La entrevista destaca la necesidad de modernizar el vínculo entre secundaria y universidad, superando el enfoque puramente académico. El experto propone un modelo basado en credenciales digitales, habilidades adaptativas y experiencias inmersivas en el mundo real, como el programa IAD. Aboga por eliminar la jerarquía entre lo vocacional y lo académico, señalando que la IA puede ser una aliada clave para personalizar las admisiones y reducir el abandono escolar. Finalmente, subraya que los docentes de secundaria poseen un valor pedagógico infrautilizado que podría enriquecer la enseñanza universitaria ante la actual crisis de sostenibilidad global.
Kevin House es un referente de la educación global. Con más de 30 años de experiencia en liderazgo educativo en África, Europa y Asia, desarrolla su actividad en el Group Education Futures Architect en Education in Motion (EiM), donde dirige la investigación, desarrollo y garantía de calidad de modelos educativos innovadores y sostenibles. Como Associate Professor in Practice en la Universidad de Durham y Chief Learning Architect en School of Humanity, ha liderado proyectos pioneros como el desarrollo de currículos para Green School Education y un nuevo diploma internacional que integra cualificaciones tradicionales con microcredenciales y perfiles de habilidades futuras.
Su pasión por la personalización del aprendizaje, la integración tecnológica y la acreditación digital ha ido dirigida a capacitar a estudiantes y educadores para prosperar en un mundo cambiante, promoviendo arquitecturas curriculares que priorizan competencias adaptativas y experiencias reales. Ha impulsado evaluaciones escolares personalizadas para IB, CIS y otras acreditaciones, siempre abogando por mediciones que valoren lo que realmente importa en la educación
¿Cuáles considera que son los elementos esenciales para que la educación secundaria prepare realmente a los alumnos para la experiencia universitaria, más allá del contenido académico tradicional?
Desde mi perspectiva, creo que la clave reside en un equilibrio entre tres pilares: calificaciones académicas de alto nivel, un crecimiento debidamente validado en habilidades adaptativas o blandas (soft skills) y, por supuesto, experiencias inmersivas en el mundo real. Es precisamente este enfoque integral el que hemos querido plasmar en nuestro nuevo programa, el International Advanced Diploma (IAD), que integra todos estos elementos para el alumno.
¿Cuáles son las principales barreras que impiden a todos los estudiantes considerar de forma realista los estudios universitarios?
Suele haber dos factores determinantes. Por un lado, nos encontramos a menudo con calificaciones académicas que no alcanzan los mínimos exigidos y, por otro, existe una carencia de experiencias tangibles en el mundo real que fortalezcan sus solicitudes de admisión. Ambos elementos son vitales para proyectar una imagen sólida del estudiante.
La Office for Students (OfS) del Reino Unido recomienda la elaboración de Ofertas Contextualizadas (COMA): procesos de admisión que consideran las circunstancias socioeconómicas junto con las notas académicas. ¿Qué importancia concede a estos enfoques para promover una mayor equidad en los grupos desfavorecidos?
Es un tema muy relevante para el sistema educativo en general. Sin embargo, en mi labor actual dentro de un grupo de colegios privados, este aspecto no suele representar un desafío directo para los estudiantes a los que servimos, dado el contexto específico en el que se encuentran.
¿Qué podrían aportar los profesores de secundaria, como educadores, a la enseñanza universitaria?
Estoy convencido de que tienen muchísimo que ofrecer. De hecho, considero que las universidades deberían priorizar mucho más esta colaboración. Muchos profesores de secundaria poseen no solo el conocimiento teórico, sino una destreza pedagógica excepcional que aportaría un valor inmenso a cualquier facultad universitaria, especialmente en los niveles de grado.
La docencia exige una alta competencia profesional. ¿Cómo califica la formación pedagógica de los académicos universitarios?
