Inovación social, la otra función de las universidades

Innovacion social el papel de la Universidad y los procesos de cambio

Mark Evamy

En un contexto marcado por la complejidad de los desafíos, la innovación social ha emergido como paradigma para transformar las estructuras sociales a través de prácticas colaborativas y adaptativas. El diseño e implementación de ecosistemas de innovación social requieren marcos teóricos robustos y abre interrogantes: ¿qué papel desempeñan las instituciones de Educación Superior? ¿la innovación social como práctica social conlleva procesos de cambio profundo?

ADIANEZ GONZÁLEZ PARDO


Las universidades están llamadas a ser un actor clave para la construcción de un modelo de desarrollo sostenible. Esto se debe a la capacidad que tienen quienes integran las universidades de abordar la interacción entre los distintos actores que componen un sistema social.

El caso de las universidades de América Latina es particularmente interesante, debido a que están inmersas en contextos muy desafiantes, en los cuales se puede ver cómo los movimientos sociales están cuestionando, y replanteando las instituciones y el modelo de desarrollo de países de la región.

La innovación social expande los paradigmas contemporáneos de desarrollo, caracterizando la dinámica de transformación en las relaciones sociales como innovación. La articulación de actores en redes sociales de conocimientos, que se establece a partir de los vínculos cada vez más sólidos de la universidad y la sociedad para dar respuesta a las necesidades sociales es lo que tipifica a este tipo de innovación.

Para analizar los sistemas de innovación social, este estudio incorpora la aproximación que se hace desde las ciencias biológicas a los ecosistemas acuñado por Arthur Tansley en 1935, definiéndolo como:  unidad básica de la naturaleza, donde se consideran todos los factores físicos que forman el hábitat.

Las universidades están llamadas a ser un actor clave para la construcción de un modelo de desarrollo sostenible

Gatica, Soto y Vela (2015), sugieren la posibilidad de instrumentalizar el término de ecosistemas de innovación social; entendiéndolos como sub-sistemas sociales, que estarían enfocados en la satisfacción permanente de nuevas necesidades de las comunidades y los territorios. Lo que asumido desde un principio dialéctico de Sociología Económica implica analizar cada uno de los componentes de los sistemas locales como categorías independientes.

Para ello es necesario desentrañar el papel de las universidades, teniendo en cuenta que la relación entre la universidad, Centros Universitarios Municipales, empresas estatales, las MIPYMES (Micro, Pequeñas y Medianas Empresas), proyectos de desarrollo local (PDL) es fundamental para el desarrollo territorial en el contexto cubano.

En espacios híbridos entre la Sociología y la Economía se ha prestado especial interés a la temática de la innovación. Sin embargo, desde la Sociología existe una cierta resistencia al abordaje de la innovación social, ya que todo proceso de innovación es intrínsecamente social.

Sin embargo, la innovación social se erige como un cuerpo teórico, una teoría integrada que sirve de marco de análisis para explicar procesos de cambio social (incluidos los procesos de desarrollo) https://doi.org/10.5944/ts.6.2020.29157. Esta autora ha podido situar los antecedentes sociológicos más cercanos a este enfoque en la llamada Sociología de la tecnología y el Programa Fuerte de Sociología del Conocimiento.

En las revisiones bibliográficas se aprecia una dispersión teórica, que dificulta las precisiones conceptuales en torno a la IS, mientras que en las investigaciones al respecto se revela una tensión constante entre los aspectos teóricos y aplicados (Hernández et al., 2023).

La IS precisa de la concurrencia de diferentes tipos de actores, aunque el liderazgo de unos estará determinado por el poder (asumido como capacidad para actuar e introducir cambios que se determina por el acceso a los recursos) y el acceso al capital social, en una relación determinante y mutuamente influyente con la economía informal.

Se han analizado 18 modelos e iniciativas sobre el tema en el área de América Latina, el 56% de ellos aplicados al ámbito local o comunitario. De este análisis se ha concluido que prevalecen los estudios de caso y los que son resultado del esfuerzo de organizaciones no gubernamentales con fines sociales.

Se ha enfocado desde el impacto social de las empresas y muy relacionada con la teoría del cambio social, desde la perspectiva del emprendimiento social, la cooperación y la autogestión, así como la inclusión social y digital. En las diferentes generaciones de modelos, no se describen del todo los factores del entorno socioeconómico. Sin embargo, el Modelo PCIS contempla las PYMES, lo que adquiere relevancia en el contexto cubano actual, marcado por la diversificación de los actores económicos.

América Latina y El Caribe es una región retenida en tres trampas de desarrollo: baja capacidad para crecer, elevada desigualdad y baja movilidad social, escasas capacidades institucionales y gobernanza poco efectiva

América Latina y El Caribe es una región retenida en tres trampas de desarrollo: baja capacidad para crecer, elevada desigualdad y baja movilidad social, escasas capacidades institucionales y gobernanza poco efectiva (Comisión Económica para América Latina y el Caribe [CEPAL], 2024).

A nivel internacional, las iniciativas que priorizan la integración de la innovación en las relaciones sociales, tienen una especial relevancia y efectividad a nivel local y comunitario con la integración de la sociedad civil como un nuevo actor, que durante décadas ha sido excluida.

