«Universidad, Gaza y genocidio: una ecología de guerra»

@acampadapalestinaupv

El mes de mayo de 2024 ha dado lugar a importantes cambios en las posiciones de las universidades del Estado español respecto al genocidio en Gaza. La acción directa y las reivindicaciones de las distintas acampadas de estudiantes surgidas por todo el estado fueron respondidas el 9 de mayo por la CRUE (Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas). El comunicado invitaba a “suspender los acuerdos de colaboración con universidades y centros de investigación israelíes que no hayan expresado un firme compromiso con la paz y el cumplimiento del derecho internacional humanitario”. No mucho después, los consejos de gobierno de las universidades de Granada, Jaén, Barcelona y Valencia, entre otras, materializaron nuevos comunicados más allá de la tibia recomendación de la CRUE.

VARIOS AUTORES


Unas semanas antes, la Universitat de València aceptaba la propuesta del colectivo CiDeMUV (Ciencia y Derechos Humanos de la Universitat de València) para dar un paso más allá, al invitar al entonces proscrito por orden de Alemania, Dr. Ghassan Abu Sittah, médico cirujano y rector de la Universidad de Glasgow. La invitación se materializó el pasado viernes 31 de mayo, con objeto de impartir la conferencia “La ecología de guerra: Gaza como ejemplo definitivo”. 

El acto con el Dr. Abu Sittah, co-organizado junto a los colectivos que representamos, CiDeMUV y la Red Universitaria por Palestina (RUxP), permitió conocer y clarificar importantes planteamientos en el momento de entender la acción genocida sobre el pueblo palestino. El pasado 10 de abril, Francesca Albanese – la Relatora Especial de Naciones Unidas para los territorios palestinos ocupados – argumentó por qué debíamos usar la palabra genocidio, y no otra, desde el marco legal e internacional para condenar los ya ocho meses de masacre en Palestina.  En la presente ocasión, a través de las palabras del rector de la Universidad de Glasgow, pudimos comprobar cómo el genocidio no solo se ejerce mediante el uso de una gran violencia militar. La masacre sobre la población palestina conforma toda una ecología de guerra basada en la destrucción de la infraestructura física, y de los entornos biológicos y sociales. Por medio de estas tres dimensiones del asedio a Gaza por el Estado de Israel se construye toda una biosfera genocida, que incluye la destrucción del pasado, el presente y el futuro de la población palestina.

Precisamente, confirmando las conclusiones de investigadoras como Maya Wind, el Dr. Abu Sittah explicó por medio de esta triple acción de la ecología de guerra como “las universidades israelíes están totalmente compenetradas con el ejército israelí. No existe una línea que las separe”. Hay un vínculo existencial entre la actividad universitaria israelí y su compromiso militar. Es desde esta constatación que debemos presionar a todos los consejos de gobierno universitarios que, durante este pasado mayo, comenzaron a suspender las relaciones con las instituciones universitarias de Israel. Estos posicionamientos, como ilustró el Dr. Abu Sittah, no deberíamos pronunciarlos como exigencias morales humanitarias sino por una justicia social solidaria, puesto que la consolidación de la biosfera genocida abre un nuevo orden mundial donde los derechos humanos son cada vez más irrelevantes. Asistimos por tanto a la pugna por un modelo de política social sostenida por la incorporación de sofisticadas tecnologías de control, represión y asesinato, vendidas como testadas en combate (en Palestina), y exportadas desde Israel para incorporarlas sobre todos los sectores de población vulneralizada, tanto en el sur como en el norte global. El Dr. Abu Sittah citaba a Gustavo Petro: “Gaza es un espejo de nuestro inmediato futuro”. Parar el genocidio y la ocupación colonial no es por tanto un compromiso caritativo, sino un deber y un reto colectivo que persiguen estrechar un vínculo solidario internacional.

