«Al enfatizar la educación como un acto de rebeldía, promovemos la idea de que el conocimiento y la formación continua son esenciales para cuestionar y mejorar el mundo que nos rodea. Desde esta posición nos diferenciamos de otras instituciones que destacan únicamente la empleabilidad o la proximidad a las empresas, ya que, si bien consideramos importantes estos aspectos, creemos que la verdadera transformación social proviene de individuos comprometidos con su educación y dispuestos a desafiar las normas establecidas para crear nuevas realidades«, señala el profesor Pablo Rivarola Padrós
Pablo Rivarola Padrós es psicólogo y educador, con una extensa trayectoria en liderazgo académico y proyectos innovadores. Actualmente, es Vicerrector de Asuntos Académicos en la Universidad Siglo 21 y evaluador para EQUAA. Con una formación que incluye másters en Gestión de Calidad Educativa y Criminología, especializaciones en liderazgo y psicoterapia, su trabajo integra investigación, docencia y gestión educativa. Lidera iniciativas como el ecosistema de aprendizaje transformador o la red de escuelas innovadoras. Su enfoque y trabajo actual se centra en la evaluación y desarrollo de competencias docentes técnicas, éticas y pedagógicas para la integración de la inteligencia artificial en la enseñanza superior.
La universidad Siglo 21, creada tan sólo en 1995, tiene en estos momentos 85.000 estudiantes y en este periodo se ha convertido en una referencia de universidad innovadora más allá de Argentina. ¿Cómo han combinado en este proceso una gestión privada con la equidad en el acceso y la calidad en el aprendizaje?
La Universidad Siglo 21, desde su fundación ha experimentado un notable crecimiento, alcanzando una matrícula de 85.000 estudiantes. Un avance que se ha logrado mediante la integración de una gestión privada eficiente con un firme compromiso hacia la equidad en el acceso (teniendo desde su inicio el claro propósito de ser una Universidad democrática y por tanto posibilitar su acceso y por tanto proximidad educativa y de servicios a toda la población Argentina), la incorporación e inversión permanente en tecnología, tanto educativa como de gestión y el permanente resguardo de la calidad educativa a través de rigurosos procesos de acreditación internos y externos, por CONEAU en Argentina y por agencias acreditadoras internacionales.
Como institución de gestión privada, hemos implementado modelos administrativos que optimizan recursos y procesos, permitiendo una rápida adaptación a las demandas del entorno educativo y laboral, esta adaptación no es en absoluto “pasiva” sino que nuestro objetivo es y ha sido siempre, entender y reflexionar sobre lo que “sucederá” y ser parte de creadora de este futuro.
Por otra parte, reconocemos la importancia de brindar oportunidades educativas a una amplia diversidad de estudiantes y para ello hemos desarrollado diversas modalidades de estudio, que hasta ahora ha sido cuatro, pero incorporando la quinta en 2025 a la que hemos denominado “Presencialidad Distribuida” donde una de sus principales características será la multisincronicidad, además de tener a disposición muy diferentes propuestas tecnológicas y didácticas para profesores y estudiantes. En este sentido es importante reconocer que la incorporación de tecnologías de la información y la comunicación en nuestros procesos de enseñanza ha sido fundamental para mejorar la calidad de los aprendizajes. Estas herramientas, combinadas con la presencia y competencias docentes, facilitan la creación de entornos de aprendizaje interactivos y personalizados, fomentando una participación activa de las y los estudiantes en el desarrollo y fortalecimiento de su autonomía académica.

Nada más entrar en su página web nos encontramos con una agradable sorpresa, el lema de su universidad: “Estudiar es un acto de rebeldía”, Una afirmación muy alejada de las dominantes en el mercado de la educación superior en las que se suele destacar la empleabilidad o la proximidad a las empresas. ¿Nos podría dar más detalles de esta propuesta de valor?
A final de 2024 iniciamos una campaña de comunicación que como comentas, se expresaba de manera clara y concreta: «Estudiar en este siglo es un acto de rebeldía». Este mensaje tuvo una gran difusión en Argentina que durante las primeras semanas y de manera expresa, se publicó de forma anónima. Esta frase es una toma de posición, una ideología que representa a la Universidad en su propia esencia desde su fundación.
