La salud mental es, sin lugar a dudas, uno de los pilares del bienestar. Las universidades tienen el deber de proporcionar a los estudiantes las herramientas necesarias para cuidar su salud mental de la misma manera en que les ofrecen una educación de calidad. Sin un apoyo psicológico adecuado, no se puede garantizar el éxito académico ni el bienestar integral de la comunidad universitaria.
GABRIEL SUÁREZ GONZÁLEZ
La salud mental en las universidades, una prioridad según CREUP
La salud mental ha pasado de ser un tema secundario a una prioridad en los últimos años, especialmente en el contexto universitario. La Coordinadora de Representantes de Estudiantes de Universidades Públicas (CREUP) ha manifestado con claridad su postura: es imprescindible que todas las universidades del Estado cuenten con Unidades de Atención Psicológica y Promoción de la Salud. Y no solo es necesario que existan, sino que deben ser de calidad, accesibles y estar adecuadamente financiadas.
La vida universitaria es un período de grandes cambios: los estudiantes enfrentan decisiones trascendentales, mayor responsabilidad, presión académica y social, lo que los hace especialmente vulnerables a problemas de salud mental. Según datos presentados por CREUP, casi la mitad de los estudiantes ha experimentado algún tipo de trastorno mental a lo largo de su vida universitaria. Esto pone de manifiesto la necesidad de garantizar servicios psicológicos dentro de las universidades, ya que la falta de apoyo puede comprometer no solo el bienestar de los estudiantes, sino también su rendimiento académico y, en consecuencia, su futuro.
A pesar de lo alarmante de las cifras, el sistema universitario español sigue sin garantizar la existencia obligatoria de estos servicios en sus centros. El apoyo psicológico sigue siendo opcional y depende de la decisión de cada universidad. Este vacío legislativo, como destaca CREUP, representa un riesgo significativo para la comunidad estudiantil. Sin la implementación de Unidades de Atención Psicológica bien estructuradas, los estudiantes seguirán enfrentándose a barreras para acceder a la ayuda que necesitan.
Según datos presentados por CREUP, casi la mitad de los estudiantes ha experimentado algún tipo de trastorno mental a lo largo de su vida universitaria
¿Por qué es tan crucial la salud mental en la universidad?
Las universidades no son solo espacios de aprendizaje académico, sino también de desarrollo personal y emocional. La juventud es una etapa de la vida marcada por grandes transiciones, y en muchos casos, es en este período donde los problemas de salud mental comienzan a manifestarse o agravarse. Un 50% de los trastornos mentales se desarrolla antes de los 14 años, y un 75% antes de los 18, según datos de la Confederación Salud Mental España. Esto significa que cuando los jóvenes ingresan a la universidad, ya son vulnerables, y la presión académica puede intensificar estos problemas.
Por ello, CREUP insiste en que las universidades deben contar con servicios psicológicos que vayan más allá de la asistencia puntual: deben ser espacios que promuevan la salud mental de manera activa y preventiva. No solo se trata de atender al estudiante cuando ya está en crisis, sino de ofrecer herramientas para gestionar el estrés, la ansiedad y otros desafíos antes de que se conviertan en problemas graves.
La juventud es una etapa de la vida marcada por grandes transiciones, y en muchos casos, es en este período donde los problemas de salud mental comienzan a manifestarse o agravarse
La responsabilidad del Estado y las universidades
La pandemia de COVID-19 ha dejado claro que el bienestar mental es una prioridad global. No obstante, es preocupante que la nueva Ley Orgánica del Sistema Universitario (LOSU) no contemple de manera obligatoria la prestación de estos servicios. Ignorar esta necesidad es una grave omisión, dado que la presión social y académica que experimentan los estudiantes solo parece ir en aumento.
La salud mental no debe ser un privilegio ni un recurso difícil de alcanzar. CREUP ha propuesto que estas Unidades de Atención Psicológica sean de fácil acceso, con personal cualificado y con garantías de calidad. Además, sugiere que estas unidades también sirvan como espacios de formación y prácticas para los estudiantes de psicología, de modo que el aprendizaje y la atención se retroalimenten.
La salud mental es, sin lugar a dudas, uno de los pilares del bienestar. Las universidades tienen el deber de proporcionar a los estudiantes las herramientas necesarias para cuidar su salud mental de la misma manera en que les ofrecen una educación de calidad. Sin un apoyo psicológico adecuado, no se puede garantizar el éxito académico ni el bienestar integral de la comunidad universitaria.

GABRIEL SUÁREZ GONZÁLEZ
Estudia Grado en Periodismo en la Universidad de La Laguna
Vocal de Diseño de Contenido de CREUP