La incorporación de este sentir solidario internacional es precisamente el revulsivo que puede hacer frente a una represión cada vez más tecnologizada en todas nuestras sociedades. La represión colonial da forma a una de sus expresiones más violentas y despiadadas. La necesaria deshumanización del colonialismo hunde sus raíces en la eclosión racista: la asunción de cualquier superioridad moral se sitúa como origen de coordenadas desde donde se construye toda forma de represión

El discurso del Dr. Abu Sittah, como revulsivo crítico y científico contra esa manifestación de supremacismo, a través del análisis de todos los datos recogidos en su experiencia – vivida en primera persona en los hospitales de Gaza durante las primeras fases del genocidio – llenó y dotó de sentido al Aula Magna del Centre Cultural de La Nau, la sede histórica de la Universitat de València. Fuimos muchas las que, en esa tarde, nos sentimos orgullosas de una comunidad universitaria que se sentía crítica pero también diversa. Nuestra responsabilidad sobre el tema, como comunidad universitaria de análisis, de investigación y de desarrollo tecnológico es central. En una reciente columna publicada en el London Review of Books se enunciaba que “la fantasía de la producción de soluciones puramente tecnológicas queda estrechamente ligada al deseo de eliminar la responsabilidad política y social sobre la vulnerabilidad humana”. La implantación tecnológica como forma aislada de interacción social, ya sea en su versión solucionista, prometeica o transhumana, tratan de separar la tecnociencia de su necesaria implicación socio-política.

Durante la visita del Dr. Abu Sittah a la Universitat de València nuestro colectivo organizó una breve visita satélite a la Acampada Palestina emplazada en la Universitat Politécnica de València (UPV). Los estudiantes resistían a la inamovible posición del equipo de gobierno de dicha universidad. La acampada agradeció la visita y las cálidas palabras de ánimo y apoyo pronunciadas por el rector de la Universidad de Glasgow. Se estableció un diálogo orgánico entre anfitriones e invitado, en parte explicado por el modo de selección del cargo de rector en las universidades del Reino Unido, elegido por el voto directo del estudiantado. La imagen naturalizada del rector dialogando con sus apadrinados en los espacios abiertos del campus de la UPV, aunque fuesen de otra universidad y otro país, supone una imagen que en nuestras instituciones desgraciadamente ocurre con mucha menos frecuencia.

Hemos naturalizado los discursos que se construyen mediante la contestación agresiva, rápida, tensa o contundente. Pero existen otros tipos de herramientas políticas, como pueden ser los agradecimientos, que permiten abordar discursos complejos, sutiles y muy políticos. Mensajes que no niegan ni el disenso ni el conflicto, pero los abordan activando unos vínculos personales más cercanos, o incluso más reales. Por ello, y como miembros de nuestros colectivos CiDeMUV y RUxP expresamos nuestro agradecimiento a las personas y los órganos universitarios que hicieron posible este encuentro presencial y online con el Dr. Abu Sittah, así como a todos los colectivos y agentes sociales que participaron en esta acción de confrontación académica y dialéctica, que claramente impulsa el debate y el sentido crítico.

En primer lugar, y como no podía ser de otra manera, queremos agradecer el esfuerzo del Dr. Abu Sittah, por encajar en su apretada agenda este acto en Valencia, por su análisis, cercanía y su compromiso con la libertad del pueblo palestino incluso ariesgando su vida y carrera profesional.

Hemos de agradecer intensamente la presencia y la participación de la comunidad palestina en Valencia. En primer lugar, agradecemos su empuje y su energía que nos ha permitido superar el aislamiento disciplinar de los anquilosados surcos académicos. La terrible situación en Gaza, pero también la fuerza y determinación del pueblo palestino nos impulsa a superar estos surcos para trabajar codo con codo físicas con historiadoras, químicas con filólogas, artistas con economicistas, … en las clases y en las calles. Esta dinámica demuestra que nuestra labor de formación de conocimiento siempre quedará coja si no es capaz de incluir las insustituibles aportaciones que suceden más allá de las muy frecuentemente jerarquizadas paredes de la academia. 

El espacio universitario actual dista mucho de ser un foco de debate político en ebullición, pero la movilización palestina en nuestras universidades nos ha permitido recordar aquellas palabras de Michel Foucault: “Donde hay poder hay resistencia”. La Universidad que queremos vislumbrar descentraliza el conocimiento para formar esa red de voces expertas, usuarias, políticas y activistas que forman parte de nuestros colectivos universitarios. El pueblo palestino no es solo la principal voz interpelada en el tema que nos atañe, sino que su portavocía en la acción universitaria es principal e insustituible. Como tal, nos urge implementar medidas efectivas para detener el genocidio. En una reciente entrevista, Mustafa Barghouti, fundador de la Iniciativa Nacional Palestina, sostiene que “sin sanciones y embargo de armas no se podrán detener las atrocidades de Israel”. Esta fue la misma posición defendida por el propio Dr. Abu Sittah durante el turno de preguntas abiertas en su conferencia, a la que también se suman recientes declaraciones de la relatora Francesca Albanese. La exigencia de las medidas que el BDS impulsa, hoy se articula como una estrategia de frente amplio, también desde el contexto de la universidad mediante el BDS Académico.