Se trata de una campaña en la que hubo trabajo, creatividad y sobre todo conciencia, porque no somos ajenos a lo que en las redes sociales y en diferentes medios proclaman algunos referentes o “influencers” sociales al respecto de la educación superior, poniéndola en un lugar antagónico de lo que puede representar para la juventud actual el logro del bienestar personal o económico.
El éxito o prestigio no puede estar alejado de lo que sucede con cada egresado y egresada de Siglo 21
Se trata justamente de todo lo contrario a lo que se promueve y valora como rápido, fácil, etc. porque la educación en la Universidad está muy lejos de ser un espacio donde el tiempo se pierda, donde exista pasividad por parte del estudiante o el profesorado se encuentre en una pecera ajeno a la realidad y contexto. La propuesta de valor aquí se centra en empoderar a las personas para que, a través de una formación académica de calidad, adquieran las herramientas necesarias para transformar su entorno y generar un impacto positivo en la sociedad.
Al enfatizar la educación como un acto de rebeldía, promovemos la idea de que el conocimiento y la formación continua son esenciales para cuestionar y mejorar el mundo que nos rodea. Desde esta posición nos diferenciamos de otras instituciones que destacan únicamente la empleabilidad o la proximidad a las empresas, ya que, si bien consideramos importantes estos aspectos, creemos que la verdadera transformación social proviene de individuos comprometidos con su educación y dispuestos a desafiar las normas establecidas para crear nuevas realidades.
¿Cuál es el lugar que asigna el modelo de la universidad Siglo 21 a la experiencia universitaria en la vida de los estudiantes? ¿Qué es Vida 21?
Consideramos que la experiencia universitaria trasciende el ámbito académico, desempeñando un papel central en el desarrollo integral del estudiante, el modelo educativo se enfoca en la formación de profesionales competentes y ciudadanos comprometidos con su contexto, desde donde se promueven habilidades que van más allá del aula, como el pensamiento crítico, la creatividad, el trabajo en equipo, la responsabilidad social, el reconocimiento y valoración de las propias experiencias.
Vida 21 se diseñó años atrás como una iniciativa para enriquecer la vida universitaria y que hoy ya es parte indisoluble de cualquier formación profesional en Siglo 21. Se trata de experiencias co-curriculares que complementan la formación académica y que van más allá de una asignatura o una carrera de grado o posgrado, sino que la consideramos como la permanente interconexión de lo disciplinar académico con lo personal, lo contextual y aquello que reconocemos necesario para el profesional del futuro en un desarrollo que no puede limitarse a la titulación o certificación universitaria. En Vida 21 se integra el enfoque de la salud y el deporte, la cultura y el arte, el desarrollo de las personas hacia el logro de su bienestar, el crecimiento personal y el compromiso con la comunidad.
Consideramos que la experiencia universitaria trasciende el ámbito académico, desempeñando un papel central en el desarrollo integral del estudiante

La salud mental ha pasado de ser considerada como algo externo a la responsabilidad de las universidades a estar en centro del debate universitario. Usted ha desarrollado una amplia carrera en este ámbito ¿Cómo incorporamos la salud mental de los estudiantes en la actividad universitaria?, ¿y la del profesorado?
La salud mental es central y lo debe ser desde una concepción de la salud integral. Las instituciones educativas, desde la primera infancia hasta la educación superior deben entender que la alimentación, el ejercicio, el descanso, y como dices, el cuidado de la salud mental es de una elevada relevancia para lograr cualquier resultado académico y de vida en general. Como hemos hablado anteriormente, en Siglo 21 el proyecto de Vida 21 está pensado para que cada estudiante tenga otras actividades, otros desafíos, en los cuales se pueda desarrollar promoviendo especialmente vínculos positivos y una actitud que esté orientada al logro, las emociones positivas, la motivación.
