Confiar en las personas para transformar el mundo

ESPACIOS DE EDUCACIÓN SUPERIOR

Bienvenido al proyecto “Espacios de educación superior” 

“EspacioS” es una plataforma que persigue despertar en las personas el deseo de aprender; de ser libres, de construir otro mundo posible. Aprendemos con otros,  por eso queremos crear una comunidad de aprendices con la que compartir las palabras y las emociones. Aprendemos a lo largo de toda la vida, por eso el ámbito de nuestra comunidad alcanza hasta el momento en el que renunciemos a aprender.

La pandemia y la guerra han acelerado los procesos de cambio en los que vivíamos. Han hecho más evidente la necesidad despertar en cuantas más personas sea posible su condición de aprendiz. Ésto es, de ciudadano capaz, a través de sus acciones, de recrear mundos mejores posibles. Personas capaces de elegir en qué sociedad quieren vivir, y de impulsar las transformaciones en las instituciones, especialmente en las educativas, que permitan hacer realidad sus propuestas.

La convivencia democrática, que apenas hace unos meses dábamos como un logro inalterable, hoy aparece amenazada. La emergencia del compromiso personal con el aprendizaje y la urgente transformación de las instituciones del conocimiento se ha convertido en una prioridad social. 

La resignación, cuando no la indiferencia, corroen lo público y preludian la violencia y los autoritarismos. Es necesario impulsar la esperanza del aprendizaje para evitar un mundo que se presenta como inevitable. Un mundo gestionado desde la tecnocracia y la exclusión que nos aísla como personas, a la vez que nos exige adaptarnos a realidades que cuestionan la dignidad humana.   

La atención de las demandas para la construcción de una sociedad del aprendizaje equitativa confiere una relevancia extraordinaria a las políticas que faciliten el acceso al conocimiento, así como a las instituciones que lo hacen posible, a la vez que aboca a cambios esenciales en las actualmente vigentes. Sólo así será posible enfrentarse al verdadero desafío de la sociedad del aprendizaje que no es otro que la transformación de las personas. 

“EspacioS” nace bajo una doble premisa. Desde la vertiente individual, todos somos aprendices; desde la consideración pública, el derecho a la educación lo es para todas las personas a lo largo de toda su vida. La ignorancia en todas sus formas es la principal amenaza para la convivencia democrática.

Todos somos aprendices

No hay edad para aprender, como no hay lugar, sólo hay vida. “EspacioS” persigue despertar en el mayor número de personas su condición de aprendiz. Ser aprendiz es una actitud, no un atributo formal. 

El derecho a la educación lo es para todas las personas a lo largo de toda su vida

La sociedad del aprendizaje ha transformado la manera en la que hemos entendido el derecho a la educación. El derecho a aprender se ha convertido en el eje y confluencia de la defensa de las libertades civiles y de las políticas públicas. Hacer efectivo el derecho a la educación es una tarea que afecta a toda la sociedad.

Cada sistema de educación superior debe emprender su camino, pues cada comunidad se enfrenta a retos distintos. El éxito lo definirá su capacidad para favorecer la cohesión social de acuerdo con las peculiaridades de cada lugar y en cada momento. Pero sin duda, escuchándonos es más fácil fijar un rumbo correcto y  llegar más lejos.

Ser aprendiz supone activar la capacidad de plantear problemas propios y de ensayar respuestas, yendo más allá de la posibilidad de opinar en los temas que nos vienen dados. Asimilar el aprendizaje a la simple capacidad para adaptarse a las disrupciones impuestas que destruyen la convivialidad, es una amenaza a la dignidad humana, “en un mundo en el que -como señala Zygmunt Baumanal- al calcular la “efectividad” de la inversión, ya no es necesario tomar en cuenta el coste de afrontar las consecuencias” 

Ser aprendiz es adueñarse de las preguntas, y con ello, calmar los tiempos, humanizar la incertidumbre y construir entre todos las mejores respuestas posibles. Ser aprendiz es desvelar lo que realmente nos afecta. “Hoy- como dice Joaquín Rodríguez- disponemos de un conocimiento histórico que nos advierte del interés de no perder lo que ya poseemos y de evaluar el impacto de lo que todavía tiene que llegar”.

Una propuesta para la acción 

Los contenidos de “EspacioS” serán creados por los protagonistas y aspirarán a hablar desde:

La experiencia. Queremos recoger y compartir la singularidad y la riqueza de las experiencias personales y colectivas. Cómo, dónde, cuándo, con quién hemos aprendido, y qué estamos dispuestos a hacer para seguir aprendiendo. Queremos conocer y dar a conocer las vivencias del aprendizaje, dentro y fuera de las instituciones. 

La honestidad. Queremos contar las cosas como son, como las sentimos. Tan diversas como lo son la curiosidad y la necesidad que nos mueven a cada uno. Queremos mirar el conflicto, de igual manera que aceptar las contradicciones e incompatibilidades ineludibles. Queremos impulsar prototipos de convivialidad.

El compromiso. Queremos hacer evidente el intencionado ataque a la credibilidad de las instituciones del conocimiento, soporte de la democracia, así como el progresivo abandono de sus responsables de la defensa del interés público que las justifica. De la misma manera que queremos ayudar a superar las restricciones en el aprendizaje que limitan el desarrollo personal y profesional. 

En “EspacioS” queremos que los contenidos se centren en cómo el aprendizaje transforma la vida de las personas y de las comunidades, así como, en mostrar la manera, muchas veces desapercibida, en la que la actividad de las instituciones del conocimiento, y en concreto las universidades, incide en la prosperidad y cohesión social. 

Reconocimiento y transformación son dos caras de la misma moneda. Muchas de las prácticas en la enseñanza de la educación superior  no han sido revisadas durante décadas; en algunos casos, siglos. Es el momento de cuestionarse si estas maneras de actuar benefician a estudiantes, académicos o personal de administración; si detrás de su respeto no se está perpetuando desigualdades e ineficiencias. 

La pandemia primero y la guerra después han catalizado un proceso que viene de lejos y nos obliga a un replanteamiento de todos los aspectos de la educación superior, así como a la consideración de enfoques alternativos que podrían lograr mejores resultados para todos.

Las instituciones del conocimiento, fundamentalmente las universidades, deben tomar conciencia de esta oportunidad, a la vez que de los riesgos de su desapego a las demandas  sociales. 

Desde “EspacioS” vamos a entrelazar confianzas, atraer la atención sobre el aprendizaje, abrir vías de comunicación informales, compartir buenas prácticas, conocer a los nuevos actores en el ecosistema del aprendizaje, estudiar los desafíos de las instituciones de referencia, favorecer la ciencia abierta, valorar e impulsar las políticas públicas, pero, sobre todo, atender a la experiencia de los aprendices.

Sólo así es posible promover el liderazgo social de los sistemas universitarios, así como su adaptación a las demandas reales, conseguir su legitimación como referentes locales y favorecer su vertebración internacional. Sólo así es posible dar forma a una comunidad iberoamericana de aprendices en el ámbito de la educación superior. 

Espacios de Educación Superior está dirigido a poner en contacto a las personas e instituciones interesadas en la sociedad del aprendizaje en Iberoamérica y España.