Seguidamente, queremos agradecer a la rectora, la Dra. Mª Vicenta Mestre, y a su gabinete, su total apoyo para celebrar este importante acto. Sin su presencia la actividad habría perdido gran parte de su sentido. Agradecemos sinceramente su buena disposición, talante y su conocimiento durante toda la extensión de la jornada. También en esa misma dirección, agradecemos a la vicerrectora de Cultura i Sociedad, Ester Alba Pagán, a la vicerrectora de Sostenibilidad, Cooperación y Vida saludable, Pilar Serra Añó, al vicerrector de Ordenación Académica y Profesorado, Ernest Cano Cano, y junto a ellas a la periodista Dra. Lola Bañón, su compromiso personal con la actividad. Junto a ellas a los y las trabajadoras del Taller de Audiovisuales y el equipo de traducción simultánea del Centro de Idiomas de la Universitat de València, el equipo del Centre Cultural de La Nau, todo el equipo de gestión del gabinete de la rectora. Todas han dedicado esfuerzo, medios y cariño en consolidar un programa que garantizara tanto apertura, alcance como transversalidad. 

Sin duda, agradecemos también la asistencia y la participación del estudiantado de nuestra universidad. Están, como señaló el mismo Dr. Abu Sittah, “siempre en el lado correcto de la historia”. La emergencia de las acampadas durante los pasados meses de abril y mayo ha sido el detonante principal para que todos estos avances se formalicen con comunicados cada vez más contundentes y más justos. La comunidad universitaria es deudora de su esfuerzo, su compromiso y su valentía. Durante la jornada, el estudiantado cortó la intervención de la rectora para leer y entregarle una nueva carta con sus exigencias. Su lista recoge las reivindicaciones que consideran que han de incorporarse para poder cerrar un ciclo que aún no queda del todo completado en la Universitat de València. Unas reivindicaciones que se alinean con las mismas posturas defendidas por CiDeMUV y RUxP en nuestro turno de exposición, pronunciado por la compañera Dra. Nadia Yahlali, y que en nuestro caso las focalizamos sobre la necesaria constitución de comités de seguimiento paritarios que puedan monitorizar la ejecución y el avance de las medidas aprobadas. La participación del estudiantado, hasta la entrega en mano de su nueva carta a la propia rectora, fue aplaudida por gran parte de la sala.

Finalmente, agradecemos la colaboración del personal de base universitario, de todos los representantes del PDI (personal docente e investigador) y del PTGAS (personal técnico, de gestión y de administración y servicios) que han trabajado infatigablemente para que esta conferencia se pudiese organizar más allá de los espacios locales. Con su colaboración, la conferencia del Dr. Abu Sittah se proyectó en 18 de los espacios universitarios del Estado español pertenecientes a la RUxP, y por medio de su difusión digital hacia otros espacios internacionales. Esta es una forma de consolidar la solidaridad internacional, a través de acciones interuniversitarias coordinadas, fruto del compromiso del PDI y del PTGAS.

Una lista de agradecimientos no es un asunto menor. Forma parte esencial del sentido de las acciones inter e intra-universitarias que queremos expandir y multiplicar. Nuestro objetivo es poder repetir estas actividades con programas que combatan el epistemicidio, el colonialismo y el imperialismo desde nuestras redes de conocimiento y solidaridad internacional. Nancy Fraser señala que “las luchas en solidaridad con Palestina han cobrado una importancia crucial”. Y prosigue apuntando que somos los colectivos en lucha a quien “nos corresponde impulsar la narrativa que fomenta esta solidaridad”. 