Mientras que, en Cuba las estructuras de organización social y mecanismos de integración subyacen como una capacidad de innovación social inherente al sistema socioeconómico establecido. Sin embargo, requieren de una práctica sistemática para dinamizar las capacidades existentes y crear otras para el diseño de políticas con un enfoque innovador a escala social.

La estrategia del gobierno cubano hoy, consiste en orientar socialmente el desarrollo económico, lo que, basado en los supuestos teóricos de la Sociología Económica, requiere la comprensión de que los procesos económicos no son homogéneos y están fuertemente determinados por las relaciones sociales en las que se “incrustan” (Portes, 2013). Por lo tanto, constituye una necesidad potenciar estrategias y prácticas de innovación social, para determinar características, principios y premisas, así como establecer regularidades, ver cómo se manifiestan o expresan, en cada contexto particular.

constituye una necesidad potenciar estrategias y prácticas de innovación social, para determinar características, principios y premisas, así como establecer regularidades, ver cómo se manifiestan o expresan, en cada contexto particular

Estos planteamientos revelan la necesidad de concretar teorías y abordar un modelo de innovación social, contextualizado a la realidad Latinoamericana que sirva de marco analítico para la realización de abordajes experimentales, y que contribuya a la sistematización en la generación de prácticas socialmente innovadoras.

En Cuba no se ha encontrado una estructura ajustada y contextualizada a los entornos colaborativos funcionales a formalizar que demanda cada contexto. Es así como, desde la perspectiva de las ciencias sociales, partiendo de las bases de los sistemas adaptativos complejos, esta autora plantea un ecosistema de innovación social.

Este se expresa a través de la creación de un escenario/plataforma socio – económica que favorece y fomenta la interacción entre actores en el nivel que corresponda, basado en el principio de orientación social de las acciones económicas, las relaciones de poder horizontales, la participación activa de la comunidad, la interacción gobierno – universidades – sociedad y la apropiación social del conocimiento y la innovación, para impulsar la competitividad regional. Diseñado como un modelo que combine sostenibilidad económica con objetivos de impacto social.

Para su implementación se encuentra en fase de introducción un procedimiento de gestión de la relación universidad – Centros Universitarios Municipales – gobierno – actores económicos, que como parte de ecosistemas de innovación social contribuya a la sistematización de prácticas socialmente innovadoras.

La universidad puede ser un catalizador poderoso en la transformación de los territorios, actuando como un puente entre el conocimiento académico y la realidad práctica. Esto no solo mejora la calidad de vida de las comunidades, sino que también fortalece la capacidad de los estudiantes y docentes para enfrentar los desafíos contemporáneos.

Para ello los principales desafíos radican en la creación de capacidades para transformar la realidad de una forma innovadora. Proceso bidireccional, al interior de las Universidades (estudiantes y claustro) y con un impacto territorial, sobre todo en los actores que participan, con objetivos diferentes en la de toma de decisiones.


Adianez González Pardo

E-mail: adianez.zoe@gmail.com

ORCID: https://orcid.org/0009-0005-2090-3527

Profesora Auxiliar en Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales Universidad de Ciego de Ávila Máximo Gómez Báez (Institución de Excelencia en la Educación Superior cubana)


Referencias Bibliográficas

Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) (2024). Perspectivas del Comercio Internacional de América Latina y el Caribe. www.cepal.org/es/publicaciones/apps

Gatica, S., Soto, W. & Vela, D. (2015). Ecosistemas de innovación social: el caso de las universidades de América Latina. Santiago de Chile. https://scholar.google.es/scholar?oi=bibs&cluster=192571901873055031&btnl=1&hl=es

Hernández Ascanio, J., Aja Valle, J., Medina Viruel, M. J., & Rueda López, R. (2023). Fundamentación teórica de la innovación social: El problema de la modelización en un campo de estudio sin consolidar. CIRIEC-España, revista de economía pública, social y cooperativa, (108), 131. https://doi.org/10.7203/CIRIEC-E.108.21451

Portes, A. (2013). Sociología Económica. Una investigación sistemática. Centro de Investigaciones Sociológicas Madrid. https://books.google.es/books?hl=es&Ir=&id=i8SnAgAAQBAJ&oi=fnd&pg=PA13&ots=VUrV-osQld&sig=EyetVNqJKJunqWCy-Je-0aAHI5s#v=onepage&q&f=false

Tansley, A., (1935). The Use and Abuse of Vegetational Concepts and Terms. Ecology, 16(3), 284-30

Referencias sugeridas:

González Pardo, A.; Carballo Ramos, E. & Carballo Cruz, E. (A) (2024). Creación de capacidades en un contexto de innovación social para el desarrollo local. Cooperativismo y Desarrollo, 12 (1) e677. https://coodes.upr.edu.cu/index.php/coodes/article/view/677

González Pardo, A., Carballo Cruz, E. & Carballo Ramos, E. (B) (2024). Innovación social y desarrollo socioeconómico local: un enfoque de sistemas complejos. Universidad & ciencia, 13(3), 220-234. URL: https://revistas.unica.cu/index.php/uciencia/article/view/8702  DOI: https://doi.org/ 10.5281/zenodo.14552380

González Pardo, A.; Carballo Ramos, E. & González Cruz, E. (2025). Capacidades de innovación social y desarrollo local: Una perspectiva sociológica en ecosistemas de innovación. Universidad y Sociedad, 17(1), e4973. https://rus.ucf.edu.cu/index.php/rus/article/view/4973

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