«Muchos estudiantes no son conscientes del poder que tiene su voz». Entrevista a Alba Lirón Vicepresidenta de CEUNE

«La vida asociativa en muchas de nuestras universidades es aún nula y muchos estudiantes no son conscientes del poder que tiene su voz. Queremos trabajar activamente para que cada vez más estudiantes puedan implicarse y tengan espacios para generar identidad. En general, sentimos que hay mucho miedo en las universidades hacia una actividad política del estudiantado… Hay muy pocas universidades en España en las que las asociaciones tengan presupuesto y permisos suficientes para hacer todo lo que quieran, y así es muy difícil que se genere pertenencia» declara Alba Lirón estudiante de matemáticas en la Universidad Autónoma de Madrid.


¿Conocen los estudiantes el Consejo de Estudiantes Universitarios del Estado (CEUNE)? ¿Cómo pueden llegar a él?

El CEUNE es un órgano muy complejo, ya que el ritmo de trabajo es muy variado y suele depender del Ministerio con competencias en universidades. Esta falta de constancia ha hecho que, en estos años, el CEUNE haya tomado un papel preponderante sólo en algunos momentos concretos, quedando oculta nuestra labor para el estudiantado universitario en muchos otros.

En este nuevo equipo tenemos muy claro que debemos potenciar la visión externa del CEUNE, para que se convierta en una verdadera referencia para todos los estudiantes. Por eso, más allá de las grandes reformas legislativas para las que nos convoca el Ministerio, queremos aumentar nuestra comunicación y nuestra presencia en redes, preparando campañas informativas sobre diferentes aspectos, y manteniendo reuniones periódicas con los miembros más allá de los Plenos.

El 17 de abril se celebraba el primer pleno de esta legislatura del CEUNE con la ausencia de su Presidenta la Ministra de Ciencia, Innovación y Universidades. Los temas que presentó cómo retos para esta legislatura el Secretario de Estado fueron: Mejorar la internacionalización y la calidad de los títulos. Mejora del sistema de becas. Mejorar la carrera profesional en la universidad y estabilizar al PDI. Incrementar la financiación del sistema universitario. ¿Está el estudiantado en la agenda de la política universitaria?

En el último Pleno del CEUNE muchos de los presentes manifestamos nuestra incomodidad por la cancelación de la Ministra solo unos días antes. Aunque es cierto que no cambia en nada el trabajo que pueda hacer el Ministerio y que tenía un compromiso ineludible, la carga simbólica de su ausencia es bastante evidente. Desde la Comisión Permanente lo que verdaderamente queremos es que se inicie un trabajo constante con nosotras, ya que el CEUNE lleva parado algo más de un año. Lo primordial es empezar a trabajar por el estudiantado universitario que más lo necesita, esté la Ministra o no en la foto.

Además, en muchos de esos temas, aunque afecten a la comunidad universitaria en general, el estudiantado tiene mucho que decir. Quizá nuestra preocupación no radique tanto en los retos que se van a abordar sino en cómo abordarlos. Creemos que para transitar a una universidad mejor tenemos que dejar de considerar al estudiantado como un agente externo que de vez en cuando enmienda o propone segmentos concretos de la universidad, sino que tengamos una presencia clara y una voz amplia desde la base de todos los proyectos.

Debemos seguir ampliando los derechos del estudiantado y abordar medidas concretas en materia de salud mental, conciliación, metodologías docentes, participación, igualdad y diversidad que realmente cambien el día a día del estudiantado en las aulas

Aun así, es cierto que echamos en falta medidas más allá de las becas. Debemos seguir ampliando los derechos del estudiantado y abordar medidas concretas en materia de salud mental, conciliación, metodologías docentes, participación, igualdad y diversidad que no se queden en meros informes de diagnóstico, sino que realmente cambien el día a día del estudiantado en las aulas.

¿Qué papel le corresponde al estudiantado en la transformación de las universidades a las necesidades del siglo XXI?

Sin duda, el papel que nos corresponde a las estudiantes es seguir reivindicando la universidad como espacio político y social. Es fundamental que continuemos trabajando contra la mercantilización de la educación superior. El estudiantado juega un papel crucial en el día a día y en la transformación de las universidades. Su participación activa y su capacidad de influir en diversos aspectos del entorno educativo son fundamentales para asegurar que las instituciones académicas se mantengan relevantes y efectivas en un mundo en constante cambio.

Alguno de los aspectos que más destacamos y demandamos son los relativos a la voz y participación en la toma de decisiones de la universidad, la adopción y adaptación de las nuevas tecnologías, la promoción de la inclusividad y la diversidad y la defensa de la Calidad Educativa y la accesibilidad a la misma. El estudiantado debe ser un agente activo y dinámico en la evolución de las universidades. Su compromiso y participación pueden impulsar cambios significativos que preparen mejor a las instituciones para enfrentar los desafíos y aprovechar las oportunidades.

Bogotá. Colombia AGHM

CEUNE reúne al estudiantado de las universidades públicas y privadas ¿Cuáles son las diferencias fundamentales en la problemática de unos y de otros? ¿Qué une al estudiantado de las universidades públicas y privadas?