Las Universidades deben ser capaces de tener espacios y profesionales capacitados para receptar diferentes demandas, porque los temas que se presentan son muy variados. También es cierto, por otra parte, que no pueden transformarse en centros de salud mental, sino que deben ser capaces de reconocer lo que sucede y tener una red sólida de recursos públicos y privados para ofrecer y derivar a las y los estudiantes. El foco de las instituciones universitarias debe estar en promover el bienestar, el apoyo, la orientación académica, generar grupos en los que cada estudiante pueda identificarse y sostenerse durante su formación, etc.
En el caso del profesorado y aquí por mi propia experiencia en la psicología, deben poder entender que existen diferencias, que hay múltiples identidades como también objetivos y situaciones y por tanto no se puede generalizar ninguna respuesta y si lo hacen, debe ser para potenciar y promover al estudiante y no para menospreciarlo. Un/una docente puede hacer la diferencia en la vida de una persona y posiblemente nunca lo sepa, porque la educación es y será siempre “servicio” quien no lo entienda no puede seguir en un aula.
son las didácticas las que dan soporte a la virtualidad y no a la inversa, la esencia es reconocer que no se puede estandarizar la educación superior y que cada asignatura o proceso de aprendizaje requiere de ciertas particularidades que deben estar presentes más allá de la modalidad de cursado
Cuando vemos las modalidades de aprendizaje que ofrece para sus títulos la universidad Siglo XXI nos genera cierta sorpresa sus denominaciones: presencial home, educación distribuida…¿Nos podría aclarar en qué consisten estas modalidades?
Desde Siglo 21 se ofrecen diferentes posibilidades para estudiar y las modalidades están pensadas para responder justamente a las necesidades reales de las personas, ya que no se trata como era muchos años atrás, de jóvenes de 18 años que ingresaban a la universidad, sino de personas de muy diferentes edades, con estilos de vida, intereses, actividades muy diversas que no pueden ser puestas en pausa para acceder a un aula presencial o una videoconferencia en tal o cual hora.
Cada una de las modalidades que se proponen tienen su diferencial pero al mismo tiempo quien estudia puede cambiar de modalidad porque la vida tiene cambios, por ejemplo pasar de una modalidad presencial “MP” a una modalidad 100% virtual porque debe viajar o por el contrario, alguien que está estudiando de modo virtual “Educación Distribuida Home” y quiere tener encuentros con sus compañeras y compañeros de manera presencial pero cerca de su zona de residencia y entonces accede a la modalidad de “Educación Distribuida” que se realiza en cada uno de los 320 Centros de Aprendizaje Universitarios (CAUs) que hay en Argentina a lo largo de todo el país.
Todas las modalidades cuentan con un soporte virtual denominado SAM (Sistema de Aprendizaje Multimedial) una plataforma donde el estudiante tiene a cada una de las asignaturas y las diferentes propuestas de actividades. Es una plataforma que se ha ido actualizando en su diseño instruccional, estética, complejidad, integrado con diferentes programas y simuladores, para que quien estudia pueda vivenciar el proceso educativo y su aprendizaje lo acompañe.
No es una Universidad virtual, justamente la diferencia de Siglo 21 es haber transformado desde hace tiempo, la forma en que las personas estudian, porque son las didácticas las que dan soporte a la virtualidad y no a la inversa, la esencia es reconocer que no se puede estandarizar la educación superior y que cada asignatura o proceso de aprendizaje requiere de ciertas particularidades que deben estar presentes más allá de la modalidad de cursado.
Las instituciones educativas, desde la primera infancia hasta la educación superior deben entender que la alimentación, el ejercicio, el descanso, y como dices, el cuidado de la salud mental es de una elevada relevancia para lograr cualquier resultado académico y de vida en general

Llama la atención el llamamiento a la relación con el entorno de las actividades formativas e investigadoras que se realiza desde su universidad. Por contra apenas aparece mención a la excelencia y los ránquines ¿Nos podría explicar cómo se materializa en los planes de estudio la vinculación de la universidad con la realidad social y económica?
