La educación como palanca de equidad

Informe de Transición educativa y laboral de los jóvenes procedentes de contextos socioeconómicos vulnerables en España

AGHM

Uno de los grandes aportes del informe es desmontar el mito del mérito individual como único factor de éxito académico. Las trayectorias educativas son profundamente influenciadas por el entorno social, económico y cultural del que provienen los estudiantes. De ahí los datos: quienes abandonan el sistema educativo de manera temprana, no lo hacen por una serie de características individuales, sino por barreras acumuladas: menor capital cultural, precariedad económica, ausencia de referentes educativos, discriminación estructural, entre otras

MATIAS FIGUEROA


Lucía es una joven de 16 años con ganas de estudiar, pero también con muchas dudas. Es la primera de su familia en terminar Bachillerato, y no sabe si continuar sus estudios en la Universidad o buscar trabajo para intentar independizarse. Hay personas de su entorno que son reticentes a que siga formándose. Su tutor, en cambio, la anima a seguir. Lucía está en el filo, en ese lugar invisible en el que se toman decisiones que guían el futuro.

Historias como la suya abundan en los márgenes del sistema educativo. En Ayuda en Acción nos propusimos entender mejor cómo transitan los jóvenes de entornos vulnerables por el sistema educativo y cómo dan el salto, cuando pueden, hacia el mundo laboral. De ese esfuerzo nació el informe de Transición educativa y laboral de los jóvenes procedentes de contextos socioeconómicos vulnerables en España, cuyos hallazgos describen brechas educativas a las que tenemos que hacer frente.

¿Quién llega a la educación superior en España?

La respuesta corta sería: quien puede. La respuesta larga es más incómoda, y es que mayoritariamente llegan quienes no tropiezan con barreras insalvables en el camino. Quienes han crecido en hogares donde estudiar no es un lujo, sino lo esperado. Donde hay wifi, un escritorio con ordenador, y alguien que pregunte cómo fue el examen o repase los ejercicios del día. Según los datos analizados, el abandono
educativo temprano afecta al 26% de jóvenes que viven en hogares con renta más baja, frente a solo un 5% en los de renta alta.

Este abandono es clave para entender la desigualdad en el sistema educativo, que empieza en la infancia, se acentúa en la ESO, se solidifica en el Bachillerato y termina de cerrarse en la educación superior. De los jóvenes que abandonan, un 28% no vuelve nunca al sistema educativo. Y de quienes lo retoman, apenas el 1,7% llega a titular en Formación Profesional de Grado Superior y solo el 0,7% en la universidad.

Las transiciones educativas —esos momentos críticos en los que los estudiantes se mueven de un nivel educativo a otro, o del sistema educativo al mercado laboral— son especialmente difíciles para quienes parten en desventaja

La importancia de las transiciones

Uno de los grandes aportes del informe es desmontar el mito del mérito individual como único factor de éxito académico. Las trayectorias educativas son profundamente influenciadas por el entorno social, económico y cultural del que provienen los estudiantes. De ahí los datos: quienes abandonan el sistema educativo de manera temprana, no lo hacen por una serie de características individuales, sino por barreras acumuladas: menor capital cultural, precariedad económica, ausencia de referentes educativos, discriminación estructural, entre otras.

Las transiciones educativas —esos momentos críticos en los que los estudiantes se mueven de un nivel educativo a otro, o del sistema educativo al mercado laboral— son especialmente difíciles para quienes parten en desventaja. En lugar de ser momentos de crecimiento, en muchas ocasiones se convierten en trampas donde muchos se quedan estancados. Y esta desigualdad se traduce en un acceso significativamente limitado a oportunidades, que se extiende a más dificultades para acceder a empleos
estables y bien remunerados. Las transiciones de quienes abandonan antes el sistema educativo son más precarias, tanto a corto como a medio plazo, que las de los titulados en ciclos formativos de grado medio o superior.

detrás de cada dato hay una vida, que puede tener transiciones más justas

Lo que funciona: claves para la equidad

En el informe también encontramos pistas para el cambio. Las trayectorias de éxito —esas que logran sortear la desigualdad— tienen algunos patrones comunes. Uno de ellos es el apoyo multidimensional: familia, escuela y comunidad remando en la misma dirección. Otro es la confianza depositada en los jóvenes: cuando se cree en su capacidad, ellos también creen. Y por supuesto, están las políticas públicas: becas suficientes, orientación personalizada, programas de segunda oportunidad, acceso a
transporte, vivienda, conectividad.

También es urgente repensar los itinerarios. La Formación Profesional no puede seguir siendo la vía “para los que no pueden”. Debe ser una opción legítima, flexible, conectada con el mundo del trabajo y abierta a la progresión hacia estudiossuperiores. Hoy, para muchos jóvenes vulnerables, la FP representa su única puerta de acceso a un empleo digno.

La educación debe lograr el reconocimiento de la diversidad, que ofrezca múltiples caminos, que valore tanto la formación profesional como la académica, y que proporcione el apoyo necesario en esos momentos críticos de transición. En Ayuda en Acción llevamos muchos años trabajando en estas etapas, fortaleciendo la orientación educativa y laboral, llegando a jóvenes que no encontraban su lugar en este sistema.

Y, también por esto, sabemos todo lo que se puede hacer por descubrir vocaciones, impulsar competencias y fortalecer proyectos de vida. Este informe sigue siendo una herramienta imprescindible para comprender cómo construir una educación más justa. Merece ser leído con detenimiento. Porque detrás de cada dato hay una vida, que puede tener transiciones más justas.

Informe de Transición educativa y laboral de los jóvenes procedentes de contextos socioeconómicos vulnerables en España


Matías Figueroa, director del Programa Europa y Conocimiento de Ayuda en
Acción

Espacios de Educación Superior está dirigido a poner en contacto a las personas e instituciones interesadas en la sociedad del aprendizaje en Iberoamérica y España.