El estudiantado universitario tiene, sobre todo, problemáticas y situaciones comunes en todas las universidades. Las cosas que nos separan muchas veces no las decidimos nosotros, sino que se establecen regímenes independientes en la legislación nacional.

El acceso a las becas públicas, por ejemplo, es uno de los asuntos cruciales actualmente, aunque no afecte a todo el estudiantado universitario. Es normal que en estos debates sean mayoritariamente las universidades públicas las que participen, pues atañen al estudiantado al que representan.

Las universidades de los países occidentales bullen por la guerra de Gaza, como antes por los combustibles fósiles o por el “Me too” impulsadas por el estudiantado ¿Qué hace diferente a las universidades españolas?

Creemos que es muy peligroso asumir que, por no tener una gran presencia mediática, el estudiantado universitario español no es crítico o no genera focos de opinión sobre temas en los que estamos muy concienciados. Sabemos bien que los y las estudiantes tienen una conciencia sobre los hechos que ocurren a su alrededor y son capaces de alzar la voz.

Sin embargo, sí es cierto que no siempre disponemos de todos los espacios necesarios para que este tipo de reflexiones surjan entre, por y para el estudiantado. La vida asociativa en muchas de nuestras universidades es aún nula y muchos estudiantes no son conscientes del poder que tiene su voz. Queremos trabajar activamente para que cada vez más estudiantes puedan implicarse y tengan espacios para generar identidad. Esto pasa, eso sí, por la cesión de espacios autogestionados por estudiantes, por una formación crítica y por una mejor compatibilidad de los estudios con otras actividades que son tanto o más formativas.

En general, sentimos que hay mucho miedo en las universidades hacia una actividad política ferviente del estudiantado. Desde el CEUNE siempre se ha defendido una representación apartidista, pero jamás una universidad apolítica. Si las universidades dejan de ser lugares donde formar un pensamiento crítico, donde poder conformar una opinión y utilizar la voz para debatir, analizar y llegar a consensos, ¿qué otros habrá?

Queremos trabajar activamente para que cada vez más estudiantes puedan implicarse y tengan espacios para generar identidad

¿Qué haría falta para que el asociacionismo tuviera en España una relevancia en la experiencia universitaria de cada estudiante y en el impacto en el entorno social de cada universidad equivalente a el que tiene en las universidades anglosajonas?

Es cierto que nuestro modelo es diferente y, si bien no existe esa pertenencia tan marcada a la vida asociativa, también estamos muy orgullosos de tener un modelo menos elitista y que permita mantener una vida más allá de los límites del campus.

El estudiantado en nuestro país no quiere tener que renunciar a la vida para ser universitario, pero es verdad que mejorando los horarios, reduciendo o concentrando mejor las horas de clase y dotando a nuestros centros de más espacios propios, habría un mayor asociacionismo. Hay muy pocas universidades en España en las que las asociaciones tengan presupuesto y permisos suficientes para hacer todo lo que quieran, y así es muy difícil que se genere pertenencia.

El Estatuto del Estudiante Universitario de 2010 es considerado un texto de referencia internacional en cuanto a los derechos del estudiantado ¿Cómo ha incidido catorce años después en la vida universitaria? ¿Es necesaria su modificación?

Siempre hemos dicho que tenemos que estar muy agradecidas con esos estudiantes que en su día se reivindicaron y consiguieron la creación del CEUNE y la redacción del Estatuto del Estudiante Universitario. El texto fue en su momento muy ambicioso y aún hoy sigue recogiendo más derechos y facilidades que muchas normativas de evaluación de las universidades.

Sin embargo, desde hace varios años venimos advirtiendo de la necesidad de una modificación, especialmente tras la implantación de la LOSU. No solo para regular nuevos derechos como el paro académico, sino también para mejorar muchas otras condiciones. Algunos de los aspectos que consideramos cruciales y que actualmente no se recogen en el Estatuto del Estudiante Universitario son:

● Establecer medidas que garanticen un sistema de calificación acorde a la evaluación continua.

● Asegurar, en el caso de estudiantes con discapacidad, el derecho a las adaptaciones de acceso, organizativas y metodológicas, a la provisión de los apoyos necesarios, tanto en entornos presenciales como virtuales, así como a la accesibilidad física, sensorial (visual y auditiva), a la información y a la comunicación.

tenemos que estar muy agradecidas con esos estudiantes que en su día se reivindicaron y consiguieron la creación del CEUNE y la redacción del Estatuto del Estudiante Universitario

● El uso de las lenguas cooficiales en el ámbito universitario, debemos de ser informados de las lenguas de impartición de la titulación previamente al plazo de matrícula, a recibir una docencia en la lengua de impartición en la que se ha matriculado el estudiantado y consta en la guía docente.

● Participar activamente en los mecanismos de garantía de calidad de la docencia y la evaluación, y los sistemas internos de garantía de la calidad.

También debemos tener un papel en las comisiones responsables de elaborar o modificar la memoria de los títulos universitarios.