La Universidad Siglo 21 nace con un objetivo o propósito claro, la transformación de la realidad a través de la educación, la formación de líderes o referentes que puedan generar emprendimientos o desarrollos reconociendo oportunidades frente a las dificultades u obstáculos.
En este sentido la investigación, la transferencia de ella, el posicionamiento en los ránquines está presente, al igual que como Universidad en Argentina, nuestra acreditación institucional y de cada programa de la oferta formativa, pero posiblemente todo ello no pueda estar ausente, sino que es parte de lo que debe tener una institución de educación superior, sin embargo, ¿de qué sirve si quien egresa es la misma persona que ingresó? El éxito o prestigio no puede estar alejado de lo que sucede con cada egresado y egresada de Siglo 21, ya que no se trata de generar empleados/as, sino profesionales que puedan agregar valor y valores a lo que hacen.
La vinculación con la realidad económica y social está presente por ejemplo en la figura del Mentor o Mentora de grado, es así como cada una de las ofertas formativas poseen a una persona como referente que sea destacada en el medio social y productivo, manteniendo encuentros con las direcciones de carrera, docentes y estudiantes, para orientarlos sobre lo que puede reconocer que es el presente y futuro de la profesión.
La Universidad Siglo 21 nace con un objetivo o propósito claro, la transformación de la realidad a través de la educación
Por otra parte, cada uno de los grados posee 250hs de práctica profesional en empresas, organismos públicos o privados y ONG para conocer y experimentar las características de su disciplina en el mundo real, y retroalimentar el proceso de aprendizaje del aula. Este punto es interesante destacar porque son realmente miles los sitios de prácticas con los que tenemos convenios y supervisores ya que es algo vigente para todas las modalidades, incluyendo las virtuales.
Destaco también el Hub de conocimiento que se creó en 2023 “Insight 21” en el que su objetivo es generar y consolidar información de alto valor para líderes y organizaciones de los sectores empresarial, social y gubernamental, facilitando así la toma de decisiones informadas y basadas en evidencia. El Hub está compuesto por diferentes Institutos Académicos (12 institutos especializados en diversas áreas del saber, que proporcionan análisis y propuestas de soluciones a desafíos contemporáneos) También lo componen los observatorios, uno de ellos es el “Observatorio del Futuro” que se enfoca en identificar y analizar señales emergentes que configuran el futuro, abordando temas como el futuro del trabajo, competencias e inteligencia artificial.
El “Observatorio de Tendencias” desde donde se analizan las tendencias sociales, educativas y empresariales, proporcionando datos relevantes para comprender dinámicas actuales y futuras. Y finalmente los Gabinetes que son espacios dedicados a la recolección y análisis de datos, así como a la concientización pública sobre temas de relevancia social.
El uso de las tecnologías del aprendizaje y la innovación educativa está muy presente en sus propuestas formativas. ¿Qué no pueden sustituir las tecnologías en una experiencia universitaria plena de aprendizaje?
La Universidad Siglo 21 integra tecnologías de aprendizaje e innovación educativa prácticamente en todos sus programas, podría decir que no hay propuestas sin contemplar el binomio innovación y tecnología, ejemplos de ello son la Maestría en Innovación Educativa y la Diplomatura en Transformación y Liderazgo Educativo.
Sin embargo, las tecnologías no pueden reemplazar ciertos aspectos esenciales como por ejemplo el pensamiento crítico y la reflexión ética que, si bien las tecnologías facilitan el acceso a la información, la orientación por parte de docentes y mentores es crucial para analizar, cuestionar y aplicar el conocimiento de manera ética y responsable, posibilitar una mirada de futuro, de las consecuencias, del contexto, etc. Por otra parte, la vinculación con la comunidad y la responsabilidad social, en ello la experiencia propia supervisada o guiada es fundamental para conocer la realidad, entender desde la proximidad lo que sucede y poder ofrecer propuestas e intervenir en ellas.
