Nuestra Educación Superior constituye un sistema integrado por la FPGS y la Universidad

ETS Industriales UPM AGHM

La educación superior se transforma: la transición digital y ecológica difumina los límites entre formación profesional y universitaria. El Skills White Paper británico y el informe de Francisco Michavila en España impulsan un modelo integrado basado en flexibilidad, colaboración y cohesión social.

CECILIA LLOP


Un espacio educativo fragmentado

España mantiene aún una anomalía estructural: la educación superior se distribuye entre dos ámbitos administrativos distintos. La FPGS depende del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes; la Universidad, del de Ciencia, Innovación y Universidades. Esa fragmentación —señala el informe— no existe en la mayoría de los países europeos, donde ambas forman parte de un mismo espacio de educación terciaria. El resultado ha sido una débil movilidad entre sistemas, un reconocimiento de estudios desigual y una percepción social que continúa asociando la FP a una vía “menor”, pese a su creciente relevancia.

Frente a esta división, el documento plantea una idea simple pero profunda: el sistema educativo debe configurarse como un continuo formativo, un “ferrocarril” con paradas intermedias que permitan a las personas avanzar o reingresar en función de sus trayectorias vitales y profesionales. Esa visión encarna el principio de aprendizaje a lo largo de la vida y recupera la FP como parte esencial del capital humano que España necesita para su transformación productiva.

El sistema educativo debe configurarse como un continuo formativo, un ferrocarril con paradas intermedias que permitan a las personas avanzar o reingresar en función de sus trayectorias vitales y profesionales

Itinerarios compartidos y movilidad real

Uno de los puntos más relevantes del informe es la propuesta de itinerarios compartidos entre FPGS y Universidad, articulados bajo el modelo “2+3”: dos años de FP Superior más tres de grado universitario. Este esquema permitiría un tránsito fluido, con reconocimiento real de competencias, y facilitaría que los estudiantes pudieran incorporarse al mercado laboral sin renunciar a seguir formándose posteriormente.

El estudio denuncia, sin embargo, la falta de coherencia legislativa: los reales decretos que regulan los reconocimientos de créditos (1618/2011, 822/2021 y 659/2023) ofrecen márgenes contradictorios —del 15 % al 60 % de convalidación posible—, generando disparidad entre universidades y títulos. Esta situación deriva, según los autores, en una penalización implícita para los titulados de FP, que ven cómo su esfuerzo previo apenas se traduce en ahorro de tiempo ni en valor añadido dentro de los grados.

El texto advierte también de los riesgos de una mercantilización del reconocimiento mutuo. En algunos centros privados, las convalidaciones amplias se ofrecen como reclamo comercial sin garantías de calidad. De ahí la insistencia en establecer un marco regulatorio sólido y homogéneo, que evite abusos y preserve la integridad académica del sistema.

El modelo ‘2+3’ permitiría un tránsito fluido, con reconocimiento real de competencias, y facilitaría que los estudiantes pudieran incorporarse al mercado laboral sin renunciar a seguir formándose posteriormente

Campus profesionales y microcredenciales conjuntas

El informe plantea además una visión estratégica: la creación de campus profesionales compartidos entre universidades y centros de FP, donde se desarrollen proyectos duales, innovación aplicada y programas de emprendimiento. Estos espacios permitirían integrar el aprendizaje práctico con la investigación y la transferencia de conocimiento, y consolidarían una red de excelencia regional vinculada al tejido productivo.

En paralelo, se propone avanzar hacia un sistema de microcredenciales conjuntas, certificaciones breves y modulares que reconozcan aprendizajes adquiridos tanto en la universidad como en la FP o la empresa. Esta arquitectura flexible, alineada con las recomendaciones europeas, facilitaría el reciclaje profesional y el acceso de los trabajadores a itinerarios formativos personalizados.

La creación de campus profesionales compartidos entre universidades y centros de FP permitiría integrar el aprendizaje práctico con la investigación y la transferencia de conocimiento

La dimensión humana de la cualificación

Más allá de los aspectos técnicos, el informe FP_UNIV: Reflexiones y Propuestas 2025 subraya un principio que debería orientar toda política educativa: la formación profesional no puede reducirse a la adquisición de habilidades instrumentales. El verdadero capital humano —escriben los autores— se genera cuando la competencia técnica se acompaña de una formación cultural y ética que haga a las personas “más personas”. En otras palabras, la empleabilidad no puede entenderse sin ciudadanía, ni la cualificación sin valores.

Este enfoque humanista resulta especialmente relevante en un momento en que la digitalización y la transición ecológica reconfiguran las ocupaciones. España necesita técnicos cualificados, sí, pero también ciudadanos capaces de comprender el sentido social de su trabajo. De ahí la insistencia en que la universidad y la FP colaboren no solo en planes de estudio o créditos compartidos, sino en la construcción de una cultura común del aprendizaje.

El verdadero capital humano se genera cuando la competencia técnica se acompaña de una formación cultural y ética que haga a las personas más personas

Lecciones internacionales

La comparación con otros países ofrece ejemplos valiosos. Alemania, Austria y los Países Bajos han desarrollado sistemas de dual education que integran los niveles medio y superior mediante alianzas sólidas entre empresas y universidades. En Finlandia, los universities of applied sciences permiten la movilidad directa entre formación técnica y grados. Francia, con sus Bachelors Universitaires de Technologie, ha logrado reducir la brecha de prestigio entre la enseñanza profesional y la académica. En todos los casos, la clave ha sido la confianza institucional y el reconocimiento mutuo de competencias.

España, que comparte con ellos el reto de elevar el peso de la industria en el PIB y reducir el abandono formativo, puede aprender de estas experiencias. Pero, como advierten los autores, la adaptación debe hacerse respetando la diversidad territorial y la autonomía universitaria, evitando soluciones uniformes que ignoren las especificidades del sistema español.

En todos los casos, la clave ha sido la confianza institucional y el reconocimiento mutuo de competencias

Hacia un ecosistema educativo integrado

La convergencia entre la FP Superior y la Universidad no es solo un asunto administrativo. Implica redefinir el modelo de educación superior, superar prejuicios históricos y reconocer que el conocimiento tiene múltiples formas de expresión. Un país que aspire a una economía sostenible y a una sociedad cohesionada no puede permitirse itinerarios cerrados ni jerarquías simbólicas entre lo técnico y lo académico.

El camino propuesto —basado en la cooperación, la flexibilidad y la confianza— exige políticas estables, financiación adecuada y una gobernanza compartida entre ministerios, comunidades autónomas, universidades y empresas. Pero, sobre todo, demanda una nueva narrativa pública sobre el valor de la Formación Profesional, entendida no como alternativa al fracaso escolar, sino como vía legítima hacia la excelencia.

En ese sentido, FP_UNIV: Reflexiones y Propuestas 2025 (https://redefinir.es/wp-content/uploads/2025/05/FP_UNIV-reflexiones-y-propuestas-2025.pdf) no es solo un diagnóstico, sino una hoja de ruta. Nos recuerda que la educación superior no se mide únicamente por el número de doctores o publicaciones, sino por su capacidad de ofrecer itinerarios diversos y justos para todos los ciudadanos. Y que, quizá, la verdadera modernización universitaria comience cuando aprendamos a mirar la FP no desde arriba, sino a su lado.


CECILIA LLOP

Espacios de Educación Superior está dirigido a poner en contacto a las personas e instituciones interesadas en la sociedad del aprendizaje en Iberoamérica y España.