Aprender en la realidad en tiempos de ChatGPT.

Madrid. AGHM

Sin dejar de lado la necesidad de integrar pedagógicamente las tecnologías digitales emergentes (como la IA generativa) en los procesos educativos, el aprendizaje-servicio constituye también una forma innovadora de enfocar la educación superior que no le ahorra al estudiante el esfuerzo por aprender, orientándolo -eso sí- desde un horizonte significativo, cívico y ético. Que no rechaza las tecnologías digitales (aunque sí esa supremacía que imponen sobre otras formas de enseñar y de aprender) porque también forman parte de la realidad pero que son puestas al servicio del encuentro y de las necesidades reales de los propios estudiantes y sus comunidades.

ROCÍO SAMINO-GARCÍA Y JUAN GARCÍA-GUTIÉRREZ


La educación superior y el reto de la IA generativa

La Universidad, poco a poco, ha ido tomando una mayor conciencia de su compromiso no sólo con la investigación sino también con la docencia y la transferencia de conocimiento. En este sentido, vemos como la Universidad se va convirtiendo, poco a poco, en un centro de innovación educativa. Prestando especial atención a los enfoques educativos que más y mejor pueden responder a los desafíos del proceso de Bolonia y del EEES. Sobre todo, aquellos capaces de responsabilizar y situar al estudiante en el centro del proceso educativo y hacer de la enseñanza y la transmisión del conocimiento algo más práctico y experiencial, vinculado a las necesidades reales de las sociedades.

Además, actualmente, la educación superior es el nivel educativo donde la aplicación de la inteligencia artificial generativa ha generado más impacto y controversia. Aunque en muchas instituciones docentes aplicaciones como ChatGPS han sido prohibidas, otras tantas han hecho grandes esfuerzos por integrar y orientar su uso en el proceso educativo. Ahora bien, no podemos pasar por alto que estas herramientas no sólo son “generativas” porque realizan tareas de escritura “automática” en lugar del estudiante, sino porque también le “ahorran” el “esfuerzo” por desplegar esos procesos cognitivos superiores y competencias necesarias para llevar a cabo esos trabajos.

En efecto, la digitalización educativa, de la mano de la IA, puede llevarnos, si no atendemos a la reflexión pedagógica sobre la misma, a sustituir la realidad por aquello que sucede en una pantalla o simular las realidades. Pero no sólo se puede “sustituir” la realidad por una simulación digital, sino también se puede hacer pensar a los profesores y estudiantes que el esfuerzo y la responsabilidad son asuntos del siglo pasado.

la educación superior es el nivel educativo donde la aplicación de la inteligencia artificial generativa ha generado más impacto y controversia

La consecuencia es que, al final, podemos estar educando sin “conexión” con la realidad y con la vida. Crítica, por otra parte, muy extendida en el pasado a las Universidades, que llegaron a llamarse, de forma peyorativa, “torres de marfil” por esa desconexión con la realidad y la sociedad. Pues bien, de la mano de la digitalización educativa, de los datos y sus respectivas analíticas, de la creciente y poderosa inteligencia artificial generativa podemos volver a correr el riesgo de convertir las Universidades en unas torres de marfil. Ahora, eso sí, conectadas e interconectadas muy inteligentemente con grandes servidores de datos, como si esos datos pudieran resolver y resumir la compleja realidad en que viven las personas.

Sin dejar de lado la necesidad de integrar pedagógicamente las tecnologías digitales emergentes (como la IA generativa) en los procesos educativos, el aprendizaje-servicio constituye también una forma innovadora de enfocar la educación superior que no le ahorra al estudiante el esfuerzo por aprender, orientándolo -eso sí- desde un horizonte significativo, cívico y ético. Que no rechaza las tecnologías digitales (aunque sí esa supremacía que imponen sobre otras formas de enseñar y de aprender) porque también forman parte de la realidad pero que son puestas al servicio del encuentro y de las necesidades reales de los propios estudiantes y sus comunidades.

En esta dirección se trabaja desde el enfoque del aprendizaje-servicio. En general, podemos entenderlo como, “un enfoque de la educación superior que busca formar profesionales excelentes y ciudadanos comprometidos con el bien común mediante propuestas docentes, de investigación y de transferencia del conocimiento que integran el servicio a la comunidad y el aprendizaje académico en un proyecto coherente que permite al estudiante formarse trabajando sobre la base de necesidades y problemáticas reales del entorno con el objetivo de mejorarlo y, al docente, realizar una innovación, investigación y transferencia de conocimiento responsable y con impacto social (Declaración de Canarias, art. 1)”.

el aprendizaje-servicio constituye también una forma innovadora de enfocar la educación superior que no le ahorra al estudiante el esfuerzo por aprender, orientándolo desde un horizonte significativo, cívico y ético

La apuesta por el aprendizaje-servicio de la Red Madrileña de Oficinas Universitarias de Aprendizaje-Servicio

Desde esta perspectiva, son varias las redes de aprendizaje-servicio a través de las que profesores, investigadores e instituciones desarrollan e impulsan este enfoque educativo, particularmente, interesante para la educación superior. Concretamente, gracias a diversos convenios con el Ayuntamiento de Madrid, desde el año 2017 las universidades públicas madrileñas, UAH, UAM, UCM, UC3M, UPM, URJC, Junto con la UNED y la UIMP, iniciaron una andadura conjunta para promover este enfoque en sus campus[1].

