a poner en contacto a las personas e instituciones interesadas en la sociedad del aprendizaje en Iberoamérica y España.