Es una situación compleja. Me parece que muchas universidades se ven obligadas a priorizar la investigación sobre la calidad de la enseñanza. Esto provoca, en ocasiones, cierta inconsistencia en la forma de impartir las clases. Al final del día, ser un investigador brillante no garantiza necesariamente ser un gran docente; son habilidades distintas que requieren atención por igual.
¿Cuál debería ser la relación entre la formación profesional (vocacional) y la formación universitaria?
Personalmente, creo que con la brecha de competencias que enfrentamos hoy, las universidades deben dejar atrás esa jerarquía obsoleta entre lo académico y lo vocacional. El mundo actual demanda graduados que dominen la teoría, pero que también sepan transferir ese conocimiento a contextos reales. Mantener esa distinción tradicional es casi una forma de ingeniería social que resulta contraproducente en la mayoría de los casos.

En iniciativas como las que usted lidera en Education in Motion, se habla de nuevos modelos de acreditación y de «habilidades del futuro». ¿Cómo deberían las universidades reconocer y valorar estas experiencias y credenciales de secundaria en sus procesos de admisión?
Una solución muy prometedora sería el uso de «carteras digitales» (digital wallets) que agrupen alternativas validadas y confiables a los títulos tradicionales. No obstante, nos enfrentamos a dos grandes retos: la lentitud de las universidades y ministerios para innovar, y la dificultad de regular la confianza en estas credenciales a nivel internacional. Para quienes deseen profundizar en este análisis, colaboré en este capítulo: https://link.springer.com/chapter/10.1007/978-3-658-42948-5_23
Su trabajo conecta la sostenibilidad, la ciudadanía global y el diseño curricular. ¿Qué tipo de proyectos o experiencias de secundaria le parecen especialmente potentes para tender puentes con la universidad en torno a estos temas, y qué papel deberían desempeñar los profesores de ambos niveles en su codiseño?
Me entusiasma mucho lo que estamos explorando al dar a los alumnos acceso a problemas del mundo real mientras aún están en el colegio. A veces caemos en el error de pensar que deben esperar a la universidad para esto, pero muchos jóvenes ya están listos para entender el propósito de lo que estudian. Además, trabajamos en proyectos de alfabetización digital sobre la IA como inteligencia colectiva y en la enseñanza de la teoría de sistemas para que comprendan los límites planetarios y la metacrisis actual.
Desde su experiencia internacional, ¿qué buenas prácticas ha visto en las colaboraciones entre centros de secundaria y universidades (por ejemplo, en orientación, reconocimiento de créditos, proyectos conjuntos) que podrían servir de modelo para replantear esta relación en otros sistemas educativos?
A través del programa IAD, estamos forjando vínculos estrechos para que las instituciones de educación superior interactúen con nuestros estudiantes mediante clases magistrales y boot camps. También estamos impulsando residencias inmersivas donde los alumnos viven el campus y trabajan con profesores destacados. El objetivo final es que todo este aprendizaje sea formalmente validado y reconocido por las universidades al momento de la admisión.
¿La inteligencia artificial acercará o alejará la educación secundaria de la universitaria?
Es una pregunta fascinante. Me inclino a pensar que la IA puede potenciar enormemente la colaboración. Por ejemplo, permitiría que las universidades utilicen «lagos de datos» para proyectos conjuntos o que los procesos de admisión sean mucho más humanos y menos rígidos. Al usar IA para analizar perfiles de manera más matizada, los equipos de admisiones podrían filtrar grandes volúmenes de solicitudes con mayor precisión, dándoles más tiempo para evaluar realmente quién encaja mejor. Esto no solo mejoraría la selección, sino que podría reducir el abandono escolar en la universidad.
Puedes seguir día a día los contenidos nacionales e internacionales más relevantes sobre educación superior en la página de Linkedin del Observatorio de educación superior
Agradeceremos tus comentarios y preguntas sobre este artículo. Envía un correo electrónico a los editores o envíe una carta para su publicación.
Entrevista Cecilia González Llop EsdiES