Además, las Oficinas Universitarias de Aprendizaje-Servicio de estas Universidades formalizaron aún más esta colaboración a través de la creación de la Red Madrileña de Oficinas de Aprendizaje-Servicio, que tuvo lugar en la Facultad de Educación de la UNED en septiembre de 2021. Red que actualmente está compuesta tanto por las universidades públicas como algunas de las privadas con sede en la Comunidad de Madrid (Universidad Pontificia de Comillas, la Universidad San pablo-CEU y la Universidad Villanueva).

La Red tiene como objetivo principal impulsar el enfoque del aprendizaje-servicio en los campus de las universidades madrileñas, incluida la UNED, mediante el desarrollo de diversas acciones y programas que cuentan con el apoyo de las Universidades integradas en la Red. Concretamente, en este periodo, desde 2017 se han realizado diversos encuentros, alguno de ellos auspiciados por el Ayuntamiento de Madrid, para dar a conocer el enfoque y compartir los resultados de los proyectos desarrollados por las Universidades. Entre los más podemos recientes podemos destacar las siguientes acciones realizadas.

Una de las actividades más relevantes fue la puesta en marcha de la llamada “Jornada de investigadores en aprendizaje-servicio” que ya se ha celebrado durante dos años consecutivos y que ha sido ampliamente seguida por investigadores tanto de Universidades madrileñas como de otras regiones cercanas. Estos eventos, apoyados por la Red, se establecieron como punto de encuentro y dialogo entre investigadores en este ámbito, pero desde una pluralidad disciplinaria. Si la primera llevó por título: “¿Cómo empezar a investigar en Aprendizaje-Servicio?” y fue organizada por las Oficinas U. de ApS de la UNED y la URJC, la segunda, organizada por las Oficinas U. de ApS de la UAM y la UPM, se centró en la “Investigación de Calidad en ApS universitario”.

Otro evento relevante que contó con el apoyo de la Red fue la celebración, el 6 de junio 2022 de la I jornada de Oficinas de ApS “La promoción del ApS en la educación superior: actualidad y desafíos de futuro”, organizada por la Oficina Universitaria de la UNED y que contó con la presencia del vicepresidente de CRUE y de la Directora de la ANECA. Durante esta Jornada se pusieron las bases para un dialogo institucional fluido de manera que el aprendizaje-servicio constituya un elemento a tener en cuenta durante los diversos procesos de acreditación ya sean del personal docente como de las titulaciones.

El impuso dado por el Ministerio de Universidades al aprendizaje-servicio con su inclusión en la LOSU y la posterior Jornada de Innovación Docente, celebrada en Madrid los días 8 y 9 de junio de 2023, también contó con el apoyo y la participación de la Red Madrileña de Oficinas U. de Aprendizaje-Servicio.

Con todo y con eso, para finalizar, una de las últimas decisiones adoptadas por la Red Madrileña de Oficinas Universitarias de APS ha sido la de trabajar en la propuesta de un “Código ético y de conducta para proyectos de aprendizaje-servicio en la educación superior”. En abril de 2023 se celebró la Jornada sobre ética del ApS “Aprendizaje Servicio, espacio de aprendizaje ético y cívico”, organizada por COETIC-UNED con el apoyo de la Red. Y, posteriormente, durante la 8ª reunión de la Red, tuvo lugar la presentación de este primer borrador del Código ético y de conducta, pionero en nuestro país y que tiene como finalidad ayudar al profesorado a orientar y conducir adecuadamente este enfoque pedagógico en la educación superior en el marco de las normas, valores y principios que deben presidir la educación superior.


[1] Vid. BOE nº 229, de 22 de septiembre de 2017, Sec. III. Páginas 93003 a 93009.


ROCÍO SAMINO-GARCÍA

Directora de la Oficina Universitaria de Aprendizaje Servicio de la URJC

Coordinadora de la Red Madrileña de Oficinas de APS

JUAN GARCÍA-GUTIÉRREZ

Director de la Oficina Universitaria de Aprendizaje-Servicio UNED

Coordinador de la Red Madrileña de Oficinas de APS

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