«Universidad 2025» Nueva Revista

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«Universidad 2025» ofrece una visión panorámica y prospectiva sobre los desafíos y oportunidades de la universidad, con especial atención al impacto de la IA y los modelos internacionales más innovadores, destacando la importancia de la personalización, la ética y la flexibilidad en la educación superior del futuro

ISABEL ALONSO GÓMEZ


Como ya es tradición el monográfico de Nueva Revista nos acercan a algunos de los desafios más importantes a los que se enfrentana la universiades guiados por algunas de las personalidades más relevantes del sistema universitario español. «Universidad 2025» de Nueva Revista reúne 20 artículos coordinados por Rafael Puyol, estructurados en tres grandes bloques temáticos: la universidad como generadora de conocimiento, el impacto de la inteligencia artificial (IA) en la educación superior, y el análisis de universidades híbridas innovadoras a nivel internacional.

Generación de conocimiento y transferencia a la sociedad

El primer bloque aborda cómo la universidad contribuye a la sociedad a través de la transferencia de conocimiento. Los artículos identifican retos como el desequilibrio entre la calidad de la investigación y la insuficiente transmisión de sus resultados al tejido social y productivo. Las propuesras fundamentales de los autores pueden resumirse en: Aplicar incentivos a la transferencia similar a los de la investigación (Salustiano Mato). Mejorar la cualificación y recualificación del capital humano (Antonio Peñafiel). Fomentar ecosistemas de innovación mediante la colaboración física entre universidades y empresas (Juan Vicente Capella). Reformas normativas y regulatorias (José Julián Garde y José Guimón).

Los artículos del monográfico reflejan avances en la profesionalización de la transferencia tecnológica, pero permanecen anclados en un paradigma jerárquico, donde el conocimiento se «transfiere» en lugar de construirse colectivamente. En su desarrollo no se recogen modelos que demuestran que el futuro de las universidades pasan por ser un nodo de inteligencia colectiva que priorice la equidad, la participación y la adaptación contextual. La omisión de estas perspectivas en el análisis limita su potencial para responder a desafíos globales complejos, como el cambio climático o la brecha digital.

Inteligencia Artificial en la universidad

El segundo bloque, supone la mayor aportación del monográfico centrantrandose en el tema que mayor impacto ha tenido en el úlitmo año; el papel transformador de la IA en la vida universitaria, tanto para estudiantes como para el profesorado. Se destaca en este bloque que la revolución de la IA ya está presente de manera ineludible, afectando a todos los ámbitos universitarios que son recurridos por los distintos artículos: Personalización del aprendizaje (La IA permite adaptar los itinerarios formativos a las necesidades de cada estudiante, facilitando una educación más personalizada, Francisco José García-Peñalvo). Redefinición del rol docente (El profesorado debe evolucionar más allá de la mera transmisión de contenidos, asumiendo funciones de acompañamiento, mentoría y facilitación, Leire Nuere Salgado). Impacto sectorial (La influencia de la IA es especialmente notable en sectores como el financiero y el tecnológico, Víctor Robles y Ernestina Menasalvas). Enseñanza presencial y en línea (La IA afecta tanto a la docencia presencial como a la online, favoreciendo la flexibilidad y la adaptación metodológica, Alejandra Casis y Óscar Sanjuán). Investigación (La IA acelera procesos como el análisis de datos y la simulación de fenómenos complejos, con aplicaciones destacadas en medicina y otras ciencias, Enrique Herrera Viedma). Ética y humanismo (Se subraya la necesidad de incorporar una perspectiva ética y humanística en el uso de la IA en la universidad, Daniel Burgos).

Los artículos tienden a abordar la IA desde una perspectiva tecno optimista, priorizando su potencial para personalizar el aprendizaje y optimizar procesos. Sin embargo, quedan por desarrollar aspectos importantes como la posible deshumanización de la educación al priorizar itinerarios individuales sobre dinámicas colaborativas, lo que puede erosionar la interacción social y el desarrollo de habilidades colectivas, esenciales para resolver problemas complejos. Lo que nos situa ante el riesgo de convertir la educación en un proceso atomizado donde el estudiante interactúa más con algoritmos que con pares o docentes.