● Posibilitar el cursar estudios a tiempo parcial, garantizando las medidas que sean necesarias para una correcta la evaluación y docencia en esta modalidad.

● A contar con unos servicios universitarios suficientes, de calidad, accesibles, inclusivos y con recursos para poder atender a todas las necesidades.

Bogotá. Colombia. AGHM

La participación del estudiantado tanto en la definición de sus objetivos de aprendizaje como en la gestión de las universidades y en su relación con la sociedad son mandatos que emanan del artículo 27 de la Constitución. Sin embargo, ¿sigue tratándose con condescendencia a los estudiantes por los responsables universitarios?

Ha habido un cambio generacional grande en los equipos de gobierno de nuestras universidades, y se ha notado una actitud más receptiva en muchos casos. Sin embargo, cuesta aún mucho que nuestra opinión se tome en pie de igualdad para la mayoría de los temas.

Solemos bromear con que, cuando algún profesor llega a un cargo de gestión, siempre hay unos meses de condescendencia en el que nos vuelven a explicar cómo funciona la universidad hasta que por fin comprenden que podemos ponernos a trabajar, pero esto no debería hacernos tanta gracia. Quienes ya llevamos un tiempo en representación estudiantil sabemos que se nos exige demostrar un trabajo y un conocimiento que muchas veces otros colectivos no requieren, y vemos cómo muchos compañeros se queman por el camino.

Con insistencia y tesón hemos conseguido participar poco a poco en muchas decisiones, pero la rápida renovación de la representación estudiantil obliga a ofrecer una formación constante a los nuevos estudiantes si no queremos que se pierda mucho de lo conseguido. La mayoría de docentes nos recuerdan que ellos también fueron en su día estudiantes, pero si se notara un poco más, quizá las cosas irían un poco más rápido.

Quienes ya llevamos un tiempo en representación estudiantil sabemos que se nos exige demostrar un trabajo y un conocimiento que muchas veces otros colectivos no requieren

¿Cuáles son las principales restricciones a la equidad en el acceso y permanencia al sistema universitario público a las que se enfrentan los jóvenes españoles?

Aunque suene muy genérico, son las condiciones de vida y sus dificultades. Dos tercios de los estudiantes universitarios, además, trabajan. Este dato nos hace mucho más conscientes de la realidad social de nuestro país. Hace falta que encontremos formas de mejorar progresivamente y con urgencia las condiciones socioeconómicas de nuestros estudiantes, no solo a través de becas, sino con más servicios gratuitos y con mejores oportunidades.

Además, aun con estas estadísticas, la mayoría de titulaciones y universidades nos siguen exigiendo una dedicación completa para llegar a los resultados que se consideran mínimos, multiplicando la presión y dificultando el verdadero aprendizaje en las aulas. Hasta que no generemos un modelo universitario menos demandante y compatible con la vida, cada vez menos estudiantes universitarios querrán y podrán serlo.

¿Está cambiando la conflictividad interpersonal entre profesorado y estudiantado y entre los propios estudiantes?

Tras la aprobación de la Ley de Convivencia Universitaria todos parecíamos estar hablando de un cambio de modelo en nuestras universidades, en el que se iba a abandonar al fin el conflicto por oposición para dar lugar a una cultura de la mediación. Sin embargo, una vez pusimos en marcha todos los medios y se aprobaron las nuevas normativas de convivencia, parece que no hemos tenido los resultados que esperábamos.

Nos preocupan los datos de las universidades, donde las comisiones de convivencia se convocaron apenas dos o tres veces en el curso pasado. También creemos que nuevos sistemas de mediación y comunicación de incidencias entre el profesorado y el estudiantado, que las Delegaciones de Estudiantes gestionan de forma anónima (como el Mistral en la UPV, el Evalúa de la UPM o el METIS de la UAH) pueden ser especialmente útiles para detectar mejor los problemas y solucionarlos mediante un consenso que evite reacciones desmedidas de alguna de las partes.

En las universidades falta formación y falta información, y desde la representación estudiantil queremos encabezar el cambio hacia esta cultura de la mediación, aunque tenga que ser mucho más progresivo de lo esperado

En las universidades falta formación y falta información, y desde la representación estudiantil queremos encabezar el cambio hacia esta cultura de la mediación, aunque tenga que ser mucho más progresivo de lo esperado. Y no solo en estos términos, seguimos trabajando también por llegar poco a poco a una cultura de la calidad y a una reflexión crítica que no solo nos haga mejores estudiantes, sino también personas más despiertas y conscientes del mundo en el que viven.


Participa en la II encuesta sobre experiencia del estudiantado en el Sistema universitario español del Observatorio de Espacios de Educación Superior


En la elaboración de las respuestas a este entrevista se ha involucrado toda la Comisión Permanente de CEUNE.


Alfonso González Hermoso de Mendoza

Lucía Bécquer

Espacios de Educación Superior está dirigido a poner en contacto a las personas e instituciones interesadas en la sociedad del aprendizaje en Iberoamérica y España.