Y especialmente las relaciones interpersonales entre pares, con docentes y con otros referentes, la tecnología puede crear una sensación o proyección de empatía hacia los demás, pero no puede reemplazarla, como tampoco al dolor, la angustia, la felicidad o la admiración. Una experiencia de aprendizaje plena es llevar al extremo la curiosidad, hasta que no haya respuestas y la tecnología no deja de ser una respuesta.
En la Universidad existe un área de Innovación educativa que de forma permanente genera malestar en lo aprendido, rompe lo conocido, cuestiona y justamente ese es el espacio “liminar” al que debemos llevar el aprendizaje, porque no siempre conocemos los límites de la tecnología y debemos continuar desafiándolos.
Una experiencia de aprendizaje plena es llevar al extremo la curiosidad, hasta que no haya respuestas y la tecnología no deja de ser una respuesta
La matrícula en las universidades virtuales ha crecido un 900% en diez años. ¿No estaremos abriendo una brecha entre los que tienen recursos y opciones para acceder a una auténtica educación universitaria y los que tienen que optar por una capacitación profesional on line?
Es un tema que puede tener múltiples enfoques, pero mi postura al respecto de que la calidad de la formación está relacionada con la modalidad de enseñanza (que no de aprendizaje) no es así. Es posible que existan propuestas formativas virtuales de baja calidad, como también las encontramos en lo presencial, hasta hace no muchos años no había universidades virtuales, pero la calidad de las formaciones no era por ello elevada en su totalidad.
Una institución de prestigio que cuida su oferta, a sus estudiantes y docentes tendrá una buena calidad en sus diferentes modalidades y no hará distinción en ello. Pienso que el hecho de la virtualidad, por el contrario, ha permitido a mucha más gente de niveles socioeconómicos medios o bajos, poder acceder a una educación superior, porque tiempo atrás las personas debían migrar a las grandes ciudades y asumir elevados costos para poder estudiar, despoblando sus zonas de origen -algo que se ha visto en Argentina por las grandes distancias que existen y la gran concentración de Universidades en las ciudades- pero también privando a estos lugares de profesionales porque luego quienes egresan no siempre regresan y de este modo las capitales se amplían y los pueblos desaparecen.
es esencial abordar las desigualdades en el acceso a la tecnología y garantizar la calidad educativa para evitar la creación de nuevas brechas
Si bien el crecimiento de la educación en línea ha democratizado el acceso a la formación superior, es esencial abordar las desigualdades en el acceso a la tecnología y garantizar la calidad educativa para evitar la creación de nuevas brechas. La implementación de políticas públicas que promuevan la inclusión digital y la inversión en infraestructura tecnológica son fundamentales para asegurar que la expansión de la educación en línea beneficie a toda la sociedad por igual
Considero que en la actualidad todas las instituciones educativas deben estar atentas a lo que sucede fuera de ellas, no es posible el encierro del “claustro” que promueve la admiración endogámica, sino que debemos ser capaces de entender qué requieren las organizaciones tanto públicas como privadas, pero también ser capaces de diseñar escenarios futuros, crear lo que aún no existe, y no esperar a la demanda cuando ya se sabe que hay profesiones que van a desaparecer inevitablemente, debemos colaborar entre todos y ser capaces de ceder para aprender, y fundamentalmente replantearnos qué entendemos por calidad en el auge de la inteligencia artificial.
La internacionalización es el gran déficit en el sistema universitario latinoamericano, siendo Argentina el principal país receptor de estudiantes de otros países. ¿Cuál es la situación actual de la movilidad académica en Latinoamérica?
La movilidad académica en América Latina ha experimentado avances significativos en los últimos años, aunque persisten desafíos en su consolidación. En relación con ello, Argentina se destaca como el principal receptor de estudiantes internacionales en la región, atrayendo a una proporción considerable de estudiantes de otros países, especialmente de la propia región como Chile, Bolivia, Perú, Ecuador, etc.
Existen diferentes programas de movilidad en Latam, como Programa Académico de Movilidad Educativa (PAME) y el Programa de Intercambio Académico Latinoamericano (PILA) que han facilitado el intercambio de estudiantes y docentes entre instituciones de educación superior en la región. PAME por su parte ha abierto convocatorias para el período 2025-2026, incentivando la participación de universidades afiliadas a la Unión de Universidades de América Latina y el Caribe (UDUALC) y el programa PILA ha movilizado a más de 2,200 personas entre estudiantes y personal académico, en el último tiempo fortaleciendo la internacionalización de la educación superior.