El epistemicidio en Gaza, la destrucción sistemática de los saberes, de las tecnologías y de todo el sistema y las infraestructuras educativas de la población palestina, impacta como negación a su futuro. Sin embargo, el epistemicidio comienza mucho antes, en el momento en que se desacredita la soberanía de su conocimiento, su cultura y la forma de vida del otro. Cuando se niega toda forma de diversidad, o lo que es lo mismo, la libertad colectiva. El Dr. Jorge Ramos Tolosa, historiador de la Universitat de València, sintetiza esta relación al máximo:  “colonialismo es epistemicidio”. 

La acción genocida representa el caso más extremo de este repliegue negador. Se convierte en una maquinaria de destrucción de toda la infraestructura física y de la comunidad humana que sostiene la vida en Palestina. Como colectivo científico y crítico hemos de señalar que el uso de la innovación y las nuevas tecnologias está siendo un importante vector del genocidio en Gaza. El Dr. Abu Sittah explicó que la violencia colonial ha de ser performativa, más allá de su aspiración utilitarista. El ejército ocupante Israelí ha usado cuadricopteros armados diseñados por la Universidad de Tel Aviv, haciéndolos merodear por las inmediaciones de los hospitales de Gaza con el objetivo de disparar y asesinar a la población que trataba de acceder a las instalaciones sanitarias. Los cuadricopteros armados llegaron a entrar dentro de los mismos hospitales para disparar al propio personal médico. Vemos que existe una correlación completa entre la innovación tecnológica desarrollada en las universidades israelís y la destrucción definitiva del pueblo palestino. Este uso de la tecnología, la investigación y la innovación resulta en ningún modo aceptable. La Red Universitaria por Palestina ha firmado junto a otras tres plataforma europeas de colectivos académicos en apoyo al pueblo palestino una carta dirigida a Josep Borrell y Iliana Ivanova, el Alto Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad y la Comisaria de Innovación, Investigación, Cultura, Educación y Juventud, respectivamente. En ella instamos a la UE y sus órganos a que dejen de ayudar a Israel suspendiendo toda colaboración y su financiación en el ámbito de la I+D+i.

El objetivo principal de las instituciones educativas, incluidas las universitarias, debe ser el opuesto antagónico a la matanza: aspirar a abrir debates y conversaciones que se activen desde el disenso. La normalización del disenso permite impulsar la conversación, elemento esencial de la construcción de nuevos conocimientos. Más aún teniendo en cuenta que el conocimiento generado tanto dentro como fuera de nuestras instituciones universitarias contiene una nada obvia relación social. El contexto de investigación tecnológica es central en este asunto. El filósofo Yuk Hui propone nuevas rutas de “tecnodiversidad” para superar los agotados procesos de la modernización productiva, tan frecuentemente vinculados con la violencia colonial, como la que hoy actúa de forma genocida en Gaza. Este tipo de proyecto de diplomacia epistémica y múltiples cosmotécnicas supone un enorme pero necesario objetivo que invita a la acción a todas nuestras instituciones universitarias y órganos de gobierno. 

La actividad universitaria hoy debe ampliar el significado de solidaridades completas e internacionales por medio del Boicot Académico a las instituciones universitarias y científicas de Israel. La posibilidad de una Palestina libre, soberana y de pleno derecho emerge como eje de referencia de ese futuro compartido que ha de ser construido entre todos. Una Palestina libre se abre como horizonte de solidaridad y justicia social internacional. 

Cartel de la conferencia La ecología de guerra: Gaza como ejemplo definitivo impartida por el Dr. Abu Sittah en el Aula Magna del Centre La Nau de la Universitat de València. Fuente: RUxP


  • Guillermo Muñoz Matutano (CiDeMUV & RUxP-Universitat de València)
  • Elena Matamala Zamarro (RUxP-Universitat de València)
  • Chantal Ferrer Roca (CiDeMUV Universitat de València)
  • Nadia Yahlali (CiDeMUV & RUxP-Universitat de València)
  • Safaa Elidrissi Moubtassim (CiDeMUV-Universitat de València)
  • Vicente Calabuig  Alcántara (CiDeMUV-Universitat de València)
  • Nuria Garro Martínez (CiDeMUV-Universitat de València)
  • Agustín Diez Castillo (CiDeMUV-Universitat de València) 
  • Andrea Bombi (CiDeMUV-Universitat de València)

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