Es importante incorporar al debate de la IA la pérdida de autonomía pedagógica del profesorado. Herramientas de IA como chatbots o sistemas de evaluación automatizada transfieren decisiones educativas a algoritmos, lo que propicia la estandarización de la enseñanza, limitando la capacidad de los profesores para adaptarse a contextos específicos o fomentar la creatividad. La advertencia de Lucía Vicente Holgado sobre la «herencia de sesgos» en la IA subraya el peligro de que los docentes deleguen su criterio en sistemas opacos.

merecería la pena profundizar sobre cómo los sistemas entrenados con datos históricos perpetúan sesgos de género, raciales o socioeconómicos

No tiene menos relevancia el tema de la privatización del control corporativo sobre la educación. El 90 % de las herramientas de IA educativas son productos comerciales, diseñados por empresas concentradas en países anglófonos, lo que homogeneiza contenidos y margina perspectivas locales.

Por último, merecería la pena profundizar sobre cómo los sistemas entrenados con datos históricos perpetúan sesgos de género, raciales o socioeconómicos, como advierte Adela Cortina: «La IA puede acentuar brechas educativas al aplicar algoritmos diseñados para poblaciones dominantes». Además, se debería tener muy en cuenta la capacidad de la IA para convertir la educación en una simulación de aprendizaje en la que son partícipes tanto los profesores como los estudiantes.

Universidades híbridas innovadoras: ejemplos internacionales

El tercer bloque examina casos de universidades que han adoptado modelos híbridos (presencial y digital) y enfoques innovadores, entre las que selecciona las siguientes: Tecnológico de Monterrey (México), Universidad Charles Sturt (Australia), Tomorrow University (Alemania) y Southern New Hampshire University (EE. UU.)

Estas universidades nos ofrecen un modelo muy concreto que podríamos identificar como de naturaleza privada y orientación global: todas las instituciones destacadas son privadas (algunas con ánimo de lucro) y han nacido o se han transformado para operar en un entorno internacional, atrayendo estudiantes de múltiples países y eliminando las barreras geográficas tradicionales.

Su seña de identidad es la combinación de enseñanza online con experiencias presenciales selectivas o colaboraciones prácticas, lo que les permite ofrecer flexibilidad, personalización y escalabilidad en la educación superior. Mantienen una relación activa con empresas, organismos públicos y otras instituciones educativas, integrando la formación con prácticas reales, incubadoras de empresas y proyectos de impacto social.

Su seña de identidad es la combinación de enseñanza online con experiencias presenciales selectivas o colaboraciones prácticas, lo que les permite ofrecer flexibilidad, personalización y escalabilidad en la educación superior

Estas universidades priorizan el desarrollo de competencias prácticas y la conexión directa con el mundo laboral, alineando sus programas con las necesidades de la industria y el mercado global. El progreso académico se mide por logros y habilidades, más que por tiempo o créditos tradicionales.

Merece una mención aparte el artículo de cierre del Vicerrector de la Universidad de Duke, Noah Pickus, quien nos alerta de las tensiones de las universidades globales y del riesgo de priorizar el crecimiento sobre la excelencia. Pickus advierte que «se pueden tener grandes escuelas que lleguen a muchos estudiantes con una educación deficiente», especialmente al replicar modelos sin adaptación contextual, con una hibridación superficial y el riesgo de una imposición cultural.

Estas tensiones reflejan un cambio de paradigma donde las universidades globales navegan entre innovación pedagógica y presiones institucionales. Pickus propone un ecosistema colaborativo que permita la experimentación sin perder rigor, aunque reconoce que el éxito depende de equilibrar la ambición global con la sensibilidad local.



Isabel Alonso Gómez. Asociación espacios de educación superior

Espacios de Educación Superior está dirigido a poner en contacto a las personas e instituciones interesadas en la sociedad del aprendizaje en Iberoamérica y España.