Argentina ha tenido como diferencial el acceso gratuito de las Universidades públicas que, sumado a su prestigio, ha sido un gran atractivo para estudiantes de países en los que el precio es realmente muy elevado
Pero ciertamente la movilidad entraña no solamente una cuestión de oferta y demanda sino otros aspectos como el idioma (en nuestro caso el inglés y el portugués), la homologación de títulos o experiencias universitarias, la validez de formaciones “oficiales” o su contraparte las “titulaciones propias”, el soporte económico en el lugar de destino y el propio costo dependiendo de las Universidades.
Argentina ha tenido como diferencial el acceso gratuito de las Universidades públicas que, sumado a su prestigio, ha sido un gran atractivo para estudiantes de países en los que el precio es realmente muy elevado.
En la Universidad Siglo 21 existe el Centro de internacionalización, desde donde se generan convenios y sobre todo se ofrece un acompañamiento personalizado a quienes deciden estudiar de manera presencial en Argentina, como así también para estudiantes que quieren hacer intercambios a otras Universidades. En el último año se han formalizado diferentes acuerdos con instituciones europeas y norteamericanas, tanto para ser un centro de recepción como de oferta académica para otros países.
La Universidad Siglo 21 tiene una escuela de negocios propia, ¿nos podría explicar esta dualidad?
La escuela de Negocios forma parte de la Universidad Siglo 21, como en un futuro lo serán las Escuelas de Salud y la de Educación que están hoy en proceso. La escuela de Negocios es el área encargada de conocer, diseñar y ofrecer formaciones de calidad a empresas y organismos públicos o privados. Es donde se gestiona la propuesta de formación que requiere cada sector en particular, identificando cómo es la dinámica de la empresa por ejemplo, qué se necesita resolver, conocer, actualizar y a partir de allí se diseña una oferta con las características concretas de lo que se pretende.
Lo interesante aquí es que existe una retroalimentación permanente entre la oferta para las organizaciones y empresas y lo que se realiza en el grado o posgrado, porque los conocimientos o temas de uno son insumo para el otro. No es posible educar en tecnologías para una empresa de un modo y luego en el grado hacerlo de otro, la profesionalización y actualización de contenidos y competencias debe estar en permanente revisión.
Esta estructura responde a las necesidades del mercado laboral actual y contribuye al desarrollo de profesionales capacitados, que puedan adaptarse y adaptar los desafíos del entorno global.
El crecimiento y desarrollo de las Universidades hoy es muy diferente de lo que ha sido hasta ahora
Por último, ¿cuál o cuáles serían las universidades a las que le gustaría que se pareciese la universidad Siglo 21?
Hoy podría decir que no tengo una respuesta clara al respecto, quizás años atrás se me presentaba de manera inmediata, pero aquí es posible generar una segunda pregunta y es ¿parecerse en qué?
El crecimiento y desarrollo de las Universidades hoy es muy diferente de lo que ha sido hasta ahora, en algunos casos la estructura es interesante, en otras lo es el equipo de investigadores o puede ser el posicionamiento internacional. Sin dudas que hay grandes instituciones como Oxford, Stanford, el TEC de Monterrey, la UOC aquí en España, cada una de ellas tiene alguna característica que son de interés, como las publicaciones, la generación de emprendimientos tecnológicos, el equipo docente, la innovación, etc.
Estamos en un momento de grandes movimientos en educación superior, Siglo 21 tiene la ventaja de ser grande en sus dimensiones, pero al mismo tiempo dinámica, de ser innovadora, pero sin desconocer los “clásicos”, posee un gran nivel de porosidad teniendo al mismo tiempo una cultura muy arraigada. Es por ello que, teniendo grandes referentes, también nos podemos reconocer como uno